Un día….cómo cualquier otro.

Hoy es de esta clase de días en los que la mente esta reflexiba; asi que me en ausencia de mi mac tiro de blog de notas mientras estoy sentada en un banco después de un laaargo paseo por Madrid así que trato de ponerle palabra a lo que pasa por mi ser… y me pongo a teclear palabras, palabras que construiran frases y frases que conformaran un texto.

¿De que se tratara? ¿Cual es la finalidad de todo esto?…o lo más importante ¿cual es el axón conductor de mis pensamientos?

Aunque resulte raro hoy no tengo un motivo claro, tan solo plasmar una serie de pensamientos desordenados, que espero que al terminar tengan algún sentido, y en el mejor de los casos, puedan o sirvan a alguien de los que suelen leer las muchas “parrafadas” que cuelgo en este blog.

Para mí escribir y plasmar lo que siento es una terapia, pues a veces yo y mi seso o mejor dicho… yo y mi “sesudez” me llevan a extremos que incluso siento que me va a explotar la cabeza de pensar y reflexionar, por lo tanto hoy estoy tratando de hacer una purga intelectual; dicho de otra forma un poco de bulimia mental … lease esto con sarcasmo por favor…

Puedo decir, que en mi forma de ser, de entender la vida, es el producto de las distintas deciones que he ido tomando y de la educación recibida como ser social que soy… Supongo que así somos todos, asi se forja nuestro caracter y la personalidad aunque eso lo he dicho alguna que otra vez en mis post.

Tras una apariencia dura, a veces un tanto “agresiva”, se que soy “blandita” incluso como un buen amigo me dijo, debajo de esa apariencia y el que sepa ver de verdad sabrá vislumbrar que en realidad eres una persona extremadamente fragil… ¡Joder que cabron! Como dio el el puñetero clavo. ¡Pues si! Lo admito soy una psudo-humana que interpreta muy bien el papel de “matona” independiente, un poco antisocial y, con cierto toque trasgresor de la normas… todo un marketing que me ha costado mucho tiempo construir y que sé vender muy bien.

Pero mi Humanidad, mi autentica y genuina forma de ser, solo lo muestro en contadas ocasiones, porque me han educado, bajo el precepto, de que no es bueno mostrar tus devilidades…. y por convicción propia debido a mis experiencias de vida… sé que no puedes darle el poder de tu emocionalidad a todo el mundo. No al menos si pretendes salir de una pieza.

He elegido esa forma de ser y de vivir porque sinceramente me es más práctico…. ser relativamente esquiva con la gente, evitar a toda costa intimar de diversas formas con la mayoría de las personas y tener en todo momento la cabeza fría sujetando las riendas de mi vida para NO PERDER EL CONTROL DE ELLA JAMÁS. No obstante lo que nadie te explica, es que a veces, por mucho que lo intentes nada sirve, y tienes que “desbocarte” para redirigir y retomar un camino mejor. Nadie te explica que la cabeza no sirve siempre, ningún libro, manual o experiencia personal de otro ser humano te enseñan que hacer cuando tus teorías se caen al suelo…

En resumen; que a veces la vida es una auténtica jodienda. Te pasas “x” años contruyendo una teoría existencialista, o como digo yo “relativista”, te proporcionas una serie de principios que den sentido a tu forma de ver y entender la vida, para que en una micra de segundo TODO se emborrone y tras un batacazo de naricez tengas que reacerte a ti mismo…. una vez más.

El cuerpo humano es un sistema altamente presurizado: si os paráis a pensarlo tiene lógica; la presión sanguínea mide la fuerza de la sangre pulsada a través de las arterias.La presión baja o inadecuada puede causar debilidad o fallo…y asi toda una serie de sistemas, perfactamente coordinados y en cierta medida armonizados entre si, que regulan todo nuestro organismo, como si se tratara del mecanismo de un reloj, o el motor de un coche.

