Resumiendo la anhelada felicidad…

Este post es un resumen con algún tinte propio de un libro que sencillamente ME FASCINA.

El libro se llama la felicidad desesperadamente de Andre Comte Sponville; dicho autor tiene otros títulos que si os gusta reflexionar y os fascina la filosofía os recomiendo. Dicho esto, vamos a esta serie de ideas, que no son pocas… sobre la felicidad.

La felicidad desesperadamente

Creo que todos, absolutamente todos nosotros queremos ser felices, es más, es tan ansiada y buscada por todos que con frecuencia la industria y el marketing hace uso de ella para vender toda una serie de artículos que supuestamente te darán la felicidad…. pero de eso ya hablaremos más adelante.

Conté-Sponville en su libro habla de cómo la filosofía y su conocimiento nos puede ayudar en el camino de la búsqueda de la felicidad.

¿Qué es la filosofía?

Epicuro daba a esta pregunta la siguiente definición: “La filosofía es una actividad que, mediante discursos y razonamientos, nos procura la vida feliz”.

Sin embargo mi propia definición es un calco de la de Epicuro: La filosofía es una práctica discutiva que tiene la vida como objeto a la razón como medio y la felicidad como objetivo. Se trata de pensar mejor para vivir mejor. El objetivo de la filosofía es la felicidad. O, más exactamente, el objetivo de la filosofía es la sabiduría, y por lo tanto la felicidad, ya que, una vez más, una de las ideas mejor probadas en la tradición filosófica, y especialmente en la tradición griega, es que la sabiduría se reconoce en la felicidad, o al menos en un cierto tipo de felicidad.

Pero la felicidad que tanto queremos y de la que se habla en esta filosófica definición, no es una felicidad simplona, no es algo que se logra con mentiras, drogas y diversión… la felicidad se logra a través de la verdad, de cierto trabajo pero sobre todo con la verdad.

Y para poder obtener la verdad la clave está en ser franco y sincero, bajo ninguna circunstancia medirse a uno mismo y por ende no mentir a los demás. No Mentir sobre lo que acontece, sobre lo que creemos que ha sucedido y sobre lo que creemos necesitar para ser felices.

¿Difícil no? Pero antes de hacer esta labor titánica, vamos a intentar ver porque no somos felices; cuando digo esto es más bien una referencia a porque nos cuesta tanto percibir la felicidad y pesa más lo rutinario, lo normal o lo malo a la plena felicidad.

La cuestión es que la mayoría de las veces no somos felices, pero no siempre porque todo va mal. También ocurre, y con mayor frecuencia, que no somos felices ni siquiera cuando todo va más o menos bien, al menos para nosotros.

Creo que todos en algún momento hemos pensado aquello de: “Lo tengo todo para ser feliz…sin embargo no lo soy” por lo tanto podemos intuir que no basta con tenerlo todo para ser feliz. ¿Entonces que nos falta para ser felices, cuando lo tenemos todo para serlo y no lo somos? Sencillo NOS FALTA LA SABIDURÍA, nos falta autoconocimiento, en resumen, nos falta el saber vivir, pero no en el sentido de la urbanidad o la corrección del saber estar, sino en el sentido profundo de la expresión, en el sentido en que Montaigne afirma que “no hay ciencia tan ardua como saber vivir esta vida bien y naturalmente”

¿Por qué necesitamos la sabiduría? Porque no somos felices: esto nos remite a una frase de Camus, que tenía ese talento para decir con sencillez cosas graves y fuertes: ”Los hombres mueren y no son felices”. Yo añadiría: por eso la sabiduría es necesaria. Porque morimos y no somos felices.

La cuestión es que si enfocáramos la vida en el aquí y en el ahora, no en mañana ni dentro de un mes y, por supuesto dejar de pensar en el pasado y en lo que podríamos haber dicho o hecho…. tal vez la muerte no nos aterrorizaría. Una vida plena y bien colmada da para mucho.

