La coleccionista

No eres ni serás alguien más… nunca serás una muesca más en el cabecero de mi cama, ni una de esas historias que recuerdo a fragmentos y trazos desdibujados… puedes sentir orgullo porque, serás siempre aquella persona que desmontó mi vida, aquella que hizo que los principios de mi existencia se tambalearan… esa persona que hizo replantearme todo; incluso el querer una familia…

Escribo esto porque es la única forma de “purgarme”, elijo el blog una vez más porque sencillamente no tengo fuerzas para hacerlo de otra forma; si te tuviera delante, se que no tendría voluntad para decirte todo esto.

Para decirte que a pesar del tiempo, el sabor agridulce de tu ausencia aún me acompaña, que prefiero un domingo a tu lado que varios sábados por la noche. Que me gustaría que me extrañaras la mitad que yo a ti. Me gustaría decirte que tu ausencia me pesa y, que hubiera dado mi reino porque alguna vez me hubieras mirado con los mismos ojos que yo te miré desde el momento que te vi por primera vez… aquella tarde en la que nos conocimos Justo cuando saliste del coche.

Duele hacer lo correcto, y más cuando en el fondo de mi alma aún guarda la esperanza de que algo puede que cambie en algún momento… soltarte, dejarte ir es lo más difícil que he tenido que hacer en mucho, mucho tiempo. Porque prefiero perderme contigo que encontrarme sin ti. Quiero besos de buenas noches y buenas noches de besos. Quiero amaneceres, tardes y puestas de sol a tu lado… pero de nada sirve lo que yo quiera… porque solo me queda tu recuerdo y, tu ausencia me duele… me rasga más piel y me rompe el alma. Porque eres y serás mi quimera.

Te he llorado, te he velado y ahora después de mucho tiempo, por fin tengo ganas de sonreír y me veo con fuerzas para decirte adiós, a pesar del miedo que recorre mi cuerpo y de las cicatrices en mi corazón hoy quiero levantarme, mire al frente y decir que al menos yo corrí el riesgo de amarte, algunos dirán que me equivoqué, pero prefiero eso, que haberme quedado con las ganas y el murmullo del ¿y si…? Porque como escuché hace algún tiempo, nada esta realmente muerto si deja un buen recuerdo.

Calcifer…

Pasan las horas y aun estoy “anestesiada”; pero esta espiral en la que estoy inmersa no es una negación…no niego o reniego de lo que ha sucedido…pero mis ideas van y vienen, saltan a trompicones y aunque soy consciente de ciertas cosas no soy muy dueña de mi misma ahora… es curioso la vorágine emocional y como puedes saltar de la tranquilidad al nerviosismo o al enfado…

No obstante mi parte racional me esta ayudando en esta “transición” pero no se, todo me parece tan extraño… pase el tiempo que pase y a pesar de las diversas experiencias, poner palabras al dolor emocional es algo complicado pero por encima de todas las cosas es doloroso, porque implica mirar a la cara a mis miedos, asumir mis propios temores y, por supuesto mis enganches y debilidades personales.

Si estas leyendo esto, quiero que sepas que ¡si!, estas líneas son para ti grandullón… pero no son un reproche, no tengo nada que reprocharte porque has sido la persona más sincera, trasparente y honesta que he conocido desde hace mucho tiempo. Tu integridad ha sido digna de mención… aunque es cierto y como te escribí lo “único” que me pesa es que nuestra última conversación fuera a través de la redes sociales, aunque siendo un poco irónicos es casi poético; lo que empezó a través de la gran red social ha terminado por un canal similar. Se que en persona todo hubiera sido mucho más complicado y, muy probablemente hubiera terminado llorando a moco tendido, como me paso ayer cuando estábamos WhatsAppeando y como ahora mientras escribo estas líneas.