Cuando estudiaba psicopedagogia había una asignatura que trataba de neurociencia pero aplicada a la educación; de la cual saqué en claro que más allá de la fisiología, sin duda alguna el cerebro es el órgano más misterioso del cuerpo humano; digo estos desde mi más absoluto convencimiento y fascinación, más después de haber visto un poco de su funcionamiento a través de vídeos, estudios de pruebas empíricas y por supuesto a través de investigaciones y diversos estudios neurológicos…. el cerebro es un gran enigma no solo porque se suponga que los humanos usemos tan solo el 10% de su potencialidad, que en casos contados y asombrosos llega al 15% sino porque aprende, cambia, se adapta. Nos dice lo que vemos, o lo que oímos. Nos deja sentir el amor (mediante la compleja quimica cerebral que todos conocemos, ese coctel de endorfinas, dopamina, serotonina…) pero ademas, creo que podría albergar nuestra alma (la esencia de todos nosotros).

No importa lo mucho que investiguemos, nadie puede saber cómo funciona la delicada materia gris que plaga ese gran “músculo” nadie sabe como o porque antes identicos estímulos dos cerebros reaccionen y porcesen los acontecimientos de forma distinta…

La mayoría de la gente es verdaderamente optmista sobre el principio de las cosas.

Un comienzo de cero, pizarra limpia, un mundo de posibilidades. Pero, no importa en qué nueva aventura te estés embarcando, tú sigues siendo tú; porque como ya he dicho,el cerebro aprende, mejora con el paso del tiempo y la experiencia.

Aunque queramos, un nuevo comienzo no es un reset; es imposible hacer una tabula rasa; muchas veces nos gustaría que nos “formatearan” el cerebro con la esperanza de eliminar trazos de sufrimientos y malos recuerdos… pero creo de verdad Que es muy bueno que la vida no venga con tijeras y pegamento, porque si lo hiciera cuando las cosas comienzan a doler simplemente cortaríamos y cortaríamos y cortaríamos….

Pero eso es imposible, así, que te metes de lleno en cada nuevo comienzo de tu vida. Fingiendo que has vuelto a empezar, que nada anterior paso, con la esperanza de no repetir tus errores…

Ahora estoy rectificando un poco toda esta parrafada para darle sentido con cierta risa “perversa” y recuerdo cuantas veces me dije a mi misma y a muchas personas que sería más feliz sola; tendría mi trabajo, mis amigos. ¿Pero alguien en tu vida todo el tiempo? No merecía la pena… creo que aunque sigo estando muy cómoda sola… hay pequeños matices que han cambiado.

Cuando en su día dije que sería feliz sola lo dije por una razón. No era por el concepto de soledad en sí, era porque pensaba que si amaba a alguien y después se iba al traste, podría no recuperarme. Es más “fácil” estar solo, porque, ¿y si descubres que necesitas amor, y luego no lo tienes? ¿Y si te gusta y dependes de él?  ¿Y si amoldas tu vida a él y después desaparece? ¿Puedes sobrevivir ese tipo de dolor? Perder el amor, es como morir. La única diferencia es que la muerte acaba pero el sentimiento de perdida puede durar para siempre.

Las personas estamos buscando respuestas de manera continuada: desde lo que aparentemente es lógico a cuestiones más trascendentales que abarcan el concepto de la vida misma… Pues inexorablemente necesitamos tener la sensación de que nuestra vida, tiene un fin, o almenos un sentido en si misma.

Algunas veces las respuestas que estábamos buscando, estaban escondidas justo bajo la superficie. Otras veces encontramos respuestas cuando ni siquiera nos habíamos dado cuenta que estábamos haciendo una pregunta. Algunas veces, las respuestas pueden tomarnos totalmente por sorpresa. Y algunas veces incluso cuando encontramos la respuesta que hemos estado buscando, todavía nos quedamos con todo un infierno lleno de preguntas….

Anuncios

Resumiendo la anhelada felicidad

Este post es un resumen con algún tinte propio de un libro que sencillamente ME FASCINA.

El libro se llama la felicidad desesperadamente de Andre Comte Sponville; dicho autor tiene otros títulos que si os gusta reflexionar y os fascina la filosofía os recomiendo. Dicho esto, vamos a esta serie de ideas, que no son pocas… sobre la felicidad.

