Abriendo el corazón…

Hola bichito…. después de varios días rumiando y dándole vueltas a muchas cosas ha llegado “la hora de la verdad…” ese momento en el que me sincero y me abro a ti….

No te mentiré, me da miedo, me asusta y, lo cierto es que no es tanto el exponerme a ti como afrontar todo lo que está pasando…. todo lo que provocas en mi cuando estás cerca, cuando me escribes y te leo; pero la vida es eso… correr riesgos… así que aún con miedo te voy a hablar claro.

Desde hace muy poco me he abierto a la posibilidad de dejarme llevar por la imaginación, por mis deseos y anhelos; haciendo un ejercicio de sinceridad conmigo misma, sueño despierta y cuando caigo presa de los brazos de Morfeo, respiro, me calmo y fluyo; así puedo viajar mentalmente a tu pecho, tu sonrisa, tus ojos…

¿Sabes algo? Cada noche te extraño y desearía poder despertar a tu lado para abrazarte y sentir tu olor… ese aroma que me transporta al paraíso y me hace sentir como en casa…

Si hay algo que me fascina es observarte… sobre todo cuando no te das cuenta… puede que te extrañe, que te choque, pero te prometo que las pocas veces que hemos dormido juntos, cuando al despertar y aún medio adormila por fin he tomaba consciencia de tu presencia… solo he podía mirarte y susurrarte muy bajito… buenos días bichito. En ese momento, en ese instante sencillamente me invadió una sensación de plenitud difícil de explicar y más aún de expresar.

Cuando sueño, cuando recuerdo me pierdo en los detalles de tu rostro… lo primero que recuerdo es ver tu espalda, perfectamente cincelada por esos contornos suaves y fuertes al mismo tiempo… después en algún momento y motivos de mis furtivas caricias… cuando logro que te gires…. me pierdo en tu mentón, tus sensuales labios, tus pómulos y, por fin tus ojos… A través de ellos, de ese brillo tan especial que veo exaltado cuando estamos juntos, enredados el uno en el otro y con el deseo como único testigo… entro en tu cabeza para perderme en ese fabuloso laberinto; te leo e interpreto… después el mundo se detiene, el ruido del exterior se apaga y solo estamos los dos y esa energía que va creciendo poco a poco… una vez tras otra llego a la misma conclusión…

Quiero “violarte” la mente, saber todas y cada una de tus ideas, aunque puedan parecerte una locura… conocer tus deseo y arder contigo, exponerme, gozar y sentir que me quema bajo el tacto de tus manos… sentirte en todas partes y lugares; incluso los inimaginables… quiero gozar, gritar, jadear y sudar… que mi cuerpo se encaje con el tuyo y retozar para alcanzar el climax una vez tras otra.

Bichito… muérdeme la boca y cada parte de mi cuerpo. Arañame, fóllame, hazme el amor, poséeme con fiereza y deseo, entra en mi… sigamos entregándonos, ríndiendonos ante el deseo… Hoy te reto a que gocemos como nunca antes lo habíamos hecho. Hazme tuya ahora, esta noche, cada noche… pídeme lo que quieras… pues tus deseos son el motor de mis fantasías…

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Recomenzando…

Se suele decir que no hay mal que por bien no venga; pues bien…en los últimos meses, en lo que he tenido el blog algo abandonado, no por un capricho… sino porque realmente estaba bloqueada e inmersa en un ajuste emocional importante, no tenía energía real para sentarme y escribir. Además, para que mentir, las pocas veces que lo intente, salían textos poco creativos que rozaban en ocasiones lo extravagante y sin sentido.

Pues bien, después de estos meses en los que “Calcifer” literamente casi me consume…

Por cierto, para los que no sepáis de que va la película y por ende no hayáis leído la entrada con ese nombre, os preguntareis ¿quien es “Calcifer… pues os diré a modo de resumen que es el pseudónimo que he puesto a mi última amante/intento de pareja.