Sabes tan bien cómo yo, que el ser humano es animal de costumbres y que en el fondo necesitamos esas rutinas para sentirnos seguros, en este poco tiempo y frente a todo pronostico, ya me había acostumbrado a ti, a tu “ironía”, tu humor negro, a las coñas y vaciladas que hacían que me picara como una tonta y tu te rieras de mi a carcajadas…. o me dijeras frases como “dicen que lo fácil no gusta” pero esto me encanta…

Todo esto… el que no haya un mañana, el que el “pack premium” no haya salido adelante me duele muchísimo, casi como si me estuvieran aplastando el corazón y no pudiera seguir respirando… porque inexplicablemente me había imaginado un mañana, había pensado en cenas, estrenos y maratones de cine, risas y por supuesto todo lo demás.

Pero te pido algo, si lees esto, no te sientas culpable, no hiciste nada malo, o al menos nada que nadie medianamente entusiasmado con la novedad de conocer a alguien no hubiera dicho en un momento dado. La verdad es que creo que el fallo ha sido mío  (y esto no es el típico discurso victimista de auotflajelación pesimista). Tal vez mi fallo ha sido creerme todo demasiado rápido, querer acelerar las cosas y tal vez demandarte más de lo que podías o querías dar… pero si hice lo que hice solo fue porque creía que contigo podía ser distinto.

¿Te acuerdas cuando te dije que hacia tiempo que me había sanado emocionalmente y que no tenía cuentas pendientes ni duelos atrasados?… Pues era verdad, después de mi última relación (de la cual hace más de dos años), ya había hecho las paces conmigo misma, y había llorado todo; creo que por eso tenía una pequeña puerta abierta a una posible relación, a algo distinto y diferente… tan raro y singular ha resultado que en este tiempo no nos hemos cuidamos nada de nada (íntimamente hablando) y eso… había sembrado una pequeña duda en mi… había generado el ¿y si?… ¿Y si es la persona que hace que me nazca el instinto?, ¿y si… después de todo puede ser un compañero de vida y la persona con la que la palabra maternidad no me de repelús?… pero los sueños, sueños son… y el problema de ellos como el de las fantasías, es que están condenadas al fracaso, porque los humanos somos así, deseamos las cosas mientras no las tenemos, en el momento en el que se materializan…ya no las queremos, no podemos quererlas.

Y ahora reflexionando, mientras con estas lineas hago “mi duelo” personal, estoy tratando de ver cual ha podido ser el fallo… trato de entender que ha podido pasar para que “no te nazca” cuando algunas señales si mostraban que podía ser… ahora me hace “gracia” cuando aquella vez soltaste una frase que suelo decir mucho…y es que somos esclavos de nuestras palabras… y ¡si cielo!, aunque no hayan salido las cosas… tus palabras, fueron un potente ilusorio en mi pequeño y sensible corazón.

Hace un tiempo una buena amiga me dijo que muchos hombres buscan a quien cuidar… una chica a la que proteger y que resulte “tiernita”, la cosa es (según me dice Nita) que yo no encajo en ese perfil… que soy demasiado autosuficiente para la mayoría de las personas, entonces ¿me pegunto si el no ser alguien codependiente y “cuidable” ha podido ser el problema? o tal vez el error ha sido haber aceptar una relación monógama de primeras, y que eso te haya hecho pensar que me tenias “segura” demasiado rápido… tendré que seguir adelante con estas dudas y tal vez algún día poder hacértelas mientras tomamos un café y reímos (porque eso si se nos da bien)…

Se que me has dicho que tengo tu amistad incondicional… pero lo siento mucho grandullón, ahora no puedo, no puedo ser tu amiga hasta que no asimile todo… necesito pararme y lamerme las heridas, encajar un poco todo para poder volver con más fuerza… porque la verdad es que la vida es corta y hay que darse la oportunidad de ser feliz, me duele que no hayas sido tu, pero espero de todo corazón que tu si lo seas y, que después de todo tus sueños si se vean cumplidos, porque te lo mereces de verdad bichito…

Crónica de un desdén emocional…

Necesito escribir… poner palabras a lo que siento, canalizar todo, así tal vez pueda ordenar mis ideas y volver a “mi centro”.