La felicidad desesperadamente

Creo que todos, absolutamente todos nosotros queremos ser felices, es más, es tan ansiada y buscada por todos que con frecuencia la industria y el marketing hace uso de ella para vender toda una serie de artículos que supuestamente te darán la felicidad…. pero de eso ya hablaremos más adelante.

Conté-Sponville en su libro habla de cómo la filosofía y su conocimiento nos puede ayudar en el camino de la búsqueda de la felicidad.

¿Qué es la filosofía?

Epicuro daba a esta pregunta la siguiente definición: “La filosofía es una actividad que, mediante discursos y razonamientos, nos procura la vida feliz”.

Sin embargo mi propia definición es un calco de la de Epicuro: La filosofía es una práctica discutiva que tiene la vida como objeto a la razón como medio y la felicidad como objetivo. Se trata de pensar mejor para vivir mejor. El objetivo de la filosofía es la felicidad. O, más exactamente, el objetivo de la filosofía es la sabiduría, y por lo tanto la felicidad, ya que, una vez más, una de las ideas mejor probadas en la tradición filosófica, y especialmente en la tradición griega, es que la sabiduría se reconoce en la felicidad, o al menos en un cierto tipo de felicidad.

Pero la felicidad que tanto queremos y de la que se habla en esta filosófica definición, no es una felicidad simplona, no es algo que se logra con mentiras, drogas y diversión… la felicidad se logra a través de la verdad, de cierto trabajo pero sobre todo con la verdad.

Y para poder obtener la verdad la clave está en ser franco y sincero, bajo ninguna circunstancia medirse a uno mismo y por ende no mentir a los demás. No Mentir sobre lo que acontece, sobre lo que creemos que ha sucedido y sobre lo que creemos necesitar para ser felices.

¿Difícil no? Pero antes de hacer esta labor titánica, vamos a intentar ver porque no somos felices; cuando digo esto es más bien una referencia a porque nos cuesta tanto percibir la felicidad y pesa más lo rutinario, lo normal o lo malo a la plena felicidad.

La cuestión es que la mayoría de las veces no somos felices, pero no siempre porque todo va mal. También ocurre, y con mayor frecuencia, que no somos felices ni siquiera cuando todo va más o menos bien, al menos para nosotros.

Creo que todos en algún momento hemos pensado aquello de: “Lo tengo todo para ser feliz…sin embargo no lo soy” por lo tanto podemos intuir que no basta con tenerlo todo para ser feliz. ¿Entonces que nos falta para ser felices, cuando lo tenemos todo para serlo y no lo somos? Sencillo NOS FALTA LA SABIDURÍA, nos falta autoconocimiento, en resumen, nos falta el saber vivir, pero no en el sentido de la urbanidad o la corrección del saber estar, sino en el sentido profundo de la expresión, en el sentido en que Montaigne afirma que “no hay ciencia tan ardua como saber vivir esta vida bien y naturalmente”

¿Por qué necesitamos la sabiduría? Porque no somos felices: esto nos remite a una frase de Camus, que tenía ese talento para decir con sencillez cosas graves y fuertes: ”Los hombres mueren y no son felices”. Yo añadiría: por eso la sabiduría es necesaria. Porque morimos y no somos felices.

La cuestión es que si enfocáramos la vida en el aquí y en el ahora, no en mañana ni dentro de un mes y, por supuesto dejar de pensar en el pasado y en lo que podríamos haber dicho o hecho…. tal vez la muerte no nos aterrorizaría. Una vida plena y bien colmada da para mucho.

Obviamente tenemos el deseo de ser felices y a eso se refiere Pascal cuando dices que “todo hombre quiere ser feliz, inclusive el que va a ahorcarse. Se ahorca precisamente para escapar de la desgracia; y escapar de la desgracia es acercarse aún más, al menos tanto como se puede a una cierta felicidad, aunque sea negativa o la misma nada…”

Entonces, recopilemos… necesitamos sabiduría para vivir la vida y enfocar el deseo de la anhelada felicidad…. pero ¿que es el deseo?… es una gran y compleja respuesta que atraviesa toda la historia de la filosofía.