El caso es que esa personita, con la que aun mantengo “cierto” contacto, a pesar de no estar juntos, de que nuestra historia no haya salido bien, sigo pensado y diciendo que es un buen chico. ¿Y porque estaba casi consumida, carente de energía? Pues sencillo, en toda relación o al menos así ha sido mi experiencia, la parte a la que dejan lo suele pasa un poquito peor… No tengo miedo a reconocer que me enganche a un juego algo peligroso, creo que ya he dicho en algún post, que la peor adicción que existe es la que se tiene a las personas… y eso me pasó a mi, me “enganche” pero por suerte he logrado salir “de el”, y lo mejor de todo, es que ha sido sin excesivos daños colaterales y con un duelo que no ha sido en absoluto traumático, casi a penas doloroso. Ha sido lo más parecido al proceso de desecar una flor…poco a poco se ha consumido hasta que no ha quedado más que el recuerdo de lo que era, sin angustias, sin rencores… solo un bonito recuerdo, que me ha servido una vez más para aprender de mi misma y, de lo que quiero y no en la vida.

Lo que me ha sorprendido ha sido la rapidez… llevaba mas de un mes rumiando la idea de dejarlo, de dar carpetazo final a todo, porque veía que ese juego, aunque divertido, y muy motivador no me llevaba a nada bueno, solo me hacia “daño”… en estos meses desde que me dejo, aunque mi vida no se paró y tuve varios “romances” superficiales, esos amores transitorios que eran un intento de poder salir de mi enganche… nada me ayudaba realmente, el motivo era muy simple… porque en el fondo NO quería.

Pero los acontecimientos previos a fin de año lo han cambiado todo… ha sonado ese “clic” en mi interior que ha generado EL EFECTO DOMINÓ que ha logrado sacarme de golpe y porrazo de mi enganche… Ahora estoy aquí delante de mi ordenador tratando de escribir, intentando ordenar mi cabeza que después de dos días inundada de dopamina, serotonina y endorfinas comienza a aterrizar y ver las cosas con cierta claridad.

Estoy sentada delante de mi Mac y escribiendo estas líneas, porque estoy intentando abrir mi corazón de nuevo… Calcifer no fue en si “un amor”, fue una persona que me engancho, y al que le di más poder del que debía/merecía.

Pero ahora estoy un poco nerviosa, porque he tenido la suerte de conocer a alguien y esa persona me ha generado el querer hacer las cosas de forma diferente, intento respirar y tomar conciencia de mi estado emocional. Tenéis que creerme cuando digo que cuesta mucho distanciarme del coctel de hormonas que inundan mi sistema límbico en estos momentos. A ratos me siento emocionada, ilusionada, pero también algo recelosa y angustiada. Hacía más de tres años que no experimentaba un vinculo emocional con nadie, en cierta forma se que el haber pasado una noche cargada de momentos distintos, únicos y diferentes a lo que hubiera podido imaginar o programar en cualquiera de mis múltiples fantasías… no a ayudado mucho a que pueda tomarme la situación con cierta calma.

Creo que la base o lo que podría decir que ha sido el inicio de este torrente emocional ha sido darme cuenta de que he sido capaz de vencer uno de mis grandes limites (pasar la noche y dormir con alguien) y en concreto a quien va dirigido este post. He vencido uno de los mayores miedos que tenia, el de generar intimidad autentica, recuerdo cuando me desperté y le vi, inmediatamente se me dibujó una sonrisa de oreja a oreja, fue una sensación rarísima, mezcla de felicidad, pero también paz.

Así que aprovecho esta carta para recordarme algo, para expresarlo y darme los permisos emocionales correctos. Hoy y desde hoy se que voy a vivir cada instante…. quiero que cada momento sea único y distinto, por una vez me niego a pensar que sucederá mañana, dentro de un mes o un año… por primera vez en mucho tiempo, quiero seguir con mi vida y preferir-te en lugar de necesitar-te… quiero expresarme libremente sin temor y me otorgo la aquiescencia para hacerlo con elegancia y elocuencia, como se hacer cuando me pongo poética… Llegado el momento me permito la licencia para sentir y pedir algo más si así me naciera y según me pida el alma, la mente y el corazón.

Independientemente de las emociones que tenga mi bichito y de lo que el sienta por mi… yo soy dueña y me responsabilizo de las mías, sean cuales sean y al margen de “un futuro”… viviré mi emocionalidad para que el presente sea épico… creo recordar que ya lo he dicho alguna vez,  pero ciertas conexiones hay que vivirlas y sentirlas… por más que intente expresar con palabras jamás podría hacer justicia, a la sensación que tuve el primer día del año al despertar a su lado, abrazarle, sentir su olor, al notar por primera vez en mucho tiempo como una oleada de felicidad me embriagaba de pies a cabeza… cualquier cosa que escriba es quedarse corto con lo que pasa ahora mismo en mi cuerpo, en mi cabeza y en mi ser….

