And so the adventure begins…

Como siempre estoy delante del ordenador, escribiendo aunque sin reflexionar demasiado… simplemente voy anotando palabras y frases que salen según me dicta el corazón.


Puedo ver sutilmente la calle desde la ventana, hay niebla, y por el aspecto de los viandantes se que fuera hace frío, la verdad no sé por dónde empezar…


Ayer durante el día estuve pensando y reflexionando mucho, hice una lista de pros y contras, de sueños y objetivos que pretendía cumplir este nuevo año que hace nada ha dado comienzo… sabes que siempre me estoy “reinventándome” que cuando percibo o me doy cuenta que algo no va bien, cuando me lastro y atasco intento cambiar, mejorar.


¿Has sentido alguna vez tristeza? No me refiero la que experimentas a causa de una pérdida, ni a la que sientes cuando recuerdas algo que te dolió o ves una peli que te emociona… me refiero a tristeza real, a esa melancolía que inunda cada fibra de tu ser la que hace que todo pese más de lo debido, como un plomo te te arrastra al fondo de un abismo del que no ves el fin… podía expresarlo casi como un estado nihilista… en el que te mueves pero nada tiene sentido, es lo más parecido a estar anestesiado…pues te diré que llevo así demasiado tiempo…fingiendo, ocupándome para no pensar, tratando de tirar y recordándome eso de que soy fuerte…
Has sido la persona que ha ocupado mi mente día a día y noche tras noche… la única que me ha dejado realmente sin aliento y, por sorprendente que parezca aquella que me ha dejado más de una vez sin argumentos ni excusas para rebatir alguna idea… creo que cuando te fuiste, no eras consciente del desastre que dejabas tras de ti, de la ola tsunami que ha devastado todo a su paso, de la masacre y amputacion emocional a la que me condenabas….porque si hubieras sido mínimamente consciente estoy convencida que hubieras actuado de distinta forma.


Supongo que te das cuenta de que en el último párrafo he hablado en pasado ¿verdad?, pues eso es porque después de ayer ha llegado el momento, ese punto de no retorno en el que afronto y doy un paso definitivo, un paso adelante que me va a liberar de toda culpa, de toda pena… obvio que no te voy a borrar, suprimir o negar, eso sería mezquino y, disculpa que puntualice pero el amor auténtico tiene muchas cosas, pero no un ápice de interés o mezquindad.
Ayer me di cuenta de repente y sin más, con una claridad abrumadora que te has ido, ¡vaya! solo he tardado 8 meses en darme cuenta… ¡no está nada mal! Te he dado más poder sobre mí del que debía, cuando en realidad eres un fantasma, un eterno ausente que no me deja avanzar y que aunque te recuerde me niego a que vivas nunca delante mía, desde hoy caminaras tres pasos por detrás y poco a poco te disiparas y al final solo quedará un lejano recuerdo de aquello que vivimos y que fue tan extraordinario, después de todo y como escuche ayer…nada está realmente muerto si deja un buen recuerdo.


Así que con el corazón aún petrificado hoy me doy la oportunidad de volver a ser auténticamente feliz, de sanar y disfrutar de todo lo que me rodea… de saborear, abrazar y besar a la vida misma recordándome que el amor está en todas partes, que el tiempo pasa curando al final cualquier herida, incluso las cicatrices más profundas y que este es solo el comienzo de tantos otros que me esperan en la vida….

Ignoramos lo roto que está el mundo…

Recuerdo hace algún tiempo mientras tomaba café con un buen amigo de la universidad tuvimos una conversación algo trascendental…. típico de irene y por supuesto de mis amistades.
Recuerdo que por aquel entonces hacía poco que había perdido a alguien, no era alguien vital de mi vida, pero si la clase de persona que hace que su ausencia se note y tengas que hacer un duelo. En un momento de la conversación mi amigo me dijo que la muerte no es la mayor perdida en la vida. Que la mayor perdida es cuando nos vamos muriendo por dentro, y no desde el punto de vista biológico, si no, esa muerte espiritual que nos ahoga y asfixia poco a poco, esa muerte metafórica que va estrangulando nuestra esencia hasta que nos deja reducidos a NADA.
Tal vez podría decir el nombre de quien me iluminó con aquella reflexión aquella mañana del mes de noviembre, aquel día que aún hoy me viene de vez en cuando y me hace pensar de más… pero dar su nombre no serviría de nada. Lo verdaderamente importante es el mensaje y no el mensajero.
Así que hoy quiero, sacar y publicar aquellas palabras que escribí, aquellas letras que entre lágrimas leía a mi amigo para poder desahogarme…
Desde que tengo capacidad de recordar y posteriormente de pensar, recuerdo mensajes como que ¡ hay que ser bueno!, ¡si haces las cosas bien todo te irá genial!, ¡hay que ser honrado, honesto! He crecido con mandatos del tipo de no se tiene que mentir, ni robar, por supuesto no has de codiciar los bienes de los demás y mi frase favorita…¡los mansos heredaran todo….!
Pero lo cierto es que tal y como recuerdo aquellos mandatos, que te repites a ti mismo en forma de mantra durante años para así ser “buena persona” no son clichés… Nos han vendido una gran y enorme mentira… todo eso de que a la gente buena le va bien la vida y que hay cierta “magia” y misticismo divino en que si eres justo y te esfuerzas mucho mucho, tendrás tu recompensa…. es falso.
En el mundo hay demasiadas personas buenas que sufren a diario, que no tienen una vida fácil aunque se empeñen en ser honestas y hagan lo correcto, hay gente muy buena que se ve obligada a hacer cosas horribles y por descontado gente mala a la que es inmune ala ley de los hombres…. lo cierto es que hay demasiadas plegarias que quedan sin respuesta.
Todos los días ignoramos lo absolutamente roto que está este mundo. Nos auto convencemos de que todo se va a arreglar, que todo va a ir bien… pero no siempre es así, no siempre no va bien. El problema es que cuando entiendes y descubre lo que acabo de exponer no hay vuelta atrás.
No hay magia en el mundo…no al menos como nos lo han vendido.
He pensado en la finalidad de todo esto, en como alguien puede abandonar tu mundo en un abrir y cerra de ojos para siempre; es triste…y también demasiado grande como para pensarlo.
Es muy duro; se supone que cuando alguien ya no está, casi inmediatamente tienes que seguir adelante, que aceptarlo… en fin… que solo puedes estar triste tanto como duren las flores…
Hay que volver a contar chistes y recordar los viejos tiempos pero hoy lo cierto es que no tengo ningún chiste que contar; es más espero no tener que escuchar ninguno en una temporada…
Los viejos tiempos son solo eso viejos tiempos que han desaparecido….se han evaporado.
Me he dicho infinidad de veces a mi misma que tenia que ser feliz, pero…no me siento feliz y cuando intento cambiar, cuando intento recordar como se conseguía ser feliz, no puedo…no siento alegría…no me siento con ánimo…NO SIENTO NADA… estoy hueca por dentro.
SE QUE TE HAS IDO Y QUE JAMAS VOLVERÁS, te confieso que he pensado que tal vez pueda volver a verte… hablar contigo o tal vez escuchar tu voz. Hoy he vuelto a pelearme con mis padres, les he gritado, no se porque lo he hecho, se que no se lo merecían, pero lo he hecho….
Me da rabia que mi madre siempre pague el plato roto, que porque ahora ya no estas, me enfade con todos y con ella en particular, se merece algo mejor de lo que soy ahora, al igual que mi padre… Todos los días ignoramos lo verdaderamente roto que está este mundo y nos decimos que todo se arreglara… pero nada se va a arreglar, eso lo se ahora…y cuando sabes eso no hay vuelta atrás…

Te quiero porque te amo y, aunque te amo no te necesito…

Para mucho, estas líneas pueden ser estereotípicas y típicas de un discurso del amor post modernista, pero mi pregunta o mis preguntas tienen una naturaleza bastante simplista al igual que la reflexión que le sigue ¿como saber que amas a alguien verdaderamente?, ¿Cómo diferenciar querer de amar? Pues bien te diré algo… uno ama verdaderamente cuando se ama a sí mismo de manera completa, cuando se acepta y cuando no trata de moldear y modelar a la persona con la que comparte su vida… por eso hoy voy a decirte algo….