Platón en uno de sus libros más famosos, El banquete. En esta obra se elige un bello tema de conversación: el amor. Cada uno hace su definición y elogio del amor; la definición de Sócrates, por boca del cual acostumbra a expresarse Platón da la siguiente respuesta: “el amor es deseo y el deseo es carencia” Platón remacha el calvo: “lo que no posee, lo que él no es, y aquello de lo que carece ¿no son estas o cosas semejantes el objeto del deseo y el amor?

Sartre: “el hombre es fundamentalmente deseo de ser” y “el deseo es carencia” esto  os condena a la nada o a la caverna, digamos al idealismo: el ser está en otro lugar, ¡el ser es lo que me falta! Por eso la felicidad necesariamente se nos escapa.

Entonces ¿cómo podemos ser felices cuando nos falta, precisamente aquello mismo que se desea? Y la gran clave de todo este juego de palabras… ¿qué es ser feliz? Muchos filósofos dicen que ser feliz es tener lo que se desea, que no es necesariamente igual que tener TODO lo que se desea, obviamente no podemos tener todo, pero si la mayor parte de ello. Así que si partimos de la premisa de que el deseo es carencia, por definición solo deseamos lo que no tenemos…

Y aquí está la gran paradoja de todo este post y lo que expresa magistralmente Comte-Sponville en sus líneas

Ahora bien, si solo se desea lo que no se tiene, no tenemos nunca, lo que deseamos y,  por lo tanto no somos nunca felices.  No se trata de que el deseo no sea nunca satisfecho; la vida no es tan difícil. Con todo, en cuanto un deseo es satisfecho, ya no hay carencia y, por lo tanto, ya no hay deseo. En cuanto el deseo es satisfecho, se anula como deseo.

Cuando deseo lo que no tengo, obtengo carencia, frustración ¿y cuando el deseo es satisfecho? Ya no obtengo sufrimiento, puesto que ya no hay carencia. No obtengo felicidad, puesto que ya no hay deseo. Obtengo…”aburrimiento”

“La vida oscila, como un péndulo, del dolor al hastío” Sufrimiento porque deseo lo que no tengo y sufro esa carencia; aburrimiento porque tengo lo que desde ese instante ya no deseo.. Porque el deseo es carencia, y en la medida en que es carencia, la felicidad se nos escapa necesariamente. Es lo que llamo las trampas de la esperanza.

¿Qué hacer? ¿Cómo evitar ese ciclo de la frustración y el aburrimiento, de la esperanza y de la decepción?

1º) El olvido, la diversión, como dice Pascal:¡Pensemos rápidamente en otra cosa !Hagamos como todo el mundo: finjamos que somos felices, finjamos que no nos aburrimos, finjamos que no morimos.

2º) La huida hacia delante, de esperanza en esperanza; lo que hace de alguna manera lo jugadores de lotería, que todas las semanas se consuelan de haber perdido con la esperanza de que ganaran la semana que viene…

3º) Prolonga la precedente, pero cambiando de nivel. Ya no se trata de una huida hacia delante, sino más bien de un salto a una esperanza absoluta, religiosa, que no se considera susceptible de ser defraudada.

En el fondo es la estrategia de pascal. “estando siempre dispuestos a ser felices, es inevitable que no lo seamos nunca” “no hay más bien en la vida que la esperanza de la otra vida”. Es el salto religioso: esperar la felicidad después de la muerte.

Esta estrategia tiene su carta de nobleza filosófica…También es preciso tener fe, y ustedes saben que no la tengo. O estar dispuesto a jugarse la vida, como diría pascal, y me niego a ello: el pensamiento debe someterse a lo más verdadero, o lo más verosímil, y no a lo más ventajoso.

La adicción a las personas…

El otro día en plena vorágine y locura post domingo subí un post sobre las adicciones y dije que, bajo mi punto de vista la droga más dura de todas era la que desarrollábamos hacia las personas.