Esos ojos… esa mirada que captura, embriaga e hipnotiza… que hace querer llegar más lejos, que invita a perderse en el laberinto y encontrar otra faceta más del diamante que esta empezando a tallarse. Esa energía que se genera cuando estamos juntos, próximos el uno al otro, el deseo que se genera y la necesidad irrefrenable de querer satisfacernos el uno al otro… es sencillamente inefable.

No se si llegaras a leer esto bichito, pero te invito a que vivamos en la medida de lo posible momentos que Nos hagan recuperar la alegría e ilusión, que nos motiven y nos hagan volar, ser grandes… Te copio aquello de… solo hay una regla: NO hay reglas, pero la excepción confirma la regla… Toma decisiones y no mires atrás.

¿Qué me dices?…

Ojalá pudiera odiarte…

No sé muy bien por dónde empezar, no obstante lo voy a intentar. Se que no te he escrito desde la última vez que nos vimos, pero… sencillamente no puedo, o más bien no debo… y haciendo uso de un tópico; no es por ti, es por mi.

No te haces una idea lo difícil que es, lo mucho que me está costando no hacerlo y más cuando me salta alguna publicación tuya,m. Literalmente ME QUEMAN LOS DEDOS. Puede que te resulte “paradójico” pero de la suma de todos esos momentos y de los días que quiero escribirte y no lo hago… al final con la tontería me ha salido un post. Se perfectamente que no leerás, aunque pusiera tu nombre en letras de neón luminosas.

Llevo cerca de diez días en caída libre, intento mantenerme ocupada, pero cuando el trajín pasa, la cabeza se me llena de ideas, de imágenes y recueros que se conectan entre sí… es como ver una película, las secuencias se suceden adelante y atrás en el tiempo y después como si fuera un gran algoritmo, mi cerebro empieza a discurrir hipótesis hasta que la angustia se cierne sobre mi y o bien me pongo a llorar o caigo rendida en los brazos de Morfeo…

A veces me gustaría poder odiarte, encontrar una razón negativa para así pasar página y seguir con mi vida. No creo que pudieras llegar a imaginar que incluso en algún momento he tenido la tentación de quitarte de las redes sociales y borrar tu número , pero sencillamente no puedo grandullón… hace poco más de un mes te lo dije; has sido la persona más honesta y sincera que he conocido en mucho tiempo y, el fallo no ha sido tuyo, el error en esta ocasión y a día de hoy ha sido mío. Pensé que lo había superado,que tenía todo bajo control, pero cuando te tuve, cuando fuiste mío de nuevo aquel domingo… me enganche como un gilipollas, las emociones volvieron a cernirse sobre mi y ahora no puedo avanzar, créeme que lo he intentado… pero estoy bloqueada.

Se que todo llega, te soy totalmente sinceras cuando digo que quiero rehacer mi vida y seguir adelante, incluso he pensado en “follarme” tu recuerdo en otras camas… pero no puedo… estoy absolutamente sobrepasada por la situación. Una situación que se que no es nada trascendente para ti, pero que para mí lo fue un “reset” aquella tarde de domingo.

Julio Cortázar escribió.:

“Como si se pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio…”

Y es que ese flash que sacude toda tu existencia, ese vértigo que hace que todo tu mundo gire, es algo para lo que no te preparan; a pesar de las películas, de los poemas, la literatura…nada puede expresar todo lo que pasa por tu cabeza y en tu cuerpo cuando conectas sin lógica con alguien, cuando la química cerebral se agolpa en todo de ser de manera inexplicable e irrefrenable.

Vale, igual AMOR es un concepto muy grande, excesivo inclusive porque los primeros meses de una relación, más o menos 4 son más bien una fase de atracción, después está el enamoramiento, que se mantiene hasta el primer año, por último si logras pasar ese periodo, se puede decir que realmente estás enamorado.

Pero recuerdo que ese rayo callo sobre mi cuando te vi por primera vez, me sucedió de arriba abajo… cuanto te vi bajar del coche, cuando mi mirada se topó con la tuya me quede muda…tu voz, tu olor… todo me llamaba y me atraía a ti. Todo el ruido exterior sencillamente desapareció, era como si en medio de la vorágine y la muchedumbre solo estuviéramos los dos, TU y YO.