Te quiero porque te amo, amo todas y cada una de tus caras y facetas, me gusta tu lado bueno, y me entiendo bastante bien con el lado “malo”, con las luces y las sombras que hay en ti, con ese lado friki que tienes y que me arranca una carcajada cuando solo yo entiendo ciertas bromas. Te quiero incluso cuando tus gustos chocan con los míos y a priori me pueden parecer aburridos, adoro tu lado cariñoso, pero también esa rudeza que en ocasiones es un poquito hiriente y, que tras una pequeña reflexión se torna de nuevo en amable. Amo cada segundo que disfruto de tu presencia, de tu inteligencia y filosofía de vida, me resulta adorable cuando algo no te sale bien y con cara compungida y el ceño fruncido pides ayuda mientras haces pucheros, me haces reír cuando te sale ese lado gruñon y “enfadica” adoro cuando estás alegre y sufro contigo en los momentos de tristeza. Beso y venero cada una de tus caras, tus emociones y estados de ánimo… te quiero así, sin más sin demasiada exaltación pero con el corazón repiqueteando con latidos fuertes y precisos….


Mi alma vibra con la tuya, te ama en libertad, te quiere, pero no te necesita… te elijo a ti…te prefiero pero no olvido que no eres mío… no me perteneces, eres de la vida, del mundo o del universo si así lo prefieres, estás conmigo por propia voluntad y nuestro camino juntos durará tanto como nuestra esencia precise, porque el amor no tiene cadenas. El auténtico amor no crece y evoluciona atascándose y lastrandose con miedos vacíos y egos sometidos por el propio egoísmo…. volamos juntos y crecemos juntos, tanto en la distancia como disfrutando de la mutua compañía… tú eres tú y yo soy yo. Tanto juntos como individualmente mostramos damos la mejor versión de nosotros mismos…


Ser enteramente cociente da vértigo, asumir que eres libre y disfrutar de esa libertad es el mayor ejercicio de madurez emocional que harás en la vida pero esa conciencia, y ese amor será lo más grande que hagas en tu vida y su legado jamás desaparecerá.


Te quiero, porque te amo pero no te necesito, porque la necesidad nace de la desesperación, del ahogo….y antes de ella está la frustración por querer algo que compensará o tapara de alguna forma los miedos, las inseguridades… aunque los miedos son naturales y hay que sentirlos, vivirlos y no negarlos…. tus miedos jamás han de ser proyectados en el amor…. así que vive, ama, crece, respeta, dialoga, respira…siente…vuela y flota, disfruta de cada segundo y de cada experiencia que la vida te brinde… crece y aprende de ti mismo, comparte y ámate por encima de todo… después date permiso para amor y disfrutar de mi compañía….

A mi mus@

Si existiera la capacidad de detener el tiempo… simplemente lo estancaría una o dos décadas en el instante que tus ojos se posaron en mi alma….


Esos ojos… ese preciso momento en el que pude verte, en el que tu mirada se cruzó con la mía y traspasó mi ser de arriba a abajo… ese segundo en el que llegaste a lo más profundo de mi anima…


En el segundo en el nuestras manos, nuestros cuerpos al igual que un iman se atrajeron, cuando nuestros labios se rozaron lo supe…tuve la certeza más aplastante de toda mi existencia, sentí emociones de las que no era consciente; pero a la vez experimenté una profunda y terrible sensación de pánico que me paralizó… miedo, angustia y ansiedad ante lo desconocido…


Quise evitarlo, frenarlo….pero al final me fue imposible y cedí mi voluntad… Me abrí a la vaga posibilidad de viajar a tu pecho, a tu sonrisa y a explicarte todo lo que pienso y siento por ti, contarlo en forma de metáforas cargadas de magia… en códigos que tan solo entendamos tu y yo.


Cada noche te extraño y desearía poder despertar a tu lado para abrazarte, sentir tu olor, ese aroma que me transporta al paraíso haciéndome sentir como en casa.
Desearía susurrarte palabras que alimentaran tu alma y nutrieran tu espíritu; desearía una noche tras otra que sucumbiéramos juntos al mundo de morfeo donde todo es posible y nada acaba jamás…. porque se en el fondo de mi ser se que eres TÚ! Siempre has sido tú… a pesar del tiempo, la distancia y la vida que nos separa… SOLO TÚ!

La adición a las personas…

El otro día en plena vorágine y locura subí un post sobre las adicciones y dije que, bajo mi punto de vista la droga de todas las drogas conocidas… la más dura de todas era la que desarrollábamos hacia las personas.

Casi puedo ver e intuir cómo os estáis poniendo a repasar mentalmente las drogas conocidas (porros, alcohol, sexo, juego… pero ¿a otras personas? ¿Es eso posible?) ahora creo que estaréis enumerando a distintas personas que se han cruzado en vuestra vida y, estaréis intentando analizar si habéis tenido algún comportamiento adictivo.

Tranquilos, que no cunda el pánico…. tener presente que a mi también me costo asimilar esto… y al final he concluido que yo también he sido una “yonky” y alguna que otra vez fui la marca de “heroina” de alguien.

Si me habéis leido más o menos con regularidad, en alguno de los post que subí hace algún tiempo, hablaba del desarrollo de la personalidad y de como las distintas teorías psicológicas y sociológicas determinaban si la personalidad de los sujetos y por ende el desarrollo psicosocial de los seres humanos eran producto del condicionamiento genético o producto del ambiente y la sociedad en la que viven. En lo que a mi respecta creo que somos un conjunto de ambas.

Partamos de la base, que el ser humano es social por naturaleza, es decir, que indistintamente de las rivalidades que se puedan generar, el ser humano NECESITA de los demás para su desarrollo. Somos mamíferos, la filogenia enterada en nuestro ADN y la necesidad de pertenencia a la manada es algo que queda presente a lo largo del tiempo. Entonces si somos sociales y necesitamos a de los demás, ¿en que se diferencia esa necesidad de una adición?.

