Abriendo el corazón…

Hola bichito…. después de varios días rumiando y dándole vueltas a muchas cosas ha llegado “la hora de la verdad…” ese momento en el que me sincero y me abro a ti….

No te mentiré, me da miedo, me asusta y, lo cierto es que no es tanto el exponerme a ti como afrontar todo lo que está pasando…. todo lo que provocas en mi cuando estás cerca, cuando me escribes y te leo; pero la vida es eso… correr riesgos… así que aún con miedo te voy a hablar claro.

Desde hace muy poco me he abierto a la posibilidad de dejarme llevar por la imaginación, por mis deseos y anhelos; haciendo un ejercicio de sinceridad conmigo misma, sueño despierta y cuando caigo presa de los brazos de Morfeo, respiro, me calmo y fluyo; así puedo viajar mentalmente a tu pecho, tu sonrisa, tus ojos…

¿Sabes algo? Cada noche te extraño y desearía poder despertar a tu lado para abrazarte y sentir tu olor… ese aroma que me transporta al paraíso y me hace sentir como en casa…

Si hay algo que me fascina es observarte… sobre todo cuando no te das cuenta… puede que te extrañe, que te choque, pero te prometo que las pocas veces que hemos dormido juntos, cuando al despertar y aún medio adormila por fin he tomaba consciencia de tu presencia… solo he podía mirarte y susurrarte muy bajito… buenos días bichito. En ese momento, en ese instante sencillamente me invadió una sensación de plenitud difícil de explicar y más aún de expresar.

Cuando sueño, cuando recuerdo me pierdo en los detalles de tu rostro… lo primero que recuerdo es ver tu espalda, perfectamente cincelada por esos contornos suaves y fuertes al mismo tiempo… después en algún momento y motivos de mis furtivas caricias… cuando logro que te gires…. me pierdo en tu mentón, tus sensuales labios, tus pómulos y, por fin tus ojos… A través de ellos, de ese brillo tan especial que veo exaltado cuando estamos juntos, enredados el uno en el otro y con el deseo como único testigo… entro en tu cabeza para perderme en ese fabuloso laberinto; te leo e interpreto… después el mundo se detiene, el ruido del exterior se apaga y solo estamos los dos y esa energía que va creciendo poco a poco… una vez tras otra llego a la misma conclusión…

Quiero “violarte” la mente, saber todas y cada una de tus ideas, aunque puedan parecerte una locura… conocer tus deseo y arder contigo, exponerme, gozar y sentir que me quema bajo el tacto de tus manos… sentirte en todas partes y lugares; incluso los inimaginables… quiero gozar, gritar, jadear y sudar… que mi cuerpo se encaje con el tuyo y retozar para alcanzar el climax una vez tras otra.

Bichito… muérdeme la boca y cada parte de mi cuerpo. Arañame, fóllame, hazme el amor, poséeme con fiereza y deseo, entra en mi… sigamos entregándonos, ríndiendonos ante el deseo… Hoy te reto a que gocemos como nunca antes lo habíamos hecho. Hazme tuya ahora, esta noche, cada noche… pídeme lo que quieras… pues tus deseos son el motor de mis fantasías…

Recomenzando…

Se suele decir que no hay mal que por bien no venga; pues bien…en los últimos meses, en lo que he tenido el blog algo abandonado, no por un capricho… sino porque realmente estaba bloqueada e inmersa en un ajuste emocional importante, no tenía energía real para sentarme y escribir. Además, para que mentir, las pocas veces que lo intente, salían textos poco creativos que rozaban en ocasiones lo extravagante y sin sentido.

Pues bien, después de estos meses en los que “Calcifer” literamente casi me consume…

Por cierto, para los que no sepáis de que va la película y por ende no hayáis leído la entrada con ese nombre, os preguntareis ¿quien es “Calcifer… pues os diré a modo de resumen que es el pseudónimo que he puesto a mi última amante/intento de pareja.

El caso es que esa personita, con la que aun mantengo “cierto” contacto, a pesar de no estar juntos, de que nuestra historia no haya salido bien, sigo pensado y diciendo que es un buen chico. ¿Y porque estaba casi consumida, carente de energía? Pues sencillo, en toda relación o al menos así ha sido mi experiencia, la parte a la que dejan lo suele pasa un poquito peor… No tengo miedo a reconocer que me enganche a un juego algo peligroso, creo que ya he dicho en algún post, que la peor adicción que existe es la que se tiene a las personas… y eso me pasó a mi, me “enganche” pero por suerte he logrado salir “de el”, y lo mejor de todo, es que ha sido sin excesivos daños colaterales y con un duelo que no ha sido en absoluto traumático, casi a penas doloroso. Ha sido lo más parecido al proceso de desecar una flor…poco a poco se ha consumido hasta que no ha quedado más que el recuerdo de lo que era, sin angustias, sin rencores… solo un bonito recuerdo, que me ha servido una vez más para aprender de mi misma y, de lo que quiero y no en la vida.

