7) AT: Las posiciones existenciales o básicas…

En los anteriores post en los que he tratado el AT, hemos podido saber que todos nosotros, desde el mismo momento en el que somos concebidos realizamos un proceso de adaptación cuyo fin es asegurarnos la satisfacción de nuestras “necesidades básicas” (físicas y psicológicas) fundamentalmente las necesidades de estimulación, de reconocimiento y de estructura.

Este proceso consiste en toda una serie de decisiones sobre nosotros mismos, sobre los otros y sobre la vida (surgen como respuesta a los mensajes recibidos del entorno primario en el que nos desarrollamos, es decir los referentes paternos).

Estas decisiones que tomamos (inconscientemente) adoptan la forma de manera posterior de creencias básicas cargadas de sentimientos asociados; son lo que Berne denominó posiciones existenciales o posiciones básicas.

Lo más importante a destacar es que aunque no seamos conscientes de ellas, son mensajes que tenemos interiorizados que tienen una fuerte influencia en nuestro comportamiento, especialmente en nuestras relaciones con los demás, nuestra propia estructuración del yo (PAN) en las transacciones, formas de comunicación que entablamos y en el resultado de dichas transacciones.

La creencia básica de partida: ‘Yo soy OK (guay) – Tú eres OK (guay)’ (+/+)

Como ya he dicho anteriormente durante el desarrollo, el niño tiene necesidades y deseos, siente emociones de una manera natural y así las expresa activamente.

Si estas necesidades y deseos se ven satisfechos, o la expresión de sus emociones y sentimientos reciben la atención, el apoyo o la aceptación del entorno social, el niño decide adoptar una creencia básica sobre sí mismo y sobre los demás que de manera general podemos enunciar como ‘Yo soy OK (guay) – Tú eres OK (guay)’.

Esta es una actitud básica de tipo comparativo sobre la valía y la dignidad personal y de los otros, es decir, de las personas.

No es una valoración sobre su estado de ánimo en ese momento; es más bien una creencia apoyada en una decisión personal profunda, que se convierte así en una actitud de relación, en una forma básica de encarar las relaciones, de percibirse a sí mismo y al otro en cada una de las situaciones relacionales y, por tanto, en cada transacción.

Yo soy OK (guay) – Tú eres OK (guay)’, es una actitud que supone que yo soy valioso, digno como persona, y tú también lo eres. Esto es así independientemente del estado de ánimo mío o tuyo, de tu manera de pensar y de la mía, de lo que hagas y de lo que haga.

Esta actitud, que Berne llamó saludable o transparente para la relación interpersonal, tiene pues sus raíces en decisiones tempranas tomadas en la infancia en nuestras primeras relaciones.

Después, a lo largo de la vida, en cada encuentro, en cada ocasión relacional, podemos reforzar o no esta decisión.
Cuando en una situación relacional consigo satisfacer mis necesidades y deseos y mantengo el contacto relacional que me permite comprobar que el otro o los otros también satisfacen las suyas, el final de esta situación tiene el valor de un refuerzo de la posición básica ‘Yo soy OK (guay) – Tú eres OK (guay)’.

Por otra parte, puedo pensar nuevas estrategias de cómo conducir una situación relacional para conseguir que al final se refuerce en mí esa posición u otra cualquiera. Aunque aparentemente esto parezca poco espontáneo, a la larga es un buen procedimiento Adulto de mejorar tanto el estado satisfactorio de uno mismo como la relación con el otro.

Creencias comparativas relacionales de guión

Sólo la posición psicológica básica de ‘Yo soy OK (guay) – Tú eres OK (guay)’ hace posible unas relaciones auténticas entre las personas. En aquellas en las que las necesidades y deseos naturales no se ven satisfechos, o la expresión de sus emociones y sentimientos no reciben la atención, el apoyo o la aceptación del entorno social, el niño decide ensayar nuevas formas de expresión y de comportamiento que le proporcionen la atención que requiere y las caricias que necesita para sobrevivir.

En este proceso el niño además adopta decisiones relativas a sí mismo y a los otros distintas de las de ‘Yo soy OK (guay) – Tú eres OK (guay)’.

Estas posiciones de vida adaptativas para la supervivencia, se convierten así en una manera de percibirse a sí mismos y a los otros en la relación, que autolimitan su realización como persona pero al menos le permiten sobrevivir y conseguir, aunque sea de manera manipulativa, la atención que necesita. Posteriormente repetirá episodios de comportamiento sobre la base de estas creencias que darán como resultados confirmaciones sucesivas de las mismas.

Estas creencias comparativas son básicamente:

• 1. ‘Yo no soy OK – Tú eres OK’ (-/+). Posición introyectiva con adaptaciones de la personalidad obsesivo-compulsivas o histéricas. (Joines, 1970)

• 2. ‘Yo soy OK – Tú no eres OK’ (+/-). Posición proyectiva con adaptaciones de la personalidad paranoides o psicopáticas o sociopáticas.

• 3. ‘Yo no soy OK – Tú no eres OK’ (-/-). Posición nihilista con adaptaciones de la personalidad esquizoides o pasivo-agresivas.

A estas posiciones existenciales básicas según pone de manifiesto (Kahler, 1978) añade otras dos de tipo condicional.

Los condicionales de estas otras posiciones son muy variados, pero un análisis minucioso de los mismos permite agruparlos en cinco categorías: complacer, ser perfecto, darse prisa, ser fuerte y esforzarse.

Esto da como resultado las siguientes posiciones de vida condicionales:

• 4. ‘Yo soy OK – Tú serás OK si… complaces, eres perfecto, te das prisa, eres fuerte o te esfuerzas’. (+/+ si…)

• 5. ‘Tú eres OK – Yo seré OK si… complazco, soy perfecto, me doy prisa, soy fuerte o me esfuerzo’. (+ si…/+)

Todas las posiciones existenciales influyen en el desarrollo de relaciones, en el caso de las que presentan un carácter descompensado o negativo más que favorecer la autentica comunicación, son relaciones simbióticas manipulativas y favorecen posiciones desde las que se establecen los conflictos de relación y los juegos psicológicos.

Anuncios

7 comentarios sobre “7) AT: Las posiciones existenciales o básicas…

    1. La verdad que el AT es un enfoque que me gusta muchiiisimo y con el que trabajo bastante, porque puedes hacerlo desde cosas muy cotidianas a llegar a la raíz de muchos de los comportamientos que hemos tenemos

      Me gusta

  1. Qué bien me sienta leerte Lilith. Me haces autoexaminarme una y otra vez, lo que es, afemás de positivo, conveniente. Yo soy de los que veo guay a los otros y me veo poco guay, aunque por otro lado, no me cambiaria por nadie. A ver cómo te lo explicas. Enviqrte un fuerye abrazo, sicóloga.😘🤗

    Le gusta a 1 persona

    1. Esta bien quererse y aceptarse como uno es. Reconocer ciertas “debilidades” o “pecadillos ” no está mal; es más… es incluso sano, porque cuando te ves a tu mismo y eres consciente de ti, puedes elegir si haces lo de siempre o buscas alternativas.
      Tener un bajo concepto (menos ok) de ti sistemáticamente es lo que sería deseable revisar… porque no eres ni peor ni mejor que otros… eres tú! Único y especial… TU APORTAS Y SUMAS en la vida de otros y estoy convencida de que más de lo que puedes llegar a imaginar 😉. Cuando nos vemos menos ok ante otros. No habla nuestro adulto… habla nuestro niño sumiso adaptado…

      Me gusta

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s