Bajo mi puesto de vista, está en la conciencia. La conciencia social de todo lo que envuelve los modelos de crianza y desarrollo (vamos las normas en términos generales y, lo que está bien y está mal) y la autoconciencia; esa es realmente la clave de todo esto. Cada uno de nosotros nos vemos a nosotros mismos en la sociedad en la que vivimos y como encajamos en las normas sociales. En toda sociedad hay una conciencia individual y una colectiva. Como sucede con la moral, que tiene una base social y la ética que tiene su nacimiento en la propia persona, el sujeto es más o menos consciente de aspectos sociales, de su integración y de su “mejor” desarrollo en manada.

Ahora es cuando la cosa se enreda un poco, cuando interactuamos con las personas, todo nuestro cuerpo reacciona a ese interacción, toda nuestra psique se se activa y comienza a mandar un cóctel de neurotramisores, a la vez que nuestro cortex prefrontal comienza a generar complejas psinapsis y nuestra psique codifica la información dando cierto sentido a todo (está es una explicación muy simplista) pero la idea es que más o menos todos nos enteremos.

El caso, es que ante toda esta vorágine química hay un neurotrasmisor en concreto que activa y se segrega cuando algo nos entusiasma, aunque también se libera cuando algo nos desagrada, no obstante y por norma general, el ser humano tiende a repetir reiteradamente lo gusta o nos da satisfacción. Ese químico tan estupendo es LA DOPAMINA (de la cual hay 5 tipos) la que es responsable de esta euforia y esta “necesidad” de repetición.

La dopamina es la que hace que a veces sintamos esas mariposas en el estómago cuando “estamos enamorados” o esa sensación de euforia que hace creernos que somos superman y que podemos con todo cuando tenemos éxito y recibimos reconocimiento de los demás.

Lo preocupante de esto es que a veces no podemos hacer nada, el subidón es tan fuerte y tan potente que nos “quedamos enganchados”, y combinado con este subidón esta nuestra psique que da toda una serie de argumentos para dar aún más potencia y significado a lo que ha sucedido; por lo tanto nuestro cuerpo pide más y más euforia y más subidón. Pide que nuestro “centro del placer” sea estimulado y, cuando baja el nivel hay toda una serie de manifestaciones fisiológicas que no molan una mierda… (casi las mismas que cuando que desenganchas de algún fármaco u otro tipo de droga) dolores de cabeza, mareos, apatía, depresión, problemas para conciliar el sueño…. obviamente el cuerpo que no es tonto busca la manera de que nuestro cuerpo segregue más dopamina y tengamos más subidón…. y es ahí cuando entra la parte chunga que trato de explicar en este post. LA ADICCION a las personas.

Supongamos que ya lo has visto, ¡si! Que has visto la dopamina mola que no solo te hace estar feliz y sentirte poderoso, si no que es súper adictiva… ahora bien; ¿cuantas relaciones o rollos has encadenado para poder sentirte bien?, ¿cuanto tiempo promedio te ha durado ese principe o princesa arcoíris en tu vida?, ¿cuanto tiempo has creído que estabas con la persona correcta, hasta que algo te ha chirriado y estrepitosamente ha sido la causa o el motivo de ruptura y separación?…¿cuantas veces más vas a repetir esta pauta?….¿cuantas veces te has enganchado a alguien de la forma errónea?…

Esto no es un discurso “moralista” puedes hacer con tu vida lo que te dé la gana, siempre y cuando tú seas razonablemente feliz y, no vayas jodiendo la vida a los demás.

Lo que intento hacer con estos post, es que abras un poco las miras, o al menos que los que me leéis os paréis un poco a pensar; me gustaría mucho que que pensarais y analizarais el porque se hace algo.

No me importa si eres más o menos activo, o más o menos promiscuo; me da igual si eres un puton con ética o eres casto y puro. La cuestión aquí está en decidir y hacerlo lo más libremente posible, no es malo tener hábitos y ofertarse el amor…. lo que creo que no es muy sano es la búsqueda compulsiva de algo que es inalcanzable o irrealizable, lo que creo que lastra y hace que repitamos un patrón tras otro es la falta de conciencia en nosotros mismos, la falta de sinceridad y honestidad con uno y con los demás. Creo que todos en algún punto hemos sido adictos a las personas, además de que porque la dopamina y el subidón mola mucho, porque a veces no somos capaces de ver más allá de esa nube química, porque tememos la soledad y como ya he dicho, porque tenemos una educación que nos enfoca las relaciones desde un modelo homogéneo y reduccionista.

Y por supuesto, (está es mi parte favorita) somos incapaces de asumir responsabilidades, SI señores y señoras…. RESPONSABILIDADES CON NUESTRAS ACCIONES, vamos a dejar ya de jugar a ser niños pequeños… las parejas y las relaciones humanas son cosa de dos, no es en plan…para lo bueno somos dos pero si se rompe la relación es que la culpa la tiene el otro (que puede haber casos….) pero en el modelo relacional convencional de dos…. las dos personas ponen algo de su propia historia personal en el desarrollo de los acontecimientos.

Se confunde lo malo con lo “sexy”

Me resulta muy curioso cómo la mayoría de nosotros tenemos varios “sinos” en nuestro ser y ¡si!, hablo de esa vocecilla en nuestra cabeza… llamada conciencia que a modo de eco aparece cuando menos te lo esperas.

Pero el post de hoy no es una reflexión o logia a nuestra intuición e inconsciente… es más una divagación de los cánones que nos seducen y enamoran… me refiero a cómo, y al porqué casi irremediablemente es natural amar y enamorarte de “lo peligroso”, de lo que no se debe, de lo que sabes que te dolerá antes o después…


La inseguridad emocional es algo muy curioso -como científica e investigadora que soy- me fascina el como el riesgo y lo peligroso llama nuestra atención… es algo así como la luz de la lámpara eléctrica que capta y llama a los bichos y, lo que más me fascina es el cómo se justifica el jugueteo y el acercamiento a lo que sabemos que es peligroso… para hacer uso de tópicos: la frase que más se repite es la de que los polos apuesto al nuestro nos atraen y nos atrapa sin remisión en su campo magnético.

Lo curioso no es si misma la frase, ni siquiera la teoría magnética, lo que me llama verdaderamente la atención es cómo la personas no son capaces de reconocen su propia capacidad de toma de decisiones.

Veo cada día a las personas de distintas situaciones emocionales caer embelesadas por la incertidumbre y al igual que el canto de las sirenas los límites entre lo “lo bueno” y “lo malo”, entre “lo ético” y “no tan ético” se desdibuja para dar cierta coherencia o sentido a nuestras acciones y decisiones.

Cómo nos vemos empujados sin remisión, cautivados y embelesados por aquellas personas a quien no puedes conocer del todo, aquel tipo de personas que suponen un reto para tu ego, ese tipo de perfil que resulta enigmático y atrayente, por supuesto es la clásica persona que ni de lejos puedes o debes tener; aquel perfil de personas que te da un subidón de adrenalina porque sabes que en cierta medida “es un juego peligroso”, alguien que te provoca, te atrae, te llama y te atrapa… alguien con quien sientes que tu cuerpo se convierte en magma incandescente y, con el que no eres completamente dueño de ti mismo.


