Decisiones 

Hace ya días, estaba hablando con unos colegas, y salió el tema de ir o no a un terapeuta, para según el momento clarificar ciertas cosas o aspectos de uno mismo.

Tengo que admitir y no porque yo tenga formación al respecto, que creo sinceramente que todos… TODOS antes o después, deberíamos ir a terapia, por mucho motivos, aunque esto es aplicable a un conglomerado muy amplio de gente tengo que matizar que deberíamos “excluir” las patologías graves o muy graves, ya que estas que requieren trabajo conjunto de psiquiatra y psicoterapeuta.

Cuando somos niños, en los primeros años de nuestra infancia, en esa etapa sensible en la que se forma por así decirlo, la columna vertebral de nuestra personalidad, en esa etapa, en la que todo se graba y queda, fijamos buena parte de nuestros aprendizajes y lo que determinará muy probablemente todo lo que hago y digo como adulto, desde las amistades, pasando por la elección de parejas a como enfocar el trabajo y los estudios. Pero ya hablaré con calma, en el siguiente post y como en AT se dan este tipo de procesos. Por lo tanto, y sin entrar en “demagogias populistas” si partimos de la premisa, que el ser humano es presumiblemente inteligente y adaptativo, igual que aprendes algo de niño; de adulto aunque cueste, se pueden pulir y modificar conductas… ¿o no?.

Hace algunos post puse una frase de Carl Joung que va muy unido a todo lo que estoy poniendo hoy aquí y es: Hasta que lo inconsciente no se haga consciente, el subconsciente seguirá dirigiendo tu vida y tu lo llamaras destino.

¿Que quiere decir esto? Creo bajo mi punto de vista y dicho sea de paso no creo que sea la única que piensa así, que muchas personas (yo cada vez entro menos en ese tipo de conductas, aunque aún tengo mis momentos) estamos viviendo en una mecánica constante de “indefensión” de “victimización” casi patológica, en la que de forma automática y sistemática estamos poniendo excusas para TODO, y así, eludir las responsabilidades de nuestras acciones.

Es más fácil decir, ¡es que el destino!, ¡es que no pude hacer nada!, ¡es que no dependía de mí…! es que, es que… es que… pues te diré algo, en la vida, que a veces es muy jodida, y obviamente se pasa mal, y de nuevo no siendo demagógicos (no se me ocurriría por nada del mundo vender una fórmula para LA FELICIDAD), hay que tomar decisiones… pero para ello has de CENTRARTE… CENTRA Y CONCENTRA TUS OBJETIVOS, no caigas en eso de voy a ser feliz el próximo año, o esta temporada voy a ser más responsable… si realmente quieres ser dueño de tu vida, si realmente quieres cambiar las cosas y, a ser posible con ayuda de un buen terapeuta (o como a mí me gusta llamar a los buenos profesionales, generadores de recursos emocionales y mentales), empieza a decidir y a pensar un poco las consecuencias de tus decisiones, vamos aquello de los pros y los contras…

Tomar el control de tu vida, empieza a decidir, no es el destino el que te reparte unas cartas que no se pueden cambiar, tu eres dueño de como juegas esas cartas, de como manejas o en qué momento te marcas un farol; las decisiones no son grandes metas, esta bien tener sueños, pero la casa empieza a construirse por los cimientos, en tu vida hay muchas cosas sobre las que puedes decidir y, que te acercan cada vez más a tus objetivos… puedo decidir cómo gestiono mi tiempo, con quien hipoteco ese escaso bien que pocos tratan con la vehemencia que se merece; puedes decidir las personas que ocupan tu emocionalidad y que te complementan (si si, te complementan) para ir ala andando ese meta y esa felicidad que todos queremos. Puedes decidir cómo gestionar y invertir tu energía, en que batallas participar, que vendettas pelear y que luchas eludir. Puedo seleccionar y decidir que estudio, como lo hago y en cuanto tiempo, puedo decidir, quedarme en mi zona de confort mental o buscar ideas contrarias a las mías con el fin de enriquecerme o reafirmar mis iniciales creencias.

Y por supuesto puedo decidir cómo voy a reaccionar ante la vida y las adversidades.

Hay un vídeo circulando por las redes sociales, en la que se manera brillante, Victor Küppers expone una el efecto bombilla en las personas (si no lo habéis visto buscarle porque merece la pena);citada fórmula es V=(c+h)*a
La v; sería cuanto vales tu como persona

La c; los conocimientos que tienes

La h; la habilidad con la que desarrollas tus conocimientos

La a; que sería ACTITUD, que es tu forma de ser

Dicho esto… los conocimientos y la habilidad suma, pero TU ACTITUD multiplica.

La actitud ante la vida es la clave de como voy a enfocar la mayoría de mis decisiones, a pequeña y gran escala y lo que hará que mi vida sea un camino que a pesar de las dificultades pelee o me hunda y caiga en el recurrente papel de víctima de las circunstancias y mártir del destino.

Todo esto es realmente complejo, y más cuando has “mamado” desde pequeño algunos mandatos que te han condicionado, por eso, si tiene dudas, si realmente quieres ser responsable de tu vida y maduro en tus decisiones, te recomiendo dos cosas… mucha lectura y acudir tal vez a un buen terapeuta, para que te ayude a generar recursos adecuados y correctos para manejarte con eficacia en la vida.

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s