Lo que me ha sorprendido ha sido la rapidez… llevaba mas de un mes rumiando la idea de dejarlo, de dar carpetazo final a todo, porque veía que ese juego, aunque divertido, y muy motivador no me llevaba a nada bueno, solo me hacia “daño”… en estos meses desde que me dejo, aunque mi vida no se paró y tuve varios “romances” superficiales, esos amores transitorios que eran un intento de poder salir de mi enganche… nada me ayudaba realmente, el motivo era muy simple… porque en el fondo NO quería.

Pero los acontecimientos previos a fin de año lo han cambiado todo… ha sonado ese “clic” en mi interior que ha generado EL EFECTO DOMINÓ que ha logrado sacarme de golpe y porrazo de mi enganche… Ahora estoy aquí delante de mi ordenador tratando de escribir, intentando ordenar mi cabeza que después de dos días inundada de dopamina, serotonina y endorfinas comienza a aterrizar y ver las cosas con cierta claridad.

Estoy sentada delante de mi Mac y escribiendo estas líneas, porque estoy intentando abrir mi corazón de nuevo… Calcifer no fue en si “un amor”, fue una persona que me engancho, y al que le di más poder del que debía/merecía.

Pero ahora estoy un poco nerviosa, porque he tenido la suerte de conocer a alguien y esa persona me ha generado el querer hacer las cosas de forma diferente, intento respirar y tomar conciencia de mi estado emocional. Tenéis que creerme cuando digo que cuesta mucho distanciarme del coctel de hormonas que inundan mi sistema límbico en estos momentos. A ratos me siento emocionada, ilusionada, pero también algo recelosa y angustiada. Hacía más de tres años que no experimentaba un vinculo emocional con nadie, en cierta forma se que el haber pasado una noche cargada de momentos distintos, únicos y diferentes a lo que hubiera podido imaginar o programar en cualquiera de mis múltiples fantasías… no a ayudado mucho a que pueda tomarme la situación con cierta calma.

Creo que la base o lo que podría decir que ha sido el inicio de este torrente emocional ha sido darme cuenta de que he sido capaz de vencer uno de mis grandes limites (pasar la noche y dormir con alguien) y en concreto a quien va dirigido este post. He vencido uno de los mayores miedos que tenia, el de generar intimidad autentica, recuerdo cuando me desperté y le vi, inmediatamente se me dibujó una sonrisa de oreja a oreja, fue una sensación rarísima, mezcla de felicidad, pero también paz.

Así que aprovecho esta carta para recordarme algo, para expresarlo y darme los permisos emocionales correctos. Hoy y desde hoy se que voy a vivir cada instante…. quiero que cada momento sea único y distinto, por una vez me niego a pensar que sucederá mañana, dentro de un mes o un año… por primera vez en mucho tiempo, quiero seguir con mi vida y preferir-te en lugar de necesitar-te… quiero expresarme libremente sin temor y me otorgo la aquiescencia para hacerlo con elegancia y elocuencia, como se hacer cuando me pongo poética… Llegado el momento me permito la licencia para sentir y pedir algo más si así me naciera y según me pida el alma, la mente y el corazón.

Independientemente de las emociones que tenga mi bichito y de lo que el sienta por mi… yo soy dueña y me responsabilizo de las mías, sean cuales sean y al margen de “un futuro”… viviré mi emocionalidad para que el presente sea épico… creo recordar que ya lo he dicho alguna vez,  pero ciertas conexiones hay que vivirlas y sentirlas… por más que intente expresar con palabras jamás podría hacer justicia, a la sensación que tuve el primer día del año al despertar a su lado, abrazarle, sentir su olor, al notar por primera vez en mucho tiempo como una oleada de felicidad me embriagaba de pies a cabeza… cualquier cosa que escriba es quedarse corto con lo que pasa ahora mismo en mi cuerpo, en mi cabeza y en mi ser….

Esos ojos… esa mirada que captura, embriaga e hipnotiza… que hace querer llegar más lejos, que invita a perderse en el laberinto y encontrar otra faceta más del diamante que esta empezando a tallarse. Esa energía que se genera cuando estamos juntos, próximos el uno al otro, el deseo que se genera y la necesidad irrefrenable de querer satisfacernos el uno al otro… es sencillamente inefable.