Pero lo grave es cuando esta persona, este “tifón” es comparada con alguien que es más tranquilo, más lineal, alguien que no exalta tus sentidos pero que es sensata y coherente… como ese mar de tranquilidad nos resulta insulso, plano e inapetente. Me choca aunque a la vez me produce una “morbosa diversión” como etiquetamos lo que es bueno y sano emocionalmente con lo aburrido y como corremos como auténticos descerebrados de la vida en pos de aquello que es malo incluso patológico; corremos sin mirar, cómo auténticos camikaces, cuesta abajo, marcha atrás y sin frenos hacia aquellas personas que nos proporcionarán casi seguro un daño emocional, que dejaran marca tras marca, muesca tras muesca, escepticismo y cinismo en nuestro corazón…. porque después de todo se sigue pensando que los chic@ malos son las mejores amantes… jamás entenderé la paradoja de como muchas personas confunden lo malo con los sexy…

Sobreviviente

Tu tiempo es limitado, de modo que no lo malgaste viviendo la vida de alguien distinto. No quedes atrapado en el Dogma, que es vivir como otros piensan que deberías vivir. No dejes que los ruidos de las opiniones de los demás acallen tu propia voz interior. Y, lo que es más importante, ten el coraje para hacer lo que te dice tu corazón y tu intuición (Steve Jobs)

Quiero recordar que, en alguna ocasión he dicho que soy alguien “peculiar” cuanto menos; también he tenido otras frases como: “somos el resultado del sumatorio de nuestras experiencias y vivencias personales”, pues bien, no soy ni mejor ni peor, solo un ser humano que se ha construido a sí mismo, porque desde el principio no ha encajado muy bien en los estándares sociales, nunca me he sentido muy cómoda con lo que había que hacer porque si ni con lo “políticamente correcto”.

Así que os adelanto algo… mi forma de actuar y las decisiones que he tomado unas más acertadas que las otras no son un capricho, ni siquiera una cuestión de rebeldía, o tal vez sí; una rebeldía para poder salir, para como en una lenta y dolorosa metamorfosis romper la crisálida y por fin dar paso a la mariposa que en cierta forma soy hoy en día.

¿Porque he elegido este título? por varios motivos; el primero fue porque viendo el otro día la tercera te parada de la serie de por trece razones (serie que me toca de forma directa en muchas cuestiones que se abordan)… en un momento una de la protagonistas, dice.: – Me llamo jessyca y, soy una superviviente-. En ese momento me vino de golpe y vi con total claridad el titulo de este post.

Antes de que sigáis leyendo, por favor os pido algo… y es que no me veáis como una víctima, si cómo alguien que sufrió y que lo paso mal, que en su momento no supo expresar correctamente sus emociones, lo cual genero un caos terrible. Me hice daño e hice daño a mucha gente de mi alrededor, obviamente no puedo cambiar el pasado, de ser así, tampoco lo haría… como bien he dicho en el párrafo de arriba, hoy soy, porque ayer fui… y lo que me paso dio lugar a mi yo actual que me empoderó de la fuerza necesaria para llegar a ser la mujer de hoy a la cual sigo mejorando.

Mi personalidad no son ni más ni menos que la consecuencia de mis vivencia y de ciertos bagajes emociones que me acompañan y seguirán haciéndolo a lo largo de mi vida… hay marcas que aunque no sean visibles nos definen y jamás se borran son como una escalificación, un recordatorio que indica de donde vinimos… con el tiempo aprendes a convivir con esas heridas que rara vez vuelven a sangran… pero cuya cicatriz aún quema, el estigma social que acompaña a ciertas marcas jamas te abandona.

Esta Auto etnografía sin duda alguna es uno de los trabajos más difíciles a los que me he tenido que enfrentar; no por el ejercicio en si de reflexionar, cosa que en líneas generales me gusta, sino más bien porque hablar de determinados temas del pasado, retroceder en el tiempo, ver tus fantasmas de nuevo cara a cara y no caer en el estigma social de indefensión y victimización a veces es “complicado”, la mayoría de los días mis fantasmas están, pero pasan desapercibidos, pero otros… queman como brasas ardiendo… no obstante los días buenos son mucho más que los malos…. lo bueno que tiene que hiciera las paces con mis demonios es que cuando me toca visitar el infierno… paso casi de puntillas.

Para introduciros en el post, os situo sobre lo que vais a leer a continuación, estas líneas son un trabajo que realice para la asignatura de antropología del hecho sexual humano. Se supone que teníamos que analizar cómo determinados aspectos de nuestra vida, han influido en nuestra percepción corporal y sexual.

Me llamo Irene y SOY UNA SUPERVIVIENTE….

Ahora y después de esta bomba creo que lo más justo sería decir que, EL DEPORTE SALVO MI VIDA.

Para entender esto el por qué trabajo en el mundo del deporte y, porque he cursado diversas formaciones relacionadas con la psicología y la sexología debería de ir un poco atrás… para poder entender cómo una chica de familia trabajadora y medianamente acomodada con todos los mimos y cuidados precisos terminó desarrollando un sentido nihilista de su propia existencia, como mi sexualidad ha ido evolucionando en un continuo debería de remontarme unos cuantos años atrás.

Sería muy fácil criticar al entorno, la crueldad de mis compañeros del instituto, mi propia hipersensibilidad o, culpar a la propia sociedad… que es atrozmente vertiginosa; una sociedad que te impulsa y obliga a tomar decisiones cuando aún no sabes que narices “quieres ser de mayor”, esa sociedad que te colapsa, te presiona y te exprime para que renuncies a ti misma y a tu esencia, una sociedad con normas explícitas e implícitas anclada en roles de género y estereotipos varios que de diversas formas te canaliza para que seas un clon, una oveja más de la manada; un sin cara entre la masa… pero sinceramente todo eso tuvo que ver en gran medida y a la vez no.

En toda esta historia hay tres elementos claves, tres factores que considero claves y generaron un efecto dominó que me han conducido hasta aquí, hasta estas líneas; pero vayamos poco a poco:

Llegue a este mundo producto del amor y la voluntad de mis padres, los cuales querían sin duda tener un hijo o una hija; según el análisis transaccional diría que llegue a este mundo con un vive incondicional… pero todos sabemos que cuando nos diseñan nuestros padres siempre tienen al menos una preferencia en cuanto al sexo, a mi nunca me lo dijeron, pero siempre he tenido la extraña sensación de que hubieran preferido tener un chico, lo cual me sitúa en un marco de vive condicional.

Desde pequeña me dieron lo preciso (en ocasiones incluso más), me proporcionaron cuidados y atenciones, me alimentaron y me mimaron; además según recuerdo sentía todo el amor que se puede esperar. Mi educación fue y, según la recuerdo un poco bipolar; una madre con un corazón de oro a la cual sacaba de sus casillas y a la ponía muy nerviosa (fui y a día de hoy sigo siendo hiperactiva); en cuanto a mi padre, por cuestiones laborales era una figura en ocasiones ausente y, por supuesto bastante autoritaria. Así que… según mis “antojos” de forma oportunista acudía a uno u a otro. Esa conducta aun la mantengo hoy en día, según el tema a tratar o la n naturaleza del mismo tengo unas preferencias muy marcadas.