Ayer desayuné con una conocida, con la que me sentí extrañamente relajada y le hablé de ti, de nosotros… de lo que paso, y de lo que no; de tus silencios y desapariciones y por supuesto de como me hacía sentir todo aquello… supongo que aquellas horas, aquella conversación hizo que ahora tenga esta sensación de haber abierto la caja de Pandora.

Estoy confundida y contrariada… porque recuerdo perfectamente nuestra última conversación (si se puede llamar así) en la que te dije claramente que lo que me ofrecías no era suficiente… después todo se esfumó… pero aún así, no entiendo muy bien porque te sigo extrañando, porque te echo de menos y tengo desde que abrí los ojos esta mañana una auténtica necesidad de llamarte.

A estas alturas y después de todo lo que ha pasado, creo que soy masoca emocional (no sé si ese es el término clínico) de lo que si estoy segura es de que debo de tener un chip fundido… aunque si lo pienso bien, creo que sigo aferrándome y manteniendo la puerta abierta porque tengo la esperanza de que algo cambie, es como si deseara que un día despertaras y vieras lo maravillosa y excepcional que soy, que te sacudieras el miedo y tus demonios y vinieras a por mi… pero me parece que es solo un sueño, una ilusión… una fantasía que jamás se cumplirá… y lo que más me duele es que no entiendo porque tengo este enganche contigo…porque no puedo sacarte de mi cabeza.

¡Si! Creo que tengo un chip fundido en la cabeza. A veces me pregunto si todo está maraña tiene solución y si es así ¿cual es?… no dejo de darle vueltas el porque hay personas que son más relevantes que otras. Algunas están en tu vida durante año y solo hacen una acción para arrancarlas de cuajo de ti vida y tu corazón por contra hay otras que en bastante menos tiempo se nos hacen inolvidables… ¡y tu eres de ese tipo!

Como soy curiosa por naturaleza, no he podido evitar indagar y curiosear… y al parecer lo que hemos vivido, no es algo extraño y nuevo… al parecer este tipo de patrón que he experimentado contigo es algo que ahora con esto de las nuevas tecnologías de hace llamar “benching”. Lo que más me aterra es que parece que la cosa es bastante grave emocionalmente hablando.

Al parecer cuanto más tiempo estás en este bucle de “espera”, de ver la última hora de conexión, los “en línea” o ser leído e ignorado… más retroalimentas “el platonicismo” y la necesidad casi patológica de hacerte ver y ser reconocido… de necesitar desesperadamente que alguien al que quieres y has entregado tu corazón y confianza te de un lugar y un espacio en su vida…

Le preguntaba a mi nueva amiga que ¿como podía salir de eso? Además del tiempo…que sana todo, y meditar que me viene muy bien… lo que la expresaba era que, me aterra levantarme un día y recaer… no poder evitar llamarte y volver a engancharme… pero lo que de verdad me aterra es platearme la posibilidad de conocer a alguien y que se inicie de nuevo este juego…

Teoría de la profecía autocumplida…

Te seré sincera, una vez más… aunque no te guste lo que tengo que decirte… aunque esto rompa algo que tal vez exista solo en mi mente, que es probable que sea real solamente para mi…

¿Sabes? Todo lo que siento por ti, me gustaría poder olvidarlo, me gustaría no sentir nada, a lo sumo indiferencia pero no puedo…aun con todo lo que ha pasado…no soy capaz; no por ahora.

Cada día, cada instante me sorprendo con pensamientos sumamente contradictorios hacia ti. La vida es dura y sinceramente me gustaría que todo fuera diferente.

Estoy trabajando en la forma de arrancarte de mi, de sacarte de mi consciencia, porque aunque me da miedo convertirme en piedra, aunque me aterroriza que mi corazón se congele para siempre… no puedo obviar que después de todo que me has fallado.

¡Vale, que yo no soy perfecta! Faltaría más, pero hay ciertos universales de educación que me han llevado a tomar esta dificilísima decisión.