Y eso me sucedia cada vez que te veía, cada momento que tus labios se rozaban con los míos, cada instante que no podía dejar de mirarte, cada idea que se cruzaba por mi cabeza y el deseo se apoderaba de mi…. uffff esa sensación que experimentaba mi cuerpo cada vez que me tocabas, no soy capaz de describirla.

Cada vez que estaba a tu lado notaba una corriente eléctrica por todo mi ser y sentía como el palpitar de la sangre en mis sienes y el calor inundaba mi cuerpo paulatinamente, la adrenalina se precipitaba vertiginosamente recorriendo cada fibra, llenándome de nerviosismo y excitación… cada vez que me miraba mi boca se quedaba seca y solo recuerdo las infinitas ganas que tenia de besarte.

Ojalá pudiera odiarte… porque así tu recuerdo no me dolería… pero no puedo, porque desde aquella noche todo cambio, mi cuerpo ya no es el mismo no me pertenece, mi mente no deja de fluir y tu memoria te convierte en mi presente continuo día tras día. Te deseo a cada instante y en cada situación, no fuiste un capricho, y aunque tu tiempo a mi lado fue fugaz y efímero, tu recuerdo convierte de manera recurrente en una oportunidad para viajar y recrear fantasías que se me antojan cuanto menos placenteras.

Grandullón es hora de dejarte, no por falta de ganas de seguir escribiendo sino, porque tu ausencia me duele. Ojalá supieras lo que has sido para mi, ojalá supieras lo que eres y me gustaría que fueras para mi, ojalá supieras que te quiero y no te olvido… aunque no sirviera para nada.

Calcifer…

Pasan las horas y aun estoy “anestesiada”; pero esta espiral en la que estoy inmersa no es una negación…no niego o reniego de lo que ha sucedido…pero mis ideas van y vienen, saltan a trompicones y aunque soy consciente de ciertas cosas no soy muy dueña de mi misma ahora… es curioso la vorágine emocional y como puedes saltar de la tranquilidad al nerviosismo o al enfado…

No obstante mi parte racional me esta ayudando en esta “transición” pero no se, todo me parece tan extraño… pase el tiempo que pase y a pesar de las diversas experiencias, poner palabras al dolor emocional es algo complicado pero por encima de todas las cosas es doloroso, porque implica mirar a la cara a mis miedos, asumir mis propios temores y, por supuesto mis enganches y debilidades personales.

Si estas leyendo esto, quiero que sepas que ¡si!, estas líneas son para ti grandullón… pero no son un reproche, no tengo nada que reprocharte porque has sido la persona más sincera, trasparente y honesta que he conocido desde hace mucho tiempo. Tu integridad ha sido digna de mención… aunque es cierto y como te escribí lo “único” que me pesa es que nuestra última conversación fuera a través de la redes sociales, aunque siendo un poco irónicos es casi poético; lo que empezó a través de la gran red social ha terminado por un canal similar. Se que en persona todo hubiera sido mucho más complicado y, muy probablemente hubiera terminado llorando a moco tendido, como me paso ayer cuando estábamos WhatsAppeando y como ahora mientras escribo estas líneas.

Sabes tan bien cómo yo, que el ser humano es animal de costumbres y que en el fondo necesitamos esas rutinas para sentirnos seguros, en este poco tiempo y frente a todo pronostico, ya me había acostumbrado a ti, a tu “ironía”, tu humor negro, a las coñas y vaciladas que hacían que me picara como una tonta y tu te rieras de mi a carcajadas…. o me dijeras frases como “dicen que lo fácil no gusta” pero esto me encanta…

Todo esto… el que no haya un mañana, el que el “pack premium” no haya salido adelante me duele muchísimo, casi como si me estuvieran aplastando el corazón y no pudiera seguir respirando… porque inexplicablemente me había imaginado un mañana, había pensado en cenas, estrenos y maratones de cine, risas y por supuesto todo lo demás.

Pero te pido algo, si lees esto, no te sientas culpable, no hiciste nada malo, o al menos nada que nadie medianamente entusiasmado con la novedad de conocer a alguien no hubiera dicho en un momento dado. La verdad es que creo que el fallo ha sido mío  (y esto no es el típico discurso victimista de auotflajelación pesimista). Tal vez mi fallo ha sido creerme todo demasiado rápido, querer acelerar las cosas y tal vez demandarte más de lo que podías o querías dar… pero si hice lo que hice solo fue porque creía que contigo podía ser distinto.