Casi puedo ver cómo os ponéis a repasar mentalmente las personas que se han cruzado en vuestra vida y si habéis tenido algún comportamiento adictivo.

Tranquilos, que yo también he sido una “yonky” y alguna que otra vez fui la “heroina” de alguien.

Si me habéis leido más o menos con regularidad, en alguno de los post que subí hace algún tiempo, hablaba del desarrollo de la personalidad y de como las distintas teorías psicológicas y sociológicas determinaban si la personalidad de los sujetos y por ende el desarrollo psicosocial de los seres humanos eran producto del condicionamiento genético o producto del ambiente y la sociedad en la que viven. En lo que a mi respecta creo que somos un conjunto de ambas.

Partamos de la base, que el ser humano es social por naturaleza, es decir, que indistintamente de las rivalidades que se puedan generar, el ser humano NECESITA de los demás para su desarrollo. Somos mamíferos, la filogenia enterada en nuestro ADN y la necesidad de pertenencia a la manada es algo que queda presente a lo largo del tiempo. Entonces si somos sociales y necesitamos a de los demás, ¿en que se diferencia esa necesidad de una adición?.

Bajo mi puesto de vista, está en la conciencia. La conciencia social de todo lo que envuelve los modelos de crianza y desarrollo (vamos las normas en términos generales y, lo que está bien y está mal) y la autoconciencia, esa es realmente la clave de todo esto; y es como cada uno de nosotros nos vemos en la sociedad en la que vivimos y como encajamos en las normas sociales. En toda sociedad hay una conciencia individual y una colectiva. Como sucede con la moral, que tiene una base social y la ética que tiene su nacimiento en la propia persona, el sujeto es más o menos consciente de aspectos sociales, de su integración y de su “mejor” desarrollo en manada.

Ahora es cuando la cosa se enreda un poco, cuando interactuamos con las personas, todo nuestro cuerpo reacciona a ese interacción, toda nuestra psique se se activa y comienza a mandar un cóctel de neurotramisores, a la vez que nuestro cortex prefrontal comienza a generar complejas psinapsis y nuestra psique codifica la información dando cierto sentido a todo (está es una explicación muy simplista) pero la idea es que más o menos todos nos enteremos.

El caso, es que ante toda esta vorágine química hay un neurotrasmisor en concreto que activa y se segrega cuando algo nos entusiasma, aunque también se libera cuando algo nos desagrada, no obstante y por norma general, el ser humano tiende a repetir reiteradamente lo gusta o nos da satisfacción. Ese químico tan estupendo es LA DOPAMINA (de la cual hay 5 tipos) la que es responsable de esta euforia y esta “necesidad” de repetición.

La dopamina es la que hace que a veces sintamos esas mariposas en el estómago cuando “estamos enamorados” o esa sensación de euforia que hace creernos que somos superman y que podemos con todo cuando tenemos éxito y recibimos reconocimiento de los demás.

Lo preocupante de esto es que a veces no podemos hacer nada, el subidón es tan fuerte y tan potente que nos “quedamos enganchados”, y combinado con este subidón esta nuestra psique que da toda una serie de argumentos para dar aún más potencia y significado a lo que ha sucedido; por lo tanto nuestro cuerpo pide más y más euforia y más subidón. Pide que nuestro “centro del placer” sea estimulado y, cuando baja el nivel hay toda una serie de manifestaciones fisiológicas que no molan una mierda… (casi las mismas que cuando que desenganchas de algún fármaco u otro tipo de droga) dolores de cabeza, mareos, apatía, depresión, problemas para conciliar el sueño…. obviamente el cuerpo que no es tonto busca la manera de que nuestro cuerpo segregue más dopamina y tengamos más subidón…. y es ahí cuando entra la parte chunga que trato de explicar en este post. LA ADICCION a las personas.