La confianza se gana, no se puede regalar así sin más, cuesta mucho ganarla y solo un pestañeo perderla.

Hace casi dos años me rompieron el corazón, me quedé emocionalmente devastada; creí sinceramente que no había esperanza para mi, que no volvería a conocer a otro ser humano que me hiciera tener fe en las emociones… pero un buen día todo cambia y se acaba el dolor. De repente de la nada apareciste, cuando te conocí, fue como una reanimación instantánea… Pero lamentablemente nuestros fantasmas del pasado nunca nos abandonan, muy a mi pesar las viejas cicatrices pronto reaparecieron e hicieron que aterrizara y volviera a la tierra, que me olvidara de la emoción, la ilusión y las mariposas. Es decir mi yo racional volviera al terreno de juego pensando y cuestionando algunas cosas… gracias a eso y aunque sé que mi corazón sigue latiendo… lo que hago, la dura decisión que he tomado no es por ti… es por mi… por mi misma…

Después de todo esto y como investigadora, no puedo evitar preguntarme ¿porque en el fondo nos preocupamos tanto las relaciones afectivo emocionales?

Los científicos y en concreto los neuropsiquiatras manifiesta que estamos predispuestos, que ansiamos conexiones intimas. No podemos olvidar que el ser humano es un ser social, anhelamos el amor, pero las expectativas generadas por las proyecciones educacionales de nuestra infancia hacen que en realidad un porcentaje muy alto de ellas terminen con un desengaño y una gran frustración dejando nuestras delicadas psiques magulladas… por no decir hechas añicos.

Sin embargo todos volvemos a intentarlo… y la cuestión es ¿Porque nos molestamos en apostar una vez tras otra por el amor?

La verdad es que creo que la mayoría somos víctima a de muestra propia profecía auto cumplida, pero en algunos caso, en las escasas situaciones en las que tomamos confían de nosotros mismos, en las que cambiamos los mandatos infantiles por permisos adultos… logramos de forma lenta y cada vez menos dolorosa darnos nuevas oportunidades porque lo cierto es que tan solo tenemos que acertar una vez, y cuando eso sucedes, nada más importa…el recuerdo de una relación plena puede sustentar y recordarlos que, aunque en este momento podamos sentirnos abatidos en el fondo jamas estamos solos.

Sin remedio….

Definitivamente no tengo remedio… cualquiera que lea estas líneas seguro que cree que tengo un problema, y para qué negarlo, ¡LO TENGO…!

A estas alturas de la película ya nos conocemos, sabes lo vital que es para mí “entender” o tener razones para asimilar cualquier tipo de acontecimiento, pero la incomprensión de todo lo que rodeó tu abandono el cual ya quedó muy atrás en el tiempo creó una gran herida, una herida que a pesar del tiempo y por ausencia de respuestas o cierta lógica no cerró bien.

En mi corazón, en mi alma se a creando una cicatriz, un callo que no se va a borrar nunca, a pesar de que me empeñé e incluso tras poner en practicas varias estrategias psicológicas con el fin de perdonar, entender o procesar todo, cada vez que tengo un flash black o cada vez que por parte de alguien se produce un intento de acercamiento o se desdibuja atisbo de intimidad el callo se rompe teniendo la sensación que la herida vuelve a sangrar rompiéndome en mil pedazos…. mucho me temo que este “fantasma” me acompañará el resto de mi vida.

No creo que te hagas una idea del trabajo emocional que he tenido que hacer a causa de tu “dejadez”, de tu despiste y tu “no sé qué pasa pero estoy en un momento de mi vida que no me encuentro”… ¿tanto te costaba darme lo único que te pedí?…. alguna justificación por triste que fuera, ya que, y siendo sinceros esperar de ti algún tipo de argumento adulto es lo mismo que sentarse para ver cómo el infierno se congela.