Obviamente tenemos el deseo de ser felices y a eso se refiere Pascal cuando dices que “todo hombre quiere ser feliz, inclusive el que va a ahorcarse. Se ahorca precisamente para escapar de la desgracia; y escapar de la desgracia es acercarse aún más, al menos tanto como se puede a una cierta felicidad, aunque sea negativa o la misma nada…”

Entonces, recopilemos… necesitamos sabiduría para vivir la vida y enfocar el deseo de la anhelada felicidad…. pero ¿que es el deseo?… es una gran y compleja respuesta que atraviesa toda la historia de la filosofía.

Platón en uno de sus libros más famosos, El banquete. En esta obra se elige un bello tema de conversación: el amor. Cada uno hace su definición y elogio del amor; la definición de Sócrates, por boca del cual acostumbra a expresarse Platón da la siguiente respuesta: “el amor es deseo y el deseo es carencia” Platón remacha el calvo: “lo que no posee, lo que él no es, y aquello de lo que carece ¿no son estas o cosas semejantes el objeto del deseo y el amor?

Sartre: “el hombre es fundamentalmente deseo de ser” y “el deseo es carencia” esto  os condena a la nada o a la caverna, digamos al idealismo: el ser está en otro lugar, ¡el ser es lo que me falta! Por eso la felicidad necesariamente se nos escapa.

Entonces ¿cómo podemos ser felices cuando nos falta, precisamente aquello mismo que se desea? Y la gran clave de todo este juego de palabras… ¿qué es ser feliz? Muchos filósofos dicen que ser feliz es tener lo que se desea, que no es necesariamente igual que tener TODO lo que se desea, obviamente no podemos tener todo, pero si la mayor parte de ello. Así que si partimos de la premisa de que el deseo es carencia, por definición solo deseamos lo que no tenemos…

Y aquí está la gran paradoja de todo este post y lo que expresa magistralmente Comte-Sponville en sus líneas

Ahora bien, si solo se desea lo que no se tiene, no tenemos nunca, lo que deseamos y,  por lo tanto no somos nunca felices.  No se trata de que el deseo no sea nunca satisfecho; la vida no es tan difícil. Con todo, en cuanto un deseo es satisfecho, ya no hay carencia y, por lo tanto, ya no hay deseo. En cuanto el deseo es satisfecho, se anula como deseo.

Cuando deseo lo que no tengo, obtengo carencia, frustración ¿y cuando el deseo es satisfecho? Ya no obtengo sufrimiento, puesto que ya no hay carencia. No obtengo felicidad, puesto que ya no hay deseo. Obtengo…”aburrimiento”

“La vida oscila, como un péndulo, del dolor al hastío” Sufrimiento porque deseo lo que no tengo y sufro esa carencia; aburrimiento porque tengo lo que desde ese instante ya no deseo.. Porque el deseo es carencia, y en la medida en que es carencia, la felicidad se nos escapa necesariamente. Es lo que llamo las trampas de la esperanza.

¿Qué hacer? ¿Cómo evitar ese ciclo de la frustración y el aburrimiento, de la esperanza y de la decepción?

1º) El olvido, la diversión, como dice Pascal:¡Pensemos rápidamente en otra cosa !Hagamos como todo el mundo: finjamos que somos felices, finjamos que no nos aburrimos, finjamos que no morimos.

2º) La huida hacia delante, de esperanza en esperanza; lo que hace de alguna manera lo jugadores de lotería, que todas las semanas se consuelan de haber perdido con la esperanza de que ganaran la semana que viene…

3º) Prolonga la precedente, pero cambiando de nivel. Ya no se trata de una huida hacia delante, sino más bien de un salto a una esperanza absoluta, religiosa, que no se considera susceptible de ser defraudada.