Tengo vagos recuerdo de todo el proceso de construcción de mi YO adulto, pero, retomando el Análisis Transaccional, puedo decir que tuve un padre crítico, MUY CRITICO y una madre con un marcado niño sumiso adaptado (creía que en materia de educación mi padre hacía lo correcto), desde luego esto no es una crítica estática a mis padres, tan solo intento expresar mi realidad (o cómo percibía yo el mundo por aquel entonces) en cualquier caso aunque con buenas intenciones, sus métodos generaron en mi una gran cascada de mandatos que como un dogma se grabaron a fuego en mi (no ha sido hasta años después en terapia cuando me he dado los permisos correctos y he sanado no solo mis emociones naturales sino a ese niño que tenia completamente olvidado, sometido y asfixiado). Supongo que sería más fácil con un ejemplo ¿no? Pues diré alguna de las frases que no se me han olvidado (tengo que aclarar que a día de hoy ya no duelen… pero las recuerdo como un mantra que siempre estará en mi ADN emocional).

  • Una señorita se sabe comportar, en la mesa y allí donde vaya ha de actuar como tal…
  • No te fíes jamás de nadie que acabes de conocer… si la palabra es plata el sindico es oro.
  • Ten cuidado con lo que haces y dices.
  • Para hacer algo mal, es mejor que ni te molestes en empezarlo.
  • Tienes que estar arreglada, nadie te puede ver con mal aspecto.
  • La mujer del cesar no solo ha de serlo sino parecerlo.
  • Contente, no hagas el tonto y mide tus palabras.
  • Eres inteligente y puedes hacer lo que quieras, pero tienes un problema que eres muy vaga.
  • Tienes las manos más eróticas del mundo, todo lo que tocas lo jodes.
  • Una chica jamás se insinuará a un chico….
  • No seas jamas vulgar.

Y cosas por el estilo; vamos un nido de machismo y control entono a mi persona. Pero por favor, evitar las criticas destructivas, la educación que me proporcionaron mis padres de la mejor forma que supieron, lo que ellos creían límites sanos, para mi eran mensajes brutalmente destructivos. Estoy segura que no eran conscientes de la potencia de sus palabras y aunque seguro que ese no era el fin, mi educación la viví como una vida centrada en mantener las apariencias más allá de cualquier duda razonable, incluso cuando no me agradaba la situación, debía de callar y mostrar “respeto” obediencia y abnegación. Quiero repetir, que esto no es una critica o una muestra de rabia y disconformidad con mis padres… hicieron lo que pudieron con las herramientas que tenían y, marcados por sus propios bagajes personales. LOS AMO, se que no se lo demuestro de la forma que a ellos les gustaría, pero ya no soy una niña… soy una mujer adulta y tengo mis propias limitaciones personales y emociones.

Ahora llegan para mi tres momentos clave que permanecieron soterrados en mi inconsciente durante años, supongo que, o eso me dijo mi psicólogo, olvidar o taparlos fue una cuestión de supervivencia emocional.  Pero que no lo recordara hasta que tuve 26 años (durante una sesión de hipnosis) en la que todo volvió a mi como una jodida cascada, no significa que esos sucesos no existieran, solo que los había bloqueado, habían estado “ocultos” condicionando mi forma de ser y actuar con todo mi entono, dirigiendo mi vida y determinando muchas de mis elecciones personales y emocionales. Esos tres momentos generaron un punto de inflexión, ahora que lobeo en la distancia recuerdo sobre todo RABIA… mucha RABIA y pero aún, la sensasion de no poder hablar con nadie de ello por miedo a que no me creyeran, a que lo que me había pasado no fuera tan grave como lo sentí…. ademas de esa rabia, me recuerdo a mi misma, pequeña, desvalida e indefensa….

1º) Tenia como 7 años cuando el hijo del conserje de un colegio en el que mi padre impartía clases tuvo un “comportamiento inapropiado” conmigo… recuerdo que me hacía “pipi” y el me dijo que los baños estaban cerrados y que me llevaría a un sitio para que no me viera nadie. Por suerte no llego a tocarme, me sentía acobardada, recuerdo perfectamente el empezar a hacer pis entre dos coches y sentir una mirada fiera acechando desde la oscuridad, en silencio…. sentí miedo, terror. Os juro que ese momento sentí que el corazón se me salía del pecho y escuché el “silbido” de mi padre (una especie de clave que teníamos para llamarnos) solo pude subirme lo leotardos como pude y salí corriendo. Jamás les conté nada a mis padres (ni a día de hoy he hablado de esto con ellos)

2º Con 11 años un profesor particular de ingles que acudía a casa durante las clases  recuerdo que tenia las manos muy sueltas; digamos que le gustaba mucho ponerme la mano en los muslos y susurrar frases que no entendía en absoluto (ahora que lo pienso creo que este suceso guarda relación directa con mi aversión al ingles). Una vez más, me calle, por vergüenza, porque no sabia que pasaba, pero se con absoluta certeza que aquello no me gustaba; me hacia sentir incomoda y violenta.

3º Con 13, la pareja de mi abuela, manifestó un acercamiento poco menos que inapropiado una tarde mientras estaba mirando la tele… ahí ya era bastante consciente aunque aun no era sexualmente activa, si tenia las “hormonas” alteradas como buena pre- adolescente, aquello me dios ASCO, mucho ASCO… de nuevo salí corriendo porque me entro la urgente necesidad de ir a jugar con el que era mi mejor amigo y vecino. Como es de esperar, me calle de nuevo.

No se en que momento estallé o el momento exacto en el que salto el “clic” de mi cabeza. Ni siquiera hoy en día soy capaz de saber el episodio concreto en el que los mandatos infantiles, se juntaron con aquellas situaciones vividas con miedo, vergüenza y dolor. Miedo y auténtica sensación de desprotección, dolor y resentimiento porque mis padres no estaban para cuidarme y protegerme, asco y repugnancia, porque hombres mayores abusaron de su posición y se comportaron inadecuadamente conmigo pero sobre todo rabia con todos y conmigo misma, por no poder hablar, por ser una cobarde.

Tengo recuerdos y fragmentos sueltos, una senda relativamente trazada que fue producto de un proceso de terapia que duro algo más de dos años gracias a los cuales logré ordenarlos y cobraron bastante sentido.

Si expusiera mis dos años de terapia me extendería demasiado y casi podría escribir mis memorias. No obstante me gustaría mencionar algunos recuerdos que se conectan con estos tres ejes cruciales en mi vida, como por ejemplo…cuando después de mi comunión me corte el pelo a lo “chicazo” , recuerdo, cuando me negué a estar en ballet y me apunte a karate, recuerdo que los chicos eran el enemigo y todos eran seres horribles, a lo que detestaba hasta más o menos los 16 años momento en el que me dieron mi primer beso…el cual recuerdo bastante invasivo y “baboso”.

Desde mi pubertad hasta bien entrada la edad adulta la relación con mis padres, el instituto, la gente, mis compañeros de clase, amistades del barrio, mis distintos grupos de referencia y primeras parejas fueron bastante tóxicas .

Los años de mi pubertad y adolescencia estuvieron  marcados y condicionados por un TCA. Con 11, tal vez 12el director del colegio alerto a mi madre de que vomitaba la comida del comedor, mi madre aterrorizada y pese a los intentos de llevarme a distintos médicos, y profesionales (pediatras, endocrinos, psicólogos…) poco/nada pudo hacer por frenar esa conducta de absoluto desprecio por mi misma… tuve episodios recurrentes de bulimia que duraron casi hasta los 22 años, entre medias cabe también destacar los “fantabulosos” episodios de autolesión y, cortes varios además de un triste y frustrado intento de suicidio (tras tomarme una caja entera de orfidales, que me había recetado el psiquiatra de urgencia tras un ataque de pánico).