No sabes la cantidad de días que he quedado pegada al teléfono esperando una llamada, un correo o un manifiesto por tu parte; las veces que he regulado mi orgullo tratado de llegar a ti, las infinidad de veces que cargada de enfado y otras emociones coléricas he redactado una parrafada en el WhatsApp para después borrarla, dejar el móvil boca abajo y abrazarme a la almohada pensando que era tu pecho sobre el que me apoyaba.

He probado incluso a borrar tu número del teléfono, pero me lo sé de memoria, al igual que tu e mail y tantas, tantas cosas… al final siempre vuelvo a meterlo junto con aquella imagen que siempre creí digna de ti… un mirlo blanco…

He tratado de volver a interactuar con personas, pero nada… me resulta imposible… y no es porque evite la auténtica intimidad… si no…PORQUE NO PUEDO SENTIR NADA… es demasiado extraño, es como si fuera el hombre de hoja lata… si, el personaje del mago de öz, aquel que no tenía corazón…

En un intento de lo más kamikace recuerdo que te pregunte si estabas con alguien, con la única pretensión de así poder darme alguna razón de peso y poder pasar página, pero para mí tristeza dijiste que no… lo cierto es que no eres alguien que mienta, puede que seas un agujero negro emocional, pero la mentira no está en tu sello, así que eso me hace aferrarme indirectamente… intenté no escribirte… y por ahora la desintoxicación va bien… pero cada día de una manera u otra cada pensamiento me lleva a ti… es una puta agonía… eres y serás mi marca de Heroína, nunca había vivido esta desolación… este dependencia tan chunga… aferrada a un pasado muerto que me lastra, que me persigue y no me deja avanzar, porque se, en lo más profundo de mi alma que hay amores que están condenados a no estar juntos y eso… eso somos tú y yo…

La última carta…

Tengo que reconocerlo, me cuestan los cambios, que narices, es más que eso… soy de las personas que admito sin temor que, salirme de la zona de confort en muchos caso me molesta y mucho, aún así, asumo riegos y me expongo, me caigo y me levanto y aprendo a empezar, a reinventarme.

Sin duda alguna empezar de cero es complicado, y a ti pequeño, tengo que decirte con pruebas más que palpables que no te va lo complicado… además de que te aterra lo nuevo, cuando surge un mínimo, un ápice de dificultad… todo lo grande que eres…se ve reducido a un pequeño y aterrorizado niño que elude tomar cualquier decisión y sale corriendo sin mirar atrás.

Recuerdo que cuando era más joven tenía claro mi ideal de “vida perfecta”, por suerte aprendí bastante pronto, que ese idea es solo una pequeña referencia pues la vida es impredecible e irracional y a veces complicada… y encima, nosotros insistimos en complicarla aún más… por eso creo que me enamore de ti, baje todas mis defensas, obvie cada uno de mis principios éticos y lógicos y deje que mi emocionalidad y mi corazón guiarán mi vida. Si, sin duda me gusta lo complicado.

El tiempo han mitigado las cicatrices de mi maltrecho corazón, duele, pero por suerte ya no sangra… aunque ha quedado marcado, dolorido y con un pulso casi nulo. Lo que significaste para mí, marcó un antes y un después en mi vida, y aunque no estemos juntos… por el destino o simplemente por tu cobardía… siempre te recordaré y de alguna manera te seguiré amando siempre.

Prometo no olvidarte, es lo único que puedo decirte en esta nueva carta…No puedo prometerte nada más, se que debo recaer mi vida, pero me dejaste tan mutilada emocionalmente que mis mecanismos de defensa bloquean y boicotean cualquier intento de aproximación emocional de otra persona. Se que nuestro amor fue auténtico y verdadero y lo añoro como como se extraña las cosas vitales e importantes, pero es hora de volar… es el momento de darme una nueva oportunidad a pesar de todo.

Cuídate mucho… nos veremos en otra vida, en otro momento… en otro lugar…por qué sé que frente a todo, siempre nos pertenecernos aunque no estemos juntos

¿Porqué cuando algo es tan bueno… el amor no es suficiente?