¿Te acuerdas cuando te dije que hacia tiempo que me había sanado emocionalmente y que no tenía cuentas pendientes ni duelos atrasados?… Pues era verdad, después de mi última relación (de la cual hace más de dos años), ya había hecho las paces conmigo misma, y había llorado todo; creo que por eso tenía una pequeña puerta abierta a una posible relación, a algo distinto y diferente… tan raro y singular ha resultado que en este tiempo no nos hemos cuidamos nada de nada (íntimamente hablando) y eso… había sembrado una pequeña duda en mi… había generado el ¿y si?… ¿Y si es la persona que hace que me nazca el instinto?, ¿y si… después de todo puede ser un compañero de vida y la persona con la que la palabra maternidad no me de repelús?… pero los sueños, sueños son… y el problema de ellos como el de las fantasías, es que están condenadas al fracaso, porque los humanos somos así, deseamos las cosas mientras no las tenemos, en el momento en el que se materializan…ya no las queremos, no podemos quererlas.

Y ahora reflexionando, mientras con estas lineas hago “mi duelo” personal, estoy tratando de ver cual ha podido ser el fallo… trato de entender que ha podido pasar para que “no te nazca” cuando algunas señales si mostraban que podía ser… ahora me hace “gracia” cuando aquella vez soltaste una frase que suelo decir mucho…y es que somos esclavos de nuestras palabras… y ¡si cielo!, aunque no hayan salido las cosas… tus palabras, fueron un potente ilusorio en mi pequeño y sensible corazón.

Hace un tiempo una buena amiga me dijo que muchos hombres buscan a quien cuidar… una chica a la que proteger y que resulte “tiernita”, la cosa es (según me dice Nita) que yo no encajo en ese perfil… que soy demasiado autosuficiente para la mayoría de las personas, entonces ¿me pegunto si el no ser alguien codependiente y “cuidable” ha podido ser el problema? o tal vez el error ha sido haber aceptar una relación monógama de primeras, y que eso te haya hecho pensar que me tenias “segura” demasiado rápido… tendré que seguir adelante con estas dudas y tal vez algún día poder hacértelas mientras tomamos un café y reímos (porque eso si se nos da bien)…

Se que me has dicho que tengo tu amistad incondicional… pero lo siento mucho grandullón, ahora no puedo, no puedo ser tu amiga hasta que no asimile todo… necesito pararme y lamerme las heridas, encajar un poco todo para poder volver con más fuerza… porque la verdad es que la vida es corta y hay que darse la oportunidad de ser feliz, me duele que no hayas sido tu, pero espero de todo corazón que tu si lo seas y, que después de todo tus sueños si se vean cumplidos, porque te lo mereces de verdad bichito…

Efímeras…

Y como cada día me despierto, abro los ojos y me estiro en la cama… pero hoy algo distinto, diferente a lo que tenia hace justo una semana… hoy al despertar… y aunque me gusta la sensación de la soledad, no me importa reconocer que mi cama y mis sábanas te extrañan, que la noche se me hizo infinita por no poder perderme en la infinidad e inmensidad de tu ser.

¿Y sabes qué? No te escribo para alagarte la vanidad… mis palabras son ciertas, en tanto en cuanto así lo siento en cada poro de mi piel.

Amor… eres especial; lo que más me gusta de ti es tu esencia… tu libertad; la energía que desprendes emana luz e ilumina cada rincón del lugar en el que estés… llenándolo de paz. Tu piel, tu olor, tu rostro y… voz me catapultan a lugares que tenia olvidados, incluso que desconocía de su existencia. Cierro los ojos y recuerdo tu voz como un bálsamo para mis sentidos… tus palabras, todo lo que dijiste y, tus suaves susurros junto a mi oído… que a la velocidad del rayo fueron desde mi oído directos al centro de mi placer haciendo que se me erizara la piel seguido de un escalofrío me recorrió la columna… disparando mis felinos sentidos…

Nuestro amor duro poco… como la vida de las efímeras, pero no fue arbitrario ni pasajero, duro el tiempo que debía y en aquellas horas en las que nos desvanecíamos…cada minuto en el que moríamos y renacíamos dimos nuestra mejor versión. Sin miedos, sin prejuicios… sin pasado ni futuro… solamente tú y yo.

Por eso hoy te digo… que aquellas horas, serán eternas en mis recuerdos, que me acompañaran en cada uno de mis sueños y fantasías de mis noches en blanco.