Supongamos que ya lo has visto, ¡si! Que has visto la dopamina mola que no solo te hace estar feliz y sentirte poderoso, si no que es súper adictiva… ahora bien; ¿cuantas relaciones o rollos has encadenado para poder sentirte bien?, ¿cuanto tiempo promedio te ha durado ese principe o princesa arcoíris en tu vida?, ¿cuanto tiempo has creído que estabas con la persona correcta, hasta que algo te ha chirriado y estrepitosamente ha sido la causa o el motivo de ruptura y separación?…¿cuantas veces más vas a repetir esta pauta?….¿cuantas veces te has enganchado a alguien de la forma errónea?…

Esto no es un discurso “moralista” puedes hacer con tu vida lo que te dé la gana, siempre y cuando tú seas razonablemente feliz y, no vayas jodiendo la vida a los demás.

Lo que intento hacer con estos post, es que abras un poco las miras, o al menos que los que me leéis os paréis un poco a pensar; me gustaría mucho que que pensarais y analizarais el porque se hace algo.

No me importa si eres más o menos activo, o más o menos promiscuo; me da igual si eres un puton con ética o eres casto y puro. La cuestión aquí está en decidir y hacerlo lo más libremente posible, no es malo tener hábitos y ofertarse el amor…. lo que creo que no es muy sano es la búsqueda compulsiva de algo que es inalcanzable o irrealizable, lo que creo que lastra y hace que repitamos un patrón tras otro es la falta de conciencia en nosotros mismos, la falta de sinceridad y honestidad con uno y con los demás. Creo que todos en algún punto hemos sido adictos a las personas, además de que porque la dopamina y el subidón mola mucho, porque a veces no somos capaces de ver más allá de esa nube química, porque tememos la soledad y como ya he dicho, porque tenemos una educación que nos enfoca las relaciones desde un modelo homogéneo y reduccionista.

Y por supuesto, (está es mi parte favorita) somos incapaces de asumir responsabilidades, SI señores y señoras…. RESPONSABILIDADES CON NUESTRAS ACCIONES, vamos a dejar ya de jugar a ser niños pequeños… las parejas y las relaciones humanas son cosa de dos, no es en plan…para lo bueno somos dos pero si se rompe la relación es que la culpa la tiene el otro (que puede haber casos….) pero en el modelo relacional convencional de dos…. las dos personas ponen algo de su propia historia personal en el desarrollo de los acontecimientos.

Adicción

Hoy quiero compartir con vosotros una pequeña reflexión, que como siempre ha salido a colación de una conversación vía WhatsApp con una amiga… lo cierto es que no se muy bien como hemos llegado a este punto, pero me parece razonablemente interesante dedicarle unas líneas a estos desvaríos que me/nos dan de vez en cuando.
¿Que es una adicción?¿existen tipos de adicciones?¿hay adicciones peores o mejores que otras?¿son peligrosas?¿porque unas personas son adictas y otras no?….
Vamos a intentar ordenar este pequeño cajón “desastre” que son muchas cuestiones y no se si en un solo post me dará para divagar sobre todas.
Supuestamente por definición, una adicción es: Aquel hábito de conductas peligrosas o de consumo de determinados productos, en especial drogas, y del que no se puede prescindir o resulta muy difícil hacerlo por razones de dependencia psicológica o incluso fisiológica.
En tu día a día, en la vida, si te paras a observar atentamente puedes darte de bruces con las adicciones, parece mentira cuantas podemos llegar a tener. La mayoría de la gente cuando habla o se refiere a las adicciones se centra en sustancias y químicos que no controla y que generan de una manera u otra, alteraciones en su percepción del mundo y en su conducta.
Sería simplista, si solo nos centráramos en el alcohol, el tabaco o los narcóticos, pero sin duda alguna existen muchas más. Siendo sinceros, creo que de todas las adiciones a las que nos podemos enfrentar, la más letal, la más “chunga” de todas… es la ADICCIÓN A LAS PERSONAS.
Pero porque nos hacemos adictos, porque empezamos en algo si sabemos de entrada que es malo, nocivo incluso peligroso. Por lo general y en demasiadas ocasiones la adición empiezan a “lo tonto” como algo normal en tu vida, porque tenemos un motivo oculto, una motivación o un vacío en nuestras vidas y de repente, quedo que era algo esporádico, se convierte en una obsesión y sin más dejas de controlarlo.
Cuando alguien es adicto, e indistintamente de las adicciones que tenga o haya desarrollado el trasfondo suele ser la búsqueda de euforia, esa euforia que te hace sentir vivo y parte del mundo…esa euforia logra al final que lo demás no importe, el resto se desvanezca… eso es lo que te engancha… no es la sustancia en sí, en la inhibición del dolor, del vacío que hay en tu vida lo que te hace consumir y engancharte.
Por desgarcia las adicciones nunca acaban bien, llega un momento en el que lo que antes te daba subidón, ya no lo hace y el dolor empieza a comerle espacio a lo que antes molaba tanto y la sensación de ahogo y asfixia vuelve a adueñarse de tu vida.
El porque unas personas son tendentes a la adicción y otras no, es uno de los grandes enigmas que estudian los campos de la neurociencia y la psicología, a día de hoy aun no han logrado responder. No se saber porque aunque existe probabilidad no hay un perfil único y concreto, tampoco una causalidad directa o un condicionamiento seguro.