Cuando tengo días nostálgicos me pongo delante del ordenar y escribo, porque y aún sin saber si finalmente subiré esta nota o la dejare acumulada en los borradores del blog, este pequeño momento en el que pongo en orden mi cabeza y sereno mis emociones me da paz…

Me pregunto alguna que otra vez ¿porque es tan complicado todo?, aunque auto respondiéndome, me digo que no es complicada la situación, que somos nosotros mismos y nuestros bagajes emocionales los que hacen a veces enrevesadas las cosas.

Cierro los ojos me transporto al pasado, hace unos meses intentando buscar razones lógicas o señales que me den pistas de porque ahora todo es así… tan gris, tan vacío…tan carente de chispa y sentido.

Pero por más que trato de entenderlo y de analizarlo, no logró alcanzar a comprender porque todos aquellos momentos que pasamos y compartimos, todas aquellas risas, confidencias, locuras y demás hoy por hoy no pueden seguir formando parte de nosotros, de nuestra vida.

He pensado muchas veces que te idealice, porque tal vez desde algún rincón de alguna de mis ya muy trabajadas inseguridades o miedos, me enganche emocionalmente con lo que me proporcionabas, pero sencillamente ¡no lo veo!.

Aunque recuerde aquella frase que tanto digo de; “los fracasos nos recuerdan que somos humanos y las decepciones que no era lo que creíamos o que idealizamos…” aún así es muy duro cuando palabras como fracaso y decepción cruzan nuestra mente…porque más allá del sentido gramatical, la verdadera naturaleza de esa palabras encierra el dolor, el sufrimiento, el no perdonarse a uno mismo y a los demás.

No obstante aún así, no logró asimilar porque hoy todo aquello es un recuerdo, luchó por quitarme la idea de que seas tú y solo tú quien esté en mi vida cada noche y todos mis amaneceres… trato de recordarme, como si de un mantra se tratara que aquello pasó, pero incluso así no logró acallar la nostalgia, no me siento mejor y desde luego no purga mis culpas.

He querido odiarte… pero no puedo, aunque lo intenté, porque aunque no estés conmigo… Eres una buena persona, alguien con un corazón enorme y un fondo sencillamente preciso, con una sensibilidad casi mágica y una energía a la que me cuesta poner palabras que la describan con justicia…lo digo porque lo he sentido… he sido testigo de excepción.

La única conclusión a la que llego una vez tras otra, es que lamentablemente a veces, el amor no es suficiente… y por eso, hoy estoy escribiendo de nuevo, por esa razón hoy no estoy contigo caminando a la orilla del mar de aquellas promesas que se desvanecieron, ni recreando los domingos de manta y peli que entre risas nos imaginábamos….

Aun a sabiendas de que jamás volveré a amar a otra persona como te amé a ti, seguiré mi vida, con la mejor de mis sonrisas, poniendo al mal tiempo buena cara pero permitiéndome ser humana después de todo…puede que en el futuro logre querer a alguien, pero todo será distinto… porque la mayor de las certezas que puedo tener a día de hoy es que te ame desde mi completitud, no desde mis carencias y necesidades… te ame con total libertad, respetando tu esencia y la mía propia… siendo fiel a todos mis principios… y eso… eso ha sido lo mejor de todo… porque por un efímero lapso de tiempo… fui realmente libre.

Recuerdos rotos y reflexiones….

Tengo que admitirlo, caí como una idiota, me deje llevar, creí en la firmeza de tus palabras, en tus promesas… deje de ser la judini emocional que todos dicen y confíe, pero puestos a repartir “culpas” yo tengo una gran parte en todo este entuerto…

Ojo que no me estoy escudando en un discurso cargado de despecho y reproches con tonalidades de auto compasión, escribo porque es la mejor forma que tengo de expresarme, de expirar culpas y a su vez de expulsar aquello que a veces me pesa más de lo que reconozco.