Aquel día, hace ya 168 horas, fue real, verdadero, fue tan único e intenso que solo tengo una palabra para describirlo… fue sublime y ahora quiero que recuerdes, que pase lo que pase y allá donde estemos tu recuerdo siempre permanecerá en mi.

Estrellas fugaces…

Y hoy quiero escribirte de nuevo…

Ahora que la adrenalina corre aún por mis venas, aprovechando estos segundos en los que sigo drogada de ti y del hechicero y ciego deseo que se concentra en mi entrepierna… cada vez que estas cerca.

Necesito poner en papel ese pacto silencioso que no une, nos atrae y nos evoca una vez tras otra… ese que pacto taciturno, de fantasías y deseos cumplidos y por cumplir.

Un pacto acallado por caricias, gemidos y lujuria al que nos damos y entregándonos a nuestros deseos más profundos, depravados y perversos para liberar nuestra alma…

Ese pacto que segundo a segundo posa tus huellas dactilares en cada rincón de mi cuerpo y que harán que jamas pueda olvidar cada encuentro. Lo que más me gusta es que no hace falta forzar nada… nos miramos y entramos directamente el uno en el cerebro del otro; nos poseemos con cada sonrisa, mirada, y fantasía prohibida que trasgredimos una vez tras otra… el pacto que nos une nos recuerda que somos libres y volamos juntos… que nuestra esencia es la propia de almas libres que no están sujetas a los convencionalismos.

Somos almas raras y fascinantes, por eso como imanes nos hemos atraído… y sé que seremos siempre libres… que nuestro tiempo durará lo mismo que una estrella fugaz cuya estela deslumbra para después de todo no volver a ser los mismos nunca más.

Si vas en serio… mírame y dímelo…. pero si lo que quieres es jugar, prepárate…

Ahora que ya es de día, y que sigues aquí, a mi lado… no puedo evitar mirarte y me inspiras nuevamente un torrente de sensaciones y palabras…

Se rumorea por ahí que el tiempo es una ilusión obstinadamente persistente… si no recuerdo mal fue Einstein el que lo dijo. En cualquier caso esta afirmación me llama a decir que hay historias, pasiones e idilios románticos, noches de lujuria que no importa que sean breves… porque perduran en uno más que situaciones que acumularon días sin ton ni son.

En los días como hoy, en los que como “muso” me has inspirado y de paso tengo unos momentos para la reflexión, no puedo evitar pensar en cómo he llegado hasta aquí, el camino recorrido, las personas que se han cruzado en mi vida… y cómo has terminado durmiendo a mi lado y dándome tanta paz….

Tengo que admitir que antes y durante mucho tiempo creía que la vida me quitaba oportunidades, que me apartaba de personas o que determinada gente me rechazaban porque no era suficiente… pero ahora se… que cuando alguien deja tu camino es porque hizo ya su función y porque algo mejor te espera, algo afín a ti, que encaja con tu vibración interior, que resuena con tu ser… por loco que pueda parecer… porque no podemos obviar que nada ni nadie que te trae felicidad puede ser una locura… y ese eres tú… a lo largo del tiempo, de una manera u otra todo me me llevado a esta mañana, a este amanecer de sábanas arrugadas y pijamas inexistentes, a estas mañanas de “cinco minutitos más por favor”… toda una serie de causalidades han logrado que hoy despertemos juntos.

A veces soy complicada y racional; sabes que tengo la “manía” de romper los castillos que se construyen en el aire, sobre todo sabes que lo hago, porque el amor es mucho más que ilusiones banales y vacías… que sueños locos sin sentido… el amor es más que todo eso. Sabes que soy de las personas que cuando aman, lo hacen de verdad… sin medias tintas, con intensidad, si reservas ni miramientos. Y eso es lo que espero… reciprocidad…amar y que me amen…

Me gusta que me hablen de frente, directa y sinceramente… no me valen las promesas, quiero hechos… así que si vas en serio… mírame y dímelo…. pero si lo que quieres es jugar, prepárate… porque te voy a enseñar como juegan los mayores…..

Palabras robadas….