En el fondo es la estrategia de pascal. “estando siempre dispuestos a ser felices, es inevitable que no lo seamos nunca” “no hay más bien en la vida que la esperanza de la otra vida”. Es el salto religioso: esperar la felicidad después de la muerte.

Esta estrategia tiene su carta de nobleza filosófica…También es preciso tener fe, y ustedes saben que no la tengo. O estar dispuesto a jugarse la vida, como diría pascal, y me niego a ello: el pensamiento debe someterse a lo más verdadero, o lo más verosímil, y no a lo más ventajoso.

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Perfectamente imperfecta…

Y hoy es de la clase de día en lo que tengo sentimientos encontrados…todo es demasiado confuso, loco y abrumador.

Y por eso recurro a estas líneas, porque estoy con una efervescencia bipolar… ahora mismo estoy como un péndulo; oscilo de un lado a otro, me debato entre matarte o amarte… entre agarrarte del cuello y estrangularte lentamente o lanzarme sobre ti y abrazarte hasta que te cueste respirar…

Pero antes necesito que me respondas a una cosa… ¿se puede saber en qué diablos estabas pensando? A ver si logras explicarme qué clase de cable se ha soltado de tu cabeza para decirme así, a pelo y sin anestesia QUE ME QUIERES, QUE QUIERES ALGO SERIO Y FORMAL CONMIGO!!!! ¿Estamos todos locos?, ¿porque me pones en esta encrucijada? Más cuando todo estaba claro… cuando te dije desde el principio que no estoy disponible emocionalmente y que te pensaras muy mucho todo… ahora me debato en que hacer, porque no creo que haya una decisión fácil no que nos deje a todos felices para siempre.

Diossss creo que estoy enganchada a una especie de bucle… es como un dejavú que se repite nuevamente… tal vez debería de estar agradecida porque una oportunidad así llame nuevamente a mi puerta, pero la verdad es que estoy demasiado cabreada como para sentirme mínimamente feliz.

Si acepto tu proposición, estará dando mi brazo a torcer, tendré que volver a modelar muchas cosas, cuestiones y aspectos que no sé si quiero ajustar, modificar o adaptarme… pero si renuncio, si sigo con mis férreos principios puede que meta la pata.

Soy muy consciente que tienes mucha paciencia, sé que no soy fácil y, que mi carácter a veces es un “carácter de mierda”…. PERO JODER!!!! Porque lo quieres complicar todo… porque insistes en ponerle una etiqueta, una dichosa fecha y clamar a los cielos que de algún modos “estamos juntos”…. No me da miedo la intimidad, porque sabes perfectamente que me manejo en ese fluctuante campo, pero admito que me da miedo perder mi identidad, dejar de ser yo.

Mi personalidad a veces dicotómica se que te pierde y te abruma, pero a la vez es lo que te atrae y te atrapa de mi, mi forma de ver todo, de entender la vida y de vivirla… si me adapto… sé que en cierto modo perderé esa esencia que tanto te gusta y al final te “aburrirás” de mi, porque es bien sabido por todos… que uno es auténticamente feliz cuando sueña con la futura felicidad; es decir, que no es a mi a quien quieres… si la esencia y la fantasía de mi persona.

Así que mi respuesta es NO, no puedo ni quiero cambiar, no quiero poner una fecha, cambiar mi estado del Facebook y ceñirme a convencionalismos que no van conmigo… no quiero poner un montón de stories a tu lado (a forma de meada digital territorial)… te amo, te quiero y siempre estarás en mi corazón; pero no quiero renunciar a mi… se que suena duro y crudo, pero si realmente sientes lo mismo que yo… me aceptaras tal cual… perfectamente imperfecta…. soy real no perfecta.

“Hasta que lo inconsciente no se haga consciente, el subconsciente seguirá dirigiendo tu vida y tu lo llamaras destino”.

Buena y productiva noche….a pesar de tratar de apagar mi cpu mental…eran las dos y seguía con el run run en la cabeza producto de cierto análisis del post de ayer con un buen amigo…que dicho sea de paso nos asustamos/ sorprendimos de forma mutua con nuestras “divagaciones” pernoctas.