Mi error ha sido alargar esto más de lo que debería, mi fallo ha sido creer que teníamos alguna esperanza después de todo. Haberme sentido tan vacía y fuera de lugar durante tanto tiempo, me ha venido bien, me ha servido para reanalizar mis parámetros y ajustar los límites que flanquee cuando entraste de sopetón en mi vida.

Creo que en el fondo te idealice, y tu inconscientemente jugaste con ello… a todos nos gusta sentirnos queridos, amados y arropados… pero en lugar de ponerle freno a tiempo, dejaste que confiara y, eso es lo único que te reprocho a día de hoy, porque sabías perfectamente lo que tu presencia era para mí, lo que tú significabas en mi mundo, en mi concepción de las relaciones y en mi vida en general… sabías que tras 7 años sin abrirme, sin confiar… lo que me pedías era mucho… mucho más y sin embargo dejaste que confiara en tus palabras, que me derritiera en tus abrazos y tus buenas noches, en cada gesto que hacía que me desmontara poco a poco y después…. ¡después no hubo nada.!

Lo reconozco ha sido culpa mía, sobre todo por no seguir mi instinto y por ceder frente a todo pronóstico, el error ha sido mío al haberte idealizado, porque en mi mente era todo sencillamente perfecto, desde niña siempre pensé que todos tenemos derecho a una gran historia de amor y a un buen final.

Pero ¿como podía imaginar siquiera, que todo era una ilusión?, que aquellos momentos eran efímeros sueños que tornarían a su fin, era inconcebible, porque cuando estaba a tu lado no me sentía rara, distinta… cuando te miraba fijamente penetrando a través de aquellos ojos color chocolate por fin me sentía parte de algo más grande que mi propia ínsula flotando en el infinito mar…

Pero la dura y fría verdad rompió mi mundo en mil pedazos… me ha costado mucho entender que aquello que vivimos no fue como yo creía, que mientras yo te amaba y desnudaba mi alma tu, jugabas a pasar el tiempo tratando de tapar tus miedos con lo que buenamente te ofrecía…

He aprendido de la peor forma aquello que siempre mantuve hasta que irrumpiste en mi mundo, y es que en el amor no se han de tener expectativas.

Lo que nos pasó me ha hecho ver la cosas de forma distinta, sacarte de mi corazón ha sido lo más duro a lo que me he enfrentado nunca, pero uno no debe alimentarse de recuerdos, de aferrarse a los posibles y vivir de los ¿y si…?

No voy a negar que a veces y a pesar del tiempo, aún te extraño, porque el hueco que has dejado en mi alma es enorme, la herida es tan profunda que no sanara fácilmente, y de todo esto quedará una gran cicatriz que al acariciarla con el suave tacto de los recuerdos me recordará siempre aquellos errores que no debo volver a cometer.

A pesar del tiempo…

Y a pesar del tiempo y, frente a todo pronóstico estoy aquí… sigo aquí.

Has de creerme que hice todo lo imaginable para sacarte de mi cabeza, pero me rindo, de igual modo que escribo estas palabras al viento no voy a forzar sacarte de mi vida, de mi cabeza y de mi corazón, porque es obvio que te has colado en cada fibra de mis ser, pese a todo, a pesar de la distancia, el silencio, al final absolutamente todo se conecta y me lleva de vuelta a ti… me lleva a recordarte, a evocarte y soñarte.

Así que me rindo, soy una marioneta del destino y que el haga lo que quiera conmigo y contigo…

No voy a forzar mi presencia ni a mendigar amor, esto no es solo una cuestión emocional o tan superflua como una concurrencia de los sentimientos que se escriben en poemas y en canciones… Esto es algo más grande, tanto que no puedo darle palabras porque  se positivamente desde el inicio has sido sin duda EL AMOR DE MI VIDA… aquel por el que seria capaz de cruzar mares, luchar contra cualquier inclemencia o criatura  y hacer cualquier locura porque siendo honestos, no me lo pensaría ni supondría un esfuerzo… simplemente se que me nacería, como me nace el querer saber de ti y tratar de cuidarte… solo quiero que estar en tu vida…