No se si llegaras a leer esto bichito, pero te invito a que vivamos en la medida de lo posible momentos que Nos hagan recuperar la alegría e ilusión, que nos motiven y nos hagan volar, ser grandes… Te copio aquello de… solo hay una regla: NO hay reglas, pero la excepción confirma la regla… Toma decisiones y no mires atrás.

¿Qué me dices?…

9) Los rackets

En el post anterior hablábamos del guión de vida… pues ahora lega una parte fascinante; una mecánica que se a a más de uno y de una le va a dejar pensando un buen rato.

Una vez decidido nuestro guión de vida es decir cuando estamos en contacto con nuestros niveles de identidad relacionados con el guión de vida, es inevitable que distorsionamos la percepción de las situaciones de la vida de forma que encajen en nuestras creencias de guión. Es decir… esos mensajes que se grabaron en nuestra cabeza a lo lago del tiempo y que dimos por validos, que dimos por verdades absolutas harán que seleccionamos a las personas con quien relacionarnos de modo que nuestras relaciones giren en torno a ellos… dicho de otra forma nos permitan entablar transacciones motivadas por esas creencias; experimentamos sentimientos y sensaciones somáticas que por tanto no motivan una acción efectiva para la resolución de las situaciones de forma satisfactoria. La consecuencia es que se refuerzan todavía más esos niveles de identidad.

Distorsión de la percepción

Los procesos de distorsión de la percepción de las situaciones de la vida se explican estructuralmente como contaminaciones o interferencias en el estado Adulto (neopsíquico) de la realidad por nuestro estado niño (Arqueopsique) o por el estado Padre (Extereopsique)

Schiff en 1975 decía que “Todos elaboramos un Marco de Referencia a través del cual filtramos los estímulos que percibimos de la realidad para que encajen en nuestras creencias de guión y a través del cual autorregulamos nuestra conducta de manera que se mantenga estable este sistema de creencias que es el Marco de Referencia.”

La consecuencia es una auto-limitación en las opciones a la hora de resolver los problemas y una serie de conductas pasivas a la hora de enfrentarlos, que suelen manifestarse con expresiones/ acciones que “pendulean” desde ‘no hacer nada’ hasta otras formas más sutiles de pasividad como: ‘sobre-adaptarse’ a los otros; ‘agitarse’ intentando actuar sin un objetivo dirigido a la resolución de los problemas; ‘incapacitarse’ o ejercer ‘violencia’ contra las personas o las cosas como forma de descarga después de la agitación sin que ello resulte en la resolución de los problemas….

Por otro lado cada acción, cada acto que refuerza nuestro guión de vida genera emociones y sentimientos.

Sentimientos naturales y parásitos

Como sabemos la principal función de los sentimientos es la toma de conciencia de las situaciones en las que nos encontramos.

Las emociones básicas que tienen ese valor funcional son la alegría, la tristeza, el miedo y el enfado, (si no habéis visto la película incide out… verla!!!) 

La alegría, la tristeza, el miedo, el enfado y el asco (la mayoría de los autores lo ponen en emociones de segundo orden….) son las emociones naturales que el niño experimenta en la interacción natural con el entorno en función de la satisfacción de sus necesidades.

En el proceso de adaptación condicionada al entorno y de respuesta a los mandatos adoptamos, junto con las decisiones de guión, unos sentimientos específicos que fueron reforzados en la infancia desplazando o descontando a los naturales. Estos sentimientos es lo que llamamos sentimientos parásitos.

Los sentimientos parásitos tienden a ser repetitivos o recurrentes en muy variadas situaciones de la vida, en especial en los juegos psicológicos. No obstante, los sentimientos naturales siempre subyacen a los parásitos.

Los rackets

Un sentimiento parásito o sustituto de un sentimiento genuino  surge de una emoción que se a prohibido o reprimido en la infancia.

Por tanto, debajo de cada sentimiento parásito hay sentimientos reales que la persona no está expresando.

Algunos ejemplos de sentimientos parásitos son los celos, la vergüenza, la culpa, la envidia, la depresión, la frustración y la nostalgia. Otra cararacterística de estos tipos de sentimientos es que son aprendidos y manifestados por el Niño Adaptado Negativo.

El cambio a la emoción permitida, suele tener lugar de forma inconsciente, evitando así la resolución efectiva del problema en cuestión en el aquí y ahora, por lo que la persona termina experimentando un sentimiento de insatisfacción.