Fueron años muy duros y de un enorme sufrimiento, me odiaba a mi misma, a mi entorno, sentía que no encajaba en lo que los demás esperaban de mí, quería cambiar pero no era capaz de hacerlo, hacia cosas para adaptarme y sobrevivir a aquellos años pero en el fondo no me terminaban de convencer, seguían chirriándome muchas cosas. Coqueteé con la drogas, tuve pautas y conductas de riesgo, comportamientos temerarios… No sabia donde estaba, donde quería ir o que hacer con mi vida.

Hoy en día cuando intimo con gente y, las raras ocasiones en las que salen estos aspectos de mi vida a relucir, siempre digo lo mismo. ESTABA ENVENENADA, intoxicada y resentida, odiaba a todo el mundo y por extensión a mi misma, nada tenia sentido, el mundo era horrible y dolía demasiado, no quería estar en el… así que como “esta feo” eso de matar ir matando a gente, opte por dañarme a mi misma para así hacer daño a los que supuestamente me querían.

Todo ese dolor y sufrimiento emocional condiciono de forma indirecta o directa, lo que soy hoy, a lo que me dedico y por supuesto como me vivo; ha sido una labor titánica, pero por fin y desde hace ya unos 17 años me considero “medio libre”, condicionada por mis experiencias, pero consciente para analizar y elegir de forma más o menos libre. 

Mi construcción como persona, de forma consciente y el refuerzo de mi identidad, empezó cuando con 20 años pedí por primera vez ayuda y “cagada” de miedo fui al psicólogo… acudía por la bulimia y resulto que termine tratando las rabia contenida que tenia acumulada entre otras muchas cosas. 

Con 21 entre en el mundo del deporte que fue lo que termino de sacarme a flote, poco a poco, desde entonces me he caído unas cuantas veces. Por aquel entonces mi padre estaba absolutamente desquiciado por mis vaivenes y comportamientos erráticos, por mediación de una amigo y alumno, me apunto a un gimnasio en el cual tope con un entrenador (culturista) que me “apadrinó” y me oriento indirectamente para ir formándome en ese mundillo, todo esto fue asumido económicamente por mi padre, el cual estaba más que encantado de verme hacer algo “productivo” intelectualmente. Por cierto, se me olvidó mencionar antes que en medio de todo el torbellino destructivo del huracán Irene deje de estudiar según termine 4º de la ESO, estuve dando más bandazos que le baúl de la Piquer por nuestro amado sistema educativo y, por supuesto por mi incipiente vida laboral… hasta que por fin tope con algo que me gustaba, se me daba bien y me hacia sentir mejor… el deporte.

En las clases dirigidas y los entrenamientos personales encontré una forma de expresarme, un modo de desfogarme y canalizar todo el malestar que sentía, mientras seguía haciendo terapia tratando de ordenar el batiburrillo de cables pelados que tenia en la cabeza, adquirí disciplina y un carácter metódico y perfeccionista, bueno, para ser honestos en eso también tuvo su impronta mi entrenador el cual me dijo (en modo broma y con sus mejores intenciones de ayudarme) que como se enterara de que vomitaba una sola vez más la comida o me cortaba, me tiraba escaleras abajo del gym y creerme… eran unas gradas muy altas.

Tarde bastantes años en aceptarme y aprender a quererme. En darme permiso para intimar con las personas y, explorar mi sexualidad sin sentirme sucia o mal por ello.

Sigo conociéndome cada día un poquito más por supuesto luchando contra los viejos fantasmas que siguen en mi vida… Las pautas tóxicas no desaparecen nunca, el miedo es eterno es una criatura incansable e insaciable que esta siempre al acecho, pero siempre que puedo le miro a la cara y me enfrento a el… con el tiempo y mucha voluntad aprendí a pedir lo que quería y a expresar mi emocionalidad, erótica y sexualidad… aprendi que amar a las personas indistintamente de sus genitales no esta mal, que tener en ocasiones una expresión de identidad distinta a lo socialmente aceptado es bueno, porque lo diferente siempre enriquece, y encontré en el BDSM una forma de curarme y EMPODERARME a mi misma, pero aprendi el autentico valor del consentimiento sexual y como no vivir como una víctima, aunque la sociedad tienda ha hacerlo.

En consecuencia, y después de todo lo expuesto anteriormente, me temo que este post está tornando a su final y como es lógico llega el apartado de las conclusiones ¿Qué he aprendido de aquellos años?, ¿Qué he sacado de mis experiencias y mi TCA? ¿Cómo ha condicionad mi vida personal y profesional todo el acúmulo de experiencias educativas y sociales? Y la pregunta más importante ¿Quién soy y a donde quiero llegar?

He aprendido que el odio es un lastre, que la vida es muy corta para estar siempre enfadada con una misma y con los demás, he generado la creencia a través de la experiencia del autentico valor de educar creo que es urgente educar no solo en contenidos sino en emocionalidad y gestión emocional. Si aprendes a quererte, a expresarte y darte los permisos con mucha probabilidad aprenderás a decidir y a ser libre e independiente, aunque en muchas ocasiones, el precio de la libertad sea la soledad.

He sacado en claro, que todo absolutamente todo nos influye y, que hasta el más mínimo detalle tiene su efecto en las decisiones que tomamos… esto es un intento de hacer un paralelismo con la teoría del caos y el efecto mariposa. o como bien decía Carl Joung… mientras el inconsciente no se haga consciente, lo seguirás llamando destino y condicionara tu vida.

Por supuesto he aprendido que puedes hacer todo aquello que te propongas, es cuestión de tenacidad, dedicación y jerarquizar de forma adecuada tus prioridades día a día, mes a mes y año tras año forjando cada etapa y cerrando los distintos capítulos que conformaran el libro de tu vida.

Me llamo Irene y soy UNA SUPERVIVIENTE, una guerrea, una amazona, una vakiria que lucha día a día por ser la mejor versión de si misma… pero sobre todo por sumar y aportar a la gente que se cruza en mi vida.

Muchas gracias por vuestro tiempo y por haber leído estas lineas.

Resumiendo la anhelada felicidad…

Este post es un resumen con algún tinte propio de un libro que sencillamente ME FASCINA.

El libro se llama la felicidad desesperadamente de Andre Comte Sponville; dicho autor tiene otros títulos que si os gusta reflexionar y os fascina la filosofía os recomiendo. Dicho esto, vamos a esta serie de ideas, que no son pocas… sobre la felicidad.

La felicidad desesperadamente

Creo que todos, absolutamente todos nosotros queremos ser felices, es más, es tan ansiada y buscada por todos que con frecuencia la industria y el marketing hace uso de ella para vender toda una serie de artículos que supuestamente te darán la felicidad…. pero de eso ya hablaremos más adelante.

Conté-Sponville en su libro habla de cómo la filosofía y su conocimiento nos puede ayudar en el camino de la búsqueda de la felicidad.

¿Qué es la filosofía?