Y hoy eres tú quien roba mis palabras en este espacio… quién hace que por un breve instante y, que varias veces a lo largo del día mi cabeza vuele y recree esas deliciosas horas que pasamos juntos enredados en juegos en busca del imperio de los sentidos…

Porque la química y la complicidad es algo delicioso, casi adictivo…sobre todo cuando te dan confianza y te sientes en libertad, cuando das con alguien que te brinda la oportunidad de confrontarte y sacarte de ti mismo… que simplemente te hace volar libre… con luces y sombras…

Si tú luz me gusta, tu lado oscuro me fascina… porque quiero perderme en el, nadar entre sus olas, subir y bajar…. bucear evocar un remolino una vez tras otra perdiéndome en ti, en tus ideas y locas fantasías tintadas de órdenes y placer…

Se que mucha gente se pasa la vida soñando con el plan perfecto, la persona ideal, el amor idílico que ocupe nuestra vida…. la mayoría de la personas no dejan de soñar en aquello que les gustaría tener… y se pierden los momentos, el aquí y el ahora, descubrir el potencial de cada persona que se cruza en nuestra vida… cada persona que te brinda su tiempo, una sonrisa, un guiño cómplice, un beso y porque no… amor, pasión y conexión…. ya sea de un día, vario o muchos momentos.

La vida se trata de eso… de enamorarse de los momentos, los instantes; enamorarse cada día…

Lo mejor, no poner barreras en el corazón, dar lo mejor de ti y disfrutar de esos breves segundos que hacen que la vida sea sencillamente deliciosa, porque ahora querido mío… como ya es sabido…. estoy en el momento de en el que prefiero correr el riesgo que vivir el resto de mis días con la duda… acompañe y surquemos el infinito de posibilidades que se abren ante nosotros.

Sin reglas fijas…

¿Alguna vez has amado a alguien mas que a ti mismo?, ¿has sentido alguna vez la punzada de la tristeza cuando “temes” perder a la persona que quieres?; ¿has pasado noches de insomnio debatiendo contigo mismo que camino tomar y que riesgos has de asumir por esa persona?, ¿has sido capaz de guardar cada emoción en algún lugar recóndito de tu alma, a la espera de encontrar un momento o una oportunidad para sincérate contigo mismo y con la otra persona?…

Son tantas las preguntas y, en el fondo cuando se siente de verdad tan evidentes las respuestas…. Pero los propios prejuicios y el miedo turban nuestra existencia impidiendo darnos la oportunidad de ser realmente felices, de abrazar extasis que realmente merecemos como lo seres perfectos que somos.

En en amor,o al menos como yo lo concibo, no hay reglas fijas…y todo puede o no ser, depende de la voluntad de las personas y fuerza que se tenga para asumir ciertos riesgos….así que me pregunto últimamente ¿se puede amar y odiar en momentos distintos a la persona que quieres?,¿existe realmente diferencia entre el amor y la amistad? ¿Es una ley de la naturaleza sentir el amor a voluntad? ¿Puede realmente alguien activar el interruptor de las emociones y apagarlo cuando convenga?

Si hay algo que tengo claro,y creo que también es por mi propia experiencia, es que es el arte del amor, no siempre son más felices quienes lo merece; entre vanidad y felicidad existe una evidente incompatibilidad y que para ganar en este terreno paradójicamente,es preciso sucumbir.

¿Y si eres tú…?

¿Y si después de todo eres tu…?, ¿ que pasaría si te quiero y te digo que deseo más que una amistad?, ¿Y si, en plena locura quisiera dejar todo lo racional y lanzarme a la aventura? ¿y, si por ambos cogería lo justo y me iría a cualquier lado, a cualquier país o rincón… cualquier lugar donde pudiéramos estar juntos?, ¿Y si quiero ser parte de un nosotros… de un todo? ¿ y si quiero, entrar en tu mundo integrándote en mi vida y viceversa?….

Tengo un deseo que se agolpa constantemente en mi pecho, que inunda todo mi ser, mi cabeza y mi razón… mi corazón palpita y repiquetea enloquecidamente.

Pero a pesar de esta locura, de esta efervescencia… hoy te escribo y te digo claramente… que eres tú… que en el fondo de mi ser se que te estaba esperando y que quiero formar parte de todo aquello surja de ahora en adelante… porque a pesar de haber creído en el amor y a pesar de haberme caído… antes pensaba de forma distinta, buscaba que me completaran… pero contigo… en tan poco me he dado cuenta que no quiero que me completes… quiero que nos complementemos, que disfrutemos y vivamos juntos esta nueva oportunidad que se nos presenta… quiero que juntos seamos la mejor versión de nosotros mismos.