No te negaré que me da miedo ser tu amiga, pero me aterroriza sin duda alguna la idea de que no estés ni siguiera en mi vida, ¿porque? ¡Joder! por eres extraordinario, desprendes una luz y un aura tan maravillosos que dejarían sin habla a cualquiera que pudiera leerte, eres tierno y dulce y tienes una sensibilida única. El problema es que no tienes fe en ti mismo, no crees en tu potencialidad y en todo lo que puedes aportar a los demás…

Pero da igual, se que estamos destinados de una manera u otra a que nuestros caminos se crucen. Siempre estarás en mi corazón, recuerda lo de…. hasta que deje de latir….

Eras y eres todo…

Sabes tan bien como yo que siempre he sido bastante racional y, que a veces, esa racionalidad te abrumaba.

Me conoces y sabes lo precisa y metódica que he sido la mayoría de las veces durante toda mi vida; para mi las relaciones eran algo así como un 2+2=4 en el que todo era un paso lógico, seguido de otro, en el que la emoción, la ilusión, la sorpresa y “la magia” era solo algo típico de películas y novelas, de canciones de amor, que con el paso del tiempo tornaban a lacónicos y tristes temas countries.

Durante años me pregunte si era posible amar como se pintaba en las películas, no un amor fugaz y pasajero que te consume por su propia intensidad y, tan breve que apenas tienes tiempo de disfrutarlo… Me preguntaba y reflexionaba si era posible AMAR de verdad, con mayúsculas y negrita, esa clase de amor que hace que una mirada te deje sin aliento y con el corazón a punto de pararse… que cuando te encuentras entre sus brazos el tiempo se desdibuja rompiendo todas las leyes físicas y haciendo que una hora parezca un parpadeo y, que al separarte una micra de segundo se convierta en una eternidad.

Y, cuando menos lo esperaba pareciste tu…tu mirada, tu silencio…tu risa y el brillo en tus ojos, ese magnetismo que me hizo pasar a ser una brújula imantada, en la que el dieciséis paso a ser mi numero favorito y, en la que cada instante era una aventura, tras otra; una jodida locura… pero de las buenas, en las que nos conocíamos cada vez más a nosotros mismos y, nos dábamos cuenta paso a paso que esa conexión que teníamos jamás antes se había dado, en la que ninguna razón o lógica valía y, por la sintonía mutua que era mayor que cualquier otra cosa.

Lo cierto es…que ahora estamos en pausa, en puntos suspensivos, que he llorado a moco tendido para después enfadarme, que me he reído a carcajadas de mi propia tristeza. He negociado y renegociado todas y cada una de las posibilidades para volver a aquello momentos, esos instantes en lo que era feliz hasta el delirio y, creí tocar el cielo con mis manos, incluso trate de obviar mis sentimientos y tener “citas”…pero todo fue en vano… porque después de todo, prefiero una vida sola que traicionar lo que me dicta mi corazón…

No puedo negar que lo nuestro y TU en cierto modo han sido lo más auténtico que he tenido en esta loca y corta vida.

Había veces que no salía el sol, que todo era gris u oscuro como una noche sin luna, cuando eso pasaba, cuando todo iba mal, solo te necesitaba a ti…tus brazos y un beso en la frente mientras me decías…¡tranquila mi niña que todo saldrá bien!…. juntos podemos con todo.

Añoro volver a esos días, en las que una mirada cómplice, me arrancaba una sonrisa, en la que jugaba a entrar en tu cabeza para leerte, y, en las que te ponías “romántico” diciéndome toda clase de frases que hacían que me hirviera la sangre, esa ínsula atemporal que ocupábamos solo los dos y en la que nadie podía entrar, porque estábamos juntos.

Desde el principio siempre tuviste esa magia que hizo que incluso una persona como yo, que no creía en la monogamia, no quisiera mirar a nadie más, PORQUE ERAS Y ERES TODO.

TOMATE EL TIEMPO QUE NECESITES, TE ESPERARÉ