Lo que sí suelen decir que que uno no supera las aducciones hasta que se toca fondo… pero ¿cómo sabes que lo has tocado? ¿Cuanto tienes que unirte para saber que ya estás sumido en lo más bajo y profundo? ¿A cuánta gente has de arrastra contigo en ese huracán?

Creo que el punto de inflexión es cuando un día abres los ojos y entiendes que por mucho que algo duela, por mucha angustia que sientas y por muy vacío que estes, has de enfrentarte a ese dolor emocional y físico. Porque aunque algo duela y dejarlo creas que te va a consumir… nada ni nadie salvo tu mismo ha de tener el control de tu vida.

Noches en blanco…

Y hoy ha sido de esa clase de noches, noches en blanco cómo suelo decir “cómicamente” en las que estas tirada en la cama y no puedes dejar de reflexionar porque, alguien dijo algo que te toco y abrió las compuertas de un sin fin de cuestiones… ¡y si! Hablo de la clase de cuestiones profundas qué pueden llegar a martillear la cabeza, de esas que aún siendo alguien “sesudo” como yo le generan cierta inquietud.

El caso es que pienso intentado sacar algo en claro… pienso y vuelvo a pensarlo una vez tras otra… analizo y vuelvo sobre mis pasos, le doy vueltas a todo… y a lo tonto y con la “lagrimilla” en los ojos me han dado las 5 de la mañana otra ves; y a pesar de que estoy medio cogiendo el sueño…. agarro el móvil y escribo…. tengo que dejarlo anotado para después saber dónde me quede en mis divagaciones.

Soy plenamente consciente de que muchas veces he sido una auténtica Hudiny emocional; que buena parte de mi proceso de madurez y, hasta hace muy poco me me he dedicado con gran habilidad a maquillar y tapar cosas, negando el dolor y huyendo de todo aquello que me pudiera hacer sufrir… tanto era asi, que a períodos me he aislado por completo de la gente…bajo “mi teoría” mi profecía auto cumplida de que si no te implicas o lo haces lo justo no te duelen las cosas… pero como siempre las teorías son una cosa y la realidad es otra….

A día de hoy se que puedes ponerte como te de la gana, que la vida o el karma o lo que sea aquello en lo que creas dispondrá situaciones muuuyyy diversas que harán que te tengas que dar “un puntito o dos en la boca”.

A ti que me estás leyendo, que has dedicado tu tiempo a estas líneas, además de darte La gracias sólo te puedo decir, que si estás en un punto como el que por suerte ya pase y, en el que tratas de evitar la “intimidad” con las personas… regulando y dosificando las amistades y a veces evitando lo romántico…. solo puedo decirte que no lo evites, que no huyas, no sirve de nada. “El karma” llegará y en algún momento te dara sopas con ondas… para que aprendan que no todo puede medirse y calcularse… y que la vida es más que una ecuación o una consecución de probabilidades derivadas e integrales. Que la vida de verdad son los instantes que se salen de lo “normal” vamos, las desviaciones típicas.

