Crónica de un desdén emocional…

Necesito escribir… poner palabras a lo que siento, canalizar todo, así tal vez pueda ordenar mis ideas y volver a “mi centro”.

Ayer desayuné con una conocida, con la que me sentí extrañamente relajada y le hablé de ti, de nosotros… de lo que paso, y de lo que no; de tus silencios y desapariciones y por supuesto de como me hacía sentir todo aquello… supongo que aquellas horas, aquella conversación hizo que ahora tenga esta sensación de haber abierto la caja de Pandora.

Estoy confundida y contrariada… porque recuerdo perfectamente nuestra última conversación (si se puede llamar así) en la que te dije claramente que lo que me ofrecías no era suficiente… después todo se esfumó… pero aún así, no entiendo muy bien porque te sigo extrañando, porque te echo de menos y tengo desde que abrí los ojos esta mañana una auténtica necesidad de llamarte.

A estas alturas y después de todo lo que ha pasado, creo que soy masoca emocional (no sé si ese es el término clínico) de lo que si estoy segura es de que debo de tener un chip fundido… aunque si lo pienso bien, creo que sigo aferrándome y manteniendo la puerta abierta porque tengo la esperanza de que algo cambie, es como si deseara que un día despertaras y vieras lo maravillosa y excepcional que soy, que te sacudieras el miedo y tus demonios y vinieras a por mi… pero me parece que es solo un sueño, una ilusión… una fantasía que jamás se cumplirá… y lo que más me duele es que no entiendo porque tengo este enganche contigo…porque no puedo sacarte de mi cabeza.

¡Si! Creo que tengo un chip fundido en la cabeza. A veces me pregunto si todo está maraña tiene solución y si es así ¿cual es?… no dejo de darle vueltas el porque hay personas que son más relevantes que otras. Algunas están en tu vida durante año y solo hacen una acción para arrancarlas de cuajo de ti vida y tu corazón por contra hay otras que en bastante menos tiempo se nos hacen inolvidables… ¡y tu eres de ese tipo!

Como soy curiosa por naturaleza, no he podido evitar indagar y curiosear… y al parecer lo que hemos vivido, no es algo extraño y nuevo… al parecer este tipo de patrón que he experimentado contigo es algo que ahora con esto de las nuevas tecnologías de hace llamar “benching”. Lo que más me aterra es que parece que la cosa es bastante grave emocionalmente hablando.

Al parecer cuanto más tiempo estás en este bucle de “espera”, de ver la última hora de conexión, los “en línea” o ser leído e ignorado… más retroalimentas “el platonicismo” y la necesidad casi patológica de hacerte ver y ser reconocido… de necesitar desesperadamente que alguien al que quieres y has entregado tu corazón y confianza te de un lugar y un espacio en su vida…

Le preguntaba a mi nueva amiga que ¿como podía salir de eso? Además del tiempo…que sana todo, y meditar que me viene muy bien… lo que la expresaba era que, me aterra levantarme un día y recaer… no poder evitar llamarte y volver a engancharme… pero lo que de verdad me aterra es platearme la posibilidad de conocer a alguien y que se inicie de nuevo este juego…

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Efímeras…

Y como cada día me despierto, abro los ojos y me estiro en la cama… pero hoy algo distinto, diferente a lo que tenia hace justo una semana… hoy al despertar… y aunque me gusta la sensación de la soledad, no me importa reconocer que mi cama y mis sábanas te extrañan, que la noche se me hizo infinita por no poder perderme en la infinidad e inmensidad de tu ser.

¿Y sabes qué? No te escribo para alagarte la vanidad… mis palabras son ciertas, en tanto en cuanto así lo siento en cada poro de mi piel.

Amor… eres especial; lo que más me gusta de ti es tu esencia… tu libertad; la energía que desprendes emana luz e ilumina cada rincón del lugar en el que estés… llenándolo de paz. Tu piel, tu olor, tu rostro y… voz me catapultan a lugares que tenia olvidados, incluso que desconocía de su existencia. Cierro los ojos y recuerdo tu voz como un bálsamo para mis sentidos… tus palabras, todo lo que dijiste y, tus suaves susurros junto a mi oído… que a la velocidad del rayo fueron desde mi oído directos al centro de mi placer haciendo que se me erizara la piel seguido de un escalofrío me recorrió la columna… disparando mis felinos sentidos…

Nuestro amor duro poco… como la vida de las efímeras, pero no fue arbitrario ni pasajero, duro el tiempo que debía y en aquellas horas en las que nos desvanecíamos…cada minuto en el que moríamos y renacíamos dimos nuestra mejor versión. Sin miedos, sin prejuicios… sin pasado ni futuro… solamente tú y yo.

Por eso hoy te digo… que aquellas horas, serán eternas en mis recuerdos, que me acompañaran en cada uno de mis sueños y fantasías de mis noches en blanco.

Aquel día, hace ya 168 horas, fue real, verdadero, fue tan único e intenso que solo tengo una palabra para describirlo… fue sublime y ahora quiero que recuerdes, que pase lo que pase y allá donde estemos tu recuerdo siempre permanecerá en mi.

Estrellas fugaces…

Y hoy quiero escribirte de nuevo…

Ahora que la adrenalina corre aún por mis venas, aprovechando estos segundos en los que sigo drogada de ti y del hechicero y ciego deseo que se concentra en mi entrepierna… cada vez que estas cerca.

Necesito poner en papel ese pacto silencioso que no une, nos atrae y nos evoca una vez tras otra… ese que pacto taciturno, de fantasías y deseos cumplidos y por cumplir.

Un pacto acallado por caricias, gemidos y lujuria al que nos damos y entregándonos a nuestros deseos más profundos, depravados y perversos para liberar nuestra alma…

Ese pacto que segundo a segundo posa tus huellas dactilares en cada rincón de mi cuerpo y que harán que jamas pueda olvidar cada encuentro. Lo que más me gusta es que no hace falta forzar nada… nos miramos y entramos directamente el uno en el cerebro del otro; nos poseemos con cada sonrisa, mirada, y fantasía prohibida que trasgredimos una vez tras otra… el pacto que nos une nos recuerda que somos libres y volamos juntos… que nuestra esencia es la propia de almas libres que no están sujetas a los convencionalismos.

Somos almas raras y fascinantes, por eso como imanes nos hemos atraído… y sé que seremos siempre libres… que nuestro tiempo durará lo mismo que una estrella fugaz cuya estela deslumbra para después de todo no volver a ser los mismos nunca más.