Se confunde lo malo con lo “sexy”

Me resulta muy curioso cómo la mayoría de nosotros tenemos varios “sinos” en nuestro ser y ¡si!, hablo de esa vocecilla en nuestra cabeza… llamada conciencia que a modo de eco aparece cuando menos te lo esperas.

Pero el post de hoy no es una reflexión o logia a nuestra intuición e inconsciente… es más una divagación de los cánones que nos seducen y enamoran… me refiero a cómo, y al porqué casi irremediablemente es natural amar y enamorarte de “lo peligroso”, de lo que no se debe, de lo que sabes que te dolerá antes o después…


La inseguridad emocional es algo muy curioso -como científica e investigadora que soy- me fascina el como el riesgo y lo peligroso llama nuestra atención… es algo así como la luz de la lámpara eléctrica que capta y llama a los bichos y, lo que más me fascina es el cómo se justifica el jugueteo y el acercamiento a lo que sabemos que es peligroso… para hacer uso de tópicos: la frase que más se repite es la de que los polos apuesto al nuestro nos atraen y nos atrapa sin remisión en su campo magnético.

Lo curioso no es si misma la frase, ni siquiera la teoría magnética, lo que me llama verdaderamente la atención es cómo la personas no son capaces de reconocen su propia capacidad de toma de decisiones.

Veo cada día a las personas de distintas situaciones emocionales caer embelesadas por la incertidumbre y al igual que el canto de las sirenas los límites entre lo “lo bueno” y “lo malo”, entre “lo ético” y “no tan ético” se desdibuja para dar cierta coherencia o sentido a nuestras acciones y decisiones.

Cómo nos vemos empujados sin remisión, cautivados y embelesados por aquellas personas a quien no puedes conocer del todo, aquel tipo de personas que suponen un reto para tu ego, ese tipo de perfil que resulta enigmático y atrayente, por supuesto es la clásica persona que ni de lejos puedes o debes tener; aquel perfil de personas que te da un subidón de adrenalina porque sabes que en cierta medida “es un juego peligroso”, alguien que te provoca, te atrae, te llama y te atrapa… alguien con quien sientes que tu cuerpo se convierte en magma incandescente y, con el que no eres completamente dueño de ti mismo.


Pero lo grave es cuando esta persona, este “tifón” es comparada con alguien que es más tranquilo, más lineal, alguien que no exalta tus sentidos pero que es sensata y coherente… como ese mar de tranquilidad nos resulta insulso, plano e inapetente. Me choca aunque a la vez me produce una “morbosa diversión” como etiquetamos lo que es bueno y sano emocionalmente con lo aburrido y como corremos como auténticos descerebrados de la vida en pos de aquello que es malo incluso patológico; corremos sin mirar, cómo auténticos camikaces, cuesta abajo, marcha atrás y sin frenos hacia aquellas personas que nos proporcionarán casi seguro un daño emocional, que dejaran marca tras marca, muesca tras muesca, escepticismo y cinismo en nuestro corazón…. porque después de todo se sigue pensando que los chic@ malos son las mejores amantes… jamás entenderé la paradoja de como muchas personas confunden lo malo con los sexy…