Epicuro daba a esta pregunta la siguiente definición: “La filosofía es una actividad que, mediante discursos y razonamientos, nos procura la vida feliz”.

Sin embargo mi propia definición es un calco de la de Epicuro: La filosofía es una práctica discutiva que tiene la vida como objeto a la razón como medio y la felicidad como objetivo. Se trata de pensar mejor para vivir mejor. El objetivo de la filosofía es la felicidad. O, más exactamente, el objetivo de la filosofía es la sabiduría, y por lo tanto la felicidad, ya que, una vez más, una de las ideas mejor probadas en la tradición filosófica, y especialmente en la tradición griega, es que la sabiduría se reconoce en la felicidad, o al menos en un cierto tipo de felicidad.

Pero la felicidad que tanto queremos y de la que se habla en esta filosófica definición, no es una felicidad simplona, no es algo que se logra con mentiras, drogas y diversión… la felicidad se logra a través de la verdad, de cierto trabajo pero sobre todo con la verdad.

Y para poder obtener la verdad la clave está en ser franco y sincero, bajo ninguna circunstancia medirse a uno mismo y por ende no mentir a los demás. No Mentir sobre lo que acontece, sobre lo que creemos que ha sucedido y sobre lo que creemos necesitar para ser felices.

¿Difícil no? Pero antes de hacer esta labor titánica, vamos a intentar ver porque no somos felices; cuando digo esto es más bien una referencia a porque nos cuesta tanto percibir la felicidad y pesa más lo rutinario, lo normal o lo malo a la plena felicidad.

La cuestión es que la mayoría de las veces no somos felices, pero no siempre porque todo va mal. También ocurre, y con mayor frecuencia, que no somos felices ni siquiera cuando todo va más o menos bien, al menos para nosotros.

Creo que todos en algún momento hemos pensado aquello de: “Lo tengo todo para ser feliz…sin embargo no lo soy” por lo tanto podemos intuir que no basta con tenerlo todo para ser feliz. ¿Entonces que nos falta para ser felices, cuando lo tenemos todo para serlo y no lo somos? Sencillo NOS FALTA LA SABIDURÍA, nos falta autoconocimiento, en resumen, nos falta el saber vivir, pero no en el sentido de la urbanidad o la corrección del saber estar, sino en el sentido profundo de la expresión, en el sentido en que Montaigne afirma que “no hay ciencia tan ardua como saber vivir esta vida bien y naturalmente”

¿Por qué necesitamos la sabiduría? Porque no somos felices: esto nos remite a una frase de Camus, que tenía ese talento para decir con sencillez cosas graves y fuertes: ”Los hombres mueren y no son felices”. Yo añadiría: por eso la sabiduría es necesaria. Porque morimos y no somos felices.

La cuestión es que si enfocáramos la vida en el aquí y en el ahora, no en mañana ni dentro de un mes y, por supuesto dejar de pensar en el pasado y en lo que podríamos haber dicho o hecho…. tal vez la muerte no nos aterrorizaría. Una vida plena y bien colmada da para mucho.

Obviamente tenemos el deseo de ser felices y a eso se refiere Pascal cuando dices que “todo hombre quiere ser feliz, inclusive el que va a ahorcarse. Se ahorca precisamente para escapar de la desgracia; y escapar de la desgracia es acercarse aún más, al menos tanto como se puede a una cierta felicidad, aunque sea negativa o la misma nada…”

Entonces, recopilemos… necesitamos sabiduría para vivir la vida y enfocar el deseo de la anhelada felicidad…. pero ¿que es el deseo?… es una gran y compleja respuesta que atraviesa toda la historia de la filosofía.

Platón en uno de sus libros más famosos, El banquete. En esta obra se elige un bello tema de conversación: el amor. Cada uno hace su definición y elogio del amor; la definición de Sócrates, por boca del cual acostumbra a expresarse Platón da la siguiente respuesta: “el amor es deseo y el deseo es carencia” Platón remacha el calvo: “lo que no posee, lo que él no es, y aquello de lo que carece ¿no son estas o cosas semejantes el objeto del deseo y el amor?

Sartre: “el hombre es fundamentalmente deseo de ser” y “el deseo es carencia” esto  os condena a la nada o a la caverna, digamos al idealismo: el ser está en otro lugar, ¡el ser es lo que me falta! Por eso la felicidad necesariamente se nos escapa.

Entonces ¿cómo podemos ser felices cuando nos falta, precisamente aquello mismo que se desea? Y la gran clave de todo este juego de palabras… ¿qué es ser feliz? Muchos filósofos dicen que ser feliz es tener lo que se desea, que no es necesariamente igual que tener TODO lo que se desea, obviamente no podemos tener todo, pero si la mayor parte de ello. Así que si partimos de la premisa de que el deseo es carencia, por definición solo deseamos lo que no tenemos…

Y aquí está la gran paradoja de todo este post y lo que expresa magistralmente Comte-Sponville en sus líneas

Ahora bien, si solo se desea lo que no se tiene, no tenemos nunca, lo que deseamos y,  por lo tanto no somos nunca felices.  No se trata de que el deseo no sea nunca satisfecho; la vida no es tan difícil. Con todo, en cuanto un deseo es satisfecho, ya no hay carencia y, por lo tanto, ya no hay deseo. En cuanto el deseo es satisfecho, se anula como deseo.

Cuando deseo lo que no tengo, obtengo carencia, frustración ¿y cuando el deseo es satisfecho? Ya no obtengo sufrimiento, puesto que ya no hay carencia. No obtengo felicidad, puesto que ya no hay deseo. Obtengo…”aburrimiento”

“La vida oscila, como un péndulo, del dolor al hastío” Sufrimiento porque deseo lo que no tengo y sufro esa carencia; aburrimiento porque tengo lo que desde ese instante ya no deseo.. Porque el deseo es carencia, y en la medida en que es carencia, la felicidad se nos escapa necesariamente. Es lo que llamo las trampas de la esperanza.

¿Qué hacer? ¿Cómo evitar ese ciclo de la frustración y el aburrimiento, de la esperanza y de la decepción?

1º) El olvido, la diversión, como dice Pascal:¡Pensemos rápidamente en otra cosa !Hagamos como todo el mundo: finjamos que somos felices, finjamos que no nos aburrimos, finjamos que no morimos.

2º) La huida hacia delante, de esperanza en esperanza; lo que hace de alguna manera lo jugadores de lotería, que todas las semanas se consuelan de haber perdido con la esperanza de que ganaran la semana que viene…

3º) Prolonga la precedente, pero cambiando de nivel. Ya no se trata de una huida hacia delante, sino más bien de un salto a una esperanza absoluta, religiosa, que no se considera susceptible de ser defraudada.

En el fondo es la estrategia de pascal. “estando siempre dispuestos a ser felices, es inevitable que no lo seamos nunca” “no hay más bien en la vida que la esperanza de la otra vida”. Es el salto religioso: esperar la felicidad después de la muerte.

Esta estrategia tiene su carta de nobleza filosófica…También es preciso tener fe, y ustedes saben que no la tengo. O estar dispuesto a jugarse la vida, como diría pascal, y me niego a ello: el pensamiento debe someterse a lo más verdadero, o lo más verosímil, y no a lo más ventajoso.