Los que me conocéis sabéis que soy relativista por naturaleza no me gustan los absolutos, también es cierto que mi tendencia natural suele derivar en sembrar con según que temas, cierta polémica y aplicar aquello de “que se dice que me opongo”.

Carl Jung psiquiatra que inició junto a Freud el movimiento del psicoanálisis dijo.: “Hasta que lo inconsciente no se haga consciente, el subconsciente seguirá dirigiendo tu vida y tu lo llamaras destino”.

Dicho esto, hablemos del “Destino” y de esa clase de decisiones que condicionan tu vida, obvio es que todo tiene impacto (en mayor o menos medida) en nuestras vida y por ende en la de las demás personas que pasan por ella, y si no recordemos el ya conocido “efecto mariposa”, pero no vamos por ahí…

Unamos el destino con el amor…

En determinado momentos, compartimos un tiempo con X persona y por circunstancias (bien porque no se ha dado la situación, porque la otra persona cometió un agravio o porque tu mismo la dejaste escapar) la vida os separa. El caso es, y, aunque en el momento todo parezca dramático (mentes a cupido, su descendencia y clames al cielo que nunca volverás a enamorarte) que sigues con tu vida, conoces a gente maravillosa y diversa, que te hace crecer y enriquecerte como ser humano pero nunca es auténtico, no es como “aquella chic@” que marco un antes y un después; estas a gusto e incluso podrías ser razonablemente feliz incluso asentarte con esa nueva persona, pero tu alma no la reconoce como “LA PERSONA”…no te manda las señales que te hagan “dar el paso”.

Será entonces que ¿aquel antiguo amor nuca se fue?…¿hasta donde llega la idealización de alguien que sientes que era tu alma gemela? Y en consecuencia ¿donde comienza el amor verdadero que nunca se extingue; ese del que se habla en libros, se interpreta en películas y que hace que la vida sea un extasis sin igual? En resumidas cuentas IDEALIZACIÓN VS AMOR VERDADERO y para aderezar el coctel ¿que papel juega el destino en todo esto?.

Creo que todos tenemos una misión, un plan que armoniza exquisitamente con el universo, pero también es cierto que no esta escrito en piedra, no importa las vueltas que des, las subidas y las bajadas o los atajos que quieras tomar…al final cumplirás la función que tu alma tiene en esta vida…por lógica igual pasa con el amor, puedes dar mil vueltas, establecer mil relaciones, tal vez en una de ellas hallar a tu alma gemela y, en algún punto “perderla”, pero si tu destino es que estés junto a ella/el, lo harás…puede que no sea ahora, en este instante; puede que tengas que recordar a tu esencia lo maravilloso que fue y porque la/ le dejaste ir, incluso puede, que aquella persona fuera tan especial que condicione de forma inconsciente a través de proyecciones, deseos y anhelos el resto de parejas que tengas… nunca se sabe, tal vez suceda que solo compartas unos meses al final de tu vida…pero si has de estar y compartir…lo harás y solo por eso merece la pena amar y dejarse amar.

Solo por la posibilidad de gozar de unos efímeros momentos de plenitud con la persona que sientes que es tu completitud merece la pena mil errores (que no lo son, en tanto en cuanto sepas dar el enfoque correcto)…porque si hay dos certezas en esta vida es que.:

1) que de todo se aprende y que todo, hace recordar cada vez más cual es tu esencia verdadera.

2) que la vida es un regalo que merece la pena vivir instante a instante a pesar de la presencia de ciertas dificultades y de etapas oscuras…

Porque y como dijo Gandi en su día. TODO LO QUE HAS EN TU VIDA SERA INSIGNIFICANTE, PERO ES MUY IMPORTANTE QUE LO HAGAS PORQUE NADIE LO HARÁ.