Así que que un buen día conoces a alguien que cambia tu pespectiva de la vida… cuando menos te lo esperas, sin comerlo ni beberlo vas y te “enamoras”, tu cabeza se convierte es esa especie de cóctel de neurotrasmisores que odias tanto y no te reconoces a ti mismo…. y aunque te cueste admitirlo te dejas la piel tratando de hacerlo bien, pero a veces, lamentablemente el amor no es suficiente. ..

Aunque a todos nos gustan los finales felices (porque es lo que nos han enseñado desde pequeñitos) en las relaciones humanas algunas veces las cosas funcionan y otras no… a veces te caes y te das la “ostia padre” y otras tropiezas y solo pierdes un poco el equilibrio para ponerte de nuevo recta… de cualquier modo, te levantas y sigues adelante, te “lames las heridas” y tratas de recomponerte intentando no perder la fe, la fe en en uno mismo y en las demás personas, tratando de recordar que la vida es un regalo y que el dolor es inevitable, pero es sufrimiento es una opción.

La vida sigue y de nuevo sigues conociendo a gente, a pesar de esforzarte por no implicarte demasiado o negarte cosas hasta la saciedad porque en el fondo es tu naturaleza más arraigada incluso después de negarte todo una y mil veces repitiéndote a ti mismo un discurso que has ensayado frente al espejo hasta memorizar con los ojos cerrados, un día sin más, desconectas y levantas la veda haciendo que tus perspectiva cambie. Cosa que asusta, que narices ACOJONA MUCHO… quieres correr, pero algo te grita que no lo hagas. ..que confíes. ..y de nuevo más perdida que un pulpo en un garaje…reemprendes el camino, acobardada y sin saber muy bien a donde carajos vas, a ciegas. ..abrumada por todo lo que se mueve a cada paso, todo lo que sientes con cada conversación con cada palabra que retumba en tu conciencia… descubriendo que nada es como antes. No pude serlo….

Ghandi dijo en una ocasión que: Todo lo que hagas en la vida sera insignificante, pero es muy importante que lo hagas….porque nadie lo hará por ti.

Esta mañana en el desayuno precisamente hablaba con mi padre de la trascendencia de las acciones, de hacer algo importante y bueno en la vida. No necesariamente solo en el plano profesional, si no en el emocional, con las personas que quieras, a las que cuidas y bueno, si tienes pareja, pues obviamente con tu pareja.

Se que tengo todo a mi favor, pero a veces ciertas cargas debidas a la sobrecordura y a la hipersensible conciencia que tengo, hacen que perciba una carga, una responsabilidad demasiado pesada… porque en tu interior sientes no solo que has de aprovechar ese conocimiento, si no que tienes Las responsabilidad moral y ética de hacer algo filantrópico por los demás.

No es ningún secreto que me da miedo confiar, estoy tan acostumbrada a hacer las cosas “yo solita” y a “pegarme con el mundo” que cuando tengo que reunir a la liga de la justicia me las veo realmente “putas”.

Me da terror confiar de nuevo, abrirme, mostrarme tal y como soy sin escudos ni armaduras, compartir y confiar… me da miedo equivocarme de nuevo, leer mal las señales y que me pegue de nuevo “la hostia padre”. En alguna ocasión pienso que analizar y dar tantas vueltas a las cosas no es bueno y mi meta desde ya mismo es dejar de pensar y racionalizar y sentir y hacer más…

Doy gracias a la vida porque a día de hoy, la gente que comparte mi pequeño circulo, en unos poquísimo casos (muy muy poquitos), me comprende a veces mejor que yo misma y tiene una infinita paciencia con mis “cosas”. Aunque me cueste verbalizarlo, lo pienso, doy gracias por todo lo que a día de hoy tengo…aunque me abrume, por la gente que ha entrado en mi vida y la gente que ya no esta, por los que me hacen pensar y ver cosas que antes no había…