Perfectamente imperfecta…

Y hoy es de la clase de día en lo que tengo sentimientos encontrados…todo es demasiado confuso, loco y abrumador.

Y por eso recurro a estas líneas, porque estoy con una efervescencia bipolar… ahora mismo estoy como un péndulo; oscilo de un lado a otro, me debato entre matarte o amarte… entre agarrarte del cuello y estrangularte lentamente o lanzarme sobre ti y abrazarte hasta que te cueste respirar…

Pero antes necesito que me respondas a una cosa… ¿se puede saber en qué diablos estabas pensando? A ver si logras explicarme qué clase de cable se ha soltado de tu cabeza para decirme así, a pelo y sin anestesia QUE ME QUIERES, QUE QUIERES ALGO SERIO Y FORMAL CONMIGO!!!! ¿Estamos todos locos?, ¿porque me pones en esta encrucijada? Más cuando todo estaba claro… cuando te dije desde el principio que no estoy disponible emocionalmente y que te pensaras muy mucho todo… ahora me debato en que hacer, porque no creo que haya una decisión fácil no que nos deje a todos felices para siempre.

Diossss creo que estoy enganchada a una especie de bucle… es como un dejavú que se repite nuevamente… tal vez debería de estar agradecida porque una oportunidad así llame nuevamente a mi puerta, pero la verdad es que estoy demasiado cabreada como para sentirme mínimamente feliz.

Si acepto tu proposición, estará dando mi brazo a torcer, tendré que volver a modelar muchas cosas, cuestiones y aspectos que no sé si quiero ajustar, modificar o adaptarme… pero si renuncio, si sigo con mis férreos principios puede que meta la pata.

Soy muy consciente que tienes mucha paciencia, sé que no soy fácil y, que mi carácter a veces es un “carácter de mierda”…. PERO JODER!!!! Porque lo quieres complicar todo… porque insistes en ponerle una etiqueta, una dichosa fecha y clamar a los cielos que de algún modos “estamos juntos”…. No me da miedo la intimidad, porque sabes perfectamente que me manejo en ese fluctuante campo, pero admito que me da miedo perder mi identidad, dejar de ser yo.

Mi personalidad a veces dicotómica se que te pierde y te abruma, pero a la vez es lo que te atrae y te atrapa de mi, mi forma de ver todo, de entender la vida y de vivirla… si me adapto… sé que en cierto modo perderé esa esencia que tanto te gusta y al final te “aburrirás” de mi, porque es bien sabido por todos… que uno es auténticamente feliz cuando sueña con la futura felicidad; es decir, que no es a mi a quien quieres… si la esencia y la fantasía de mi persona.

Así que mi respuesta es NO, no puedo ni quiero cambiar, no quiero poner una fecha, cambiar mi estado del Facebook y ceñirme a convencionalismos que no van conmigo… no quiero poner un montón de stories a tu lado (a forma de meada digital territorial)… te amo, te quiero y siempre estarás en mi corazón; pero no quiero renunciar a mi… se que suena duro y crudo, pero si realmente sientes lo mismo que yo… me aceptaras tal cual… perfectamente imperfecta…. soy real no perfecta.

“Hasta que lo inconsciente no se haga consciente, el subconsciente seguirá dirigiendo tu vida y tu lo llamaras destino”.

Buena y productiva noche….a pesar de tratar de apagar mi cpu mental…eran las dos y seguía con el run run en la cabeza producto de cierto análisis del post de ayer con un buen amigo…que dicho sea de paso nos asustamos/ sorprendimos de forma mutua con nuestras “divagaciones” pernoctas.

Los que me conocéis sabéis que soy relativista por naturaleza no me gustan los absolutos, también es cierto que mi tendencia natural suele derivar en sembrar con según que temas, cierta polémica y aplicar aquello de “que se dice que me opongo”.

Carl Jung psiquiatra que inició junto a Freud el movimiento del psicoanálisis dijo.: “Hasta que lo inconsciente no se haga consciente, el subconsciente seguirá dirigiendo tu vida y tu lo llamaras destino”.

Dicho esto, hablemos del “Destino” y de esa clase de decisiones que condicionan tu vida, obvio es que todo tiene impacto (en mayor o menos medida) en nuestras vida y por ende en la de las demás personas que pasan por ella, y si no recordemos el ya conocido “efecto mariposa”, pero no vamos por ahí…

Unamos el destino con el amor…

En determinado momentos, compartimos un tiempo con X persona y por circunstancias (bien porque no se ha dado la situación, porque la otra persona cometió un agravio o porque tu mismo la dejaste escapar) la vida os separa. El caso es, y, aunque en el momento todo parezca dramático (mentes a cupido, su descendencia y clames al cielo que nunca volverás a enamorarte) que sigues con tu vida, conoces a gente maravillosa y diversa, que te hace crecer y enriquecerte como ser humano pero nunca es auténtico, no es como “aquella chic@” que marco un antes y un después; estas a gusto e incluso podrías ser razonablemente feliz incluso asentarte con esa nueva persona, pero tu alma no la reconoce como “LA PERSONA”…no te manda las señales que te hagan “dar el paso”.

Será entonces que ¿aquel antiguo amor nuca se fue?…¿hasta donde llega la idealización de alguien que sientes que era tu alma gemela? Y en consecuencia ¿donde comienza el amor verdadero que nunca se extingue; ese del que se habla en libros, se interpreta en películas y que hace que la vida sea un extasis sin igual? En resumidas cuentas IDEALIZACIÓN VS AMOR VERDADERO y para aderezar el coctel ¿que papel juega el destino en todo esto?.

Creo que todos tenemos una misión, un plan que armoniza exquisitamente con el universo, pero también es cierto que no esta escrito en piedra, no importa las vueltas que des, las subidas y las bajadas o los atajos que quieras tomar…al final cumplirás la función que tu alma tiene en esta vida…por lógica igual pasa con el amor, puedes dar mil vueltas, establecer mil relaciones, tal vez en una de ellas hallar a tu alma gemela y, en algún punto “perderla”, pero si tu destino es que estés junto a ella/el, lo harás…puede que no sea ahora, en este instante; puede que tengas que recordar a tu esencia lo maravilloso que fue y porque la/ le dejaste ir, incluso puede, que aquella persona fuera tan especial que condicione de forma inconsciente a través de proyecciones, deseos y anhelos el resto de parejas que tengas… nunca se sabe, tal vez suceda que solo compartas unos meses al final de tu vida…pero si has de estar y compartir…lo harás y solo por eso merece la pena amar y dejarse amar.

Solo por la posibilidad de gozar de unos efímeros momentos de plenitud con la persona que sientes que es tu completitud merece la pena mil errores (que no lo son, en tanto en cuanto sepas dar el enfoque correcto)…porque si hay dos certezas en esta vida es que.:

1) que de todo se aprende y que todo, hace recordar cada vez más cual es tu esencia verdadera.

2) que la vida es un regalo que merece la pena vivir instante a instante a pesar de la presencia de ciertas dificultades y de etapas oscuras…

Porque y como dijo Gandi en su día. TODO LO QUE HAS EN TU VIDA SERA INSIGNIFICANTE, PERO ES MUY IMPORTANTE QUE LO HAGAS PORQUE NADIE LO HARÁ.