Hoy estuve reflexionando…

Se que todo ha sido muy difícil y tienes que créeme cuando te digo que me he dejado la vida y el alma en cada uno de los días que te he escrito, que te he hablado… espero que me creas cuando te digo que te ha tocado la mejor versión de mi, esa que nadie había tenido y seguramente que nadie más tendrá.

No soy de tópicos y lo sabes, realmente no aspiro a que le grites al mundo que soy tu novia 😂😂😂… ¿pero sabes que es lo que quiero… lo que de verdad deseo?

Quiero ser la persona a la cual puedas contarle todo, sin tener miedo a que lo que me digas pueda chafar algo… quiero además de compartir momentos íntimos de distinta magnitud, ser tu amiga y apoyo… la persona con la que puedas reír a carcajadas sin tener que guardar las formas…

Me gustaría mucho que me dejaras conocerte del todo, sin armaduras… entiendo que eres muy tuyo… pero en cierta forma necesito poder conocerte con lo bueno y con lo malo… y que sepas que por encima de todo seguiré a tu lado… porque te amo tal cual eres… quiero ser para ti la persona a la que llamarías a las 5 de la mañana diciendo “tengo un problema” y yo respondería… tranquilo… “enterraremos juntos ese cadaver…” deseo que me escribas porque si… (como solías hacer… poniéndome 😘 para romper el hielo), me encantaría que me cuentes tus sueños y también si tienes pesadillas, añoro que podamos dormir juntos muchas noches y si te desvelas… que mis brazos te acunen, te calmen y te guíen de nuevo a la tierra de los sueños.

Hay tantas cosas que quisiera ser para ti… que creo que me quedaría sin espacio en varios mensajes de IG o incluso de whatapp… pero sobre todo, por encima de todo me gustaría que me hicieras un espacio en tu vida, ser la persona que ha marcado un antes y un después… no hay garantías de nada… no hay nada escrito… solo que si confías en mi seré todo aquello que necesites y JAMÁS TE FALLARE. Te amo lobito.

No te voy a prometer

No te voy a prometer amor eterno haré algo mejor… voy a intentar que cada día sientas que te quiero y que la historia que empezamos hace unos meses merece la pena y el riesgo.

Voy a mostrarme tal cual soy y espero que eso sirva para que quieras caminar a mi lado los dos cogidos de la mano…

No pretendo abrumarte con discursos o promesas vacías… el amor en palabras no tiene el mismo valor que el amor y los afectos que con hechos se demuestran…

Lo único que puedo ofrecerte aunque te cueste creerlo… es la mejor versión de mi misma, si… esa que nadie ha visto y que dudo que nadie más vera…

Pero sobre todo quiero que seas libre… Libre para poder vivir y decidir qué hacer con tu vida… libre para ser feliz…Si me incluyes te garantizo que a pesar de los obstáculos que puedan presentarse jamás te dejaré de lado y siempre estaré para aquello que necesites.

La adición a las personas…

El otro día en plena vorágine y locura subí un post sobre las adicciones y dije que, bajo mi punto de vista la droga de todas las drogas conocidas… la más dura de todas era la que desarrollábamos hacia las personas.

Casi puedo ver e intuir cómo os estáis poniendo a repasar mentalmente las drogas conocidas (porros, alcohol, sexo, juego… pero ¿a otras personas? ¿Es eso posible?) ahora creo que estaréis enumerando a distintas personas que se han cruzado en vuestra vida y, estaréis intentando analizar si habéis tenido algún comportamiento adictivo.

Tranquilos, que no cunda el pánico…. tener presente que a mi también me costo asimilar esto… y al final he concluido que yo también he sido una “yonky” y alguna que otra vez fui la marca de “heroina” de alguien.

Si me habéis leido más o menos con regularidad, en alguno de los post que subí hace algún tiempo, hablaba del desarrollo de la personalidad y de como las distintas teorías psicológicas y sociológicas determinaban si la personalidad de los sujetos y por ende el desarrollo psicosocial de los seres humanos eran producto del condicionamiento genético o producto del ambiente y la sociedad en la que viven. En lo que a mi respecta creo que somos un conjunto de ambas.

Partamos de la base, que el ser humano es social por naturaleza, es decir, que indistintamente de las rivalidades que se puedan generar, el ser humano NECESITA de los demás para su desarrollo. Somos mamíferos, la filogenia enterada en nuestro ADN y la necesidad de pertenencia a la manada es algo que queda presente a lo largo del tiempo. Entonces si somos sociales y necesitamos a de los demás, ¿en que se diferencia esa necesidad de una adición?.

Bajo mi puesto de vista, está en la conciencia. La conciencia social de todo lo que envuelve los modelos de crianza y desarrollo (vamos las normas en términos generales y, lo que está bien y está mal) y la autoconciencia; esa es realmente la clave de todo esto. Cada uno de nosotros nos vemos a nosotros mismos en la sociedad en la que vivimos y como encajamos en las normas sociales. En toda sociedad hay una conciencia individual y una colectiva. Como sucede con la moral, que tiene una base social y la ética que tiene su nacimiento en la propia persona, el sujeto es más o menos consciente de aspectos sociales, de su integración y de su “mejor” desarrollo en manada.

Ahora es cuando la cosa se enreda un poco, cuando interactuamos con las personas, todo nuestro cuerpo reacciona a ese interacción, toda nuestra psique se se activa y comienza a mandar un cóctel de neurotramisores, a la vez que nuestro cortex prefrontal comienza a generar complejas psinapsis y nuestra psique codifica la información dando cierto sentido a todo (está es una explicación muy simplista) pero la idea es que más o menos todos nos enteremos.

El caso, es que ante toda esta vorágine química hay un neurotrasmisor en concreto que activa y se segrega cuando algo nos entusiasma, aunque también se libera cuando algo nos desagrada, no obstante y por norma general, el ser humano tiende a repetir reiteradamente lo gusta o nos da satisfacción. Ese químico tan estupendo es LA DOPAMINA (de la cual hay 5 tipos) la que es responsable de esta euforia y esta “necesidad” de repetición.

La dopamina es la que hace que a veces sintamos esas mariposas en el estómago cuando “estamos enamorados” o esa sensación de euforia que hace creernos que somos superman y que podemos con todo cuando tenemos éxito y recibimos reconocimiento de los demás.

Lo preocupante de esto es que a veces no podemos hacer nada, el subidón es tan fuerte y tan potente que nos “quedamos enganchados”, y combinado con este subidón esta nuestra psique que da toda una serie de argumentos para dar aún más potencia y significado a lo que ha sucedido; por lo tanto nuestro cuerpo pide más y más euforia y más subidón. Pide que nuestro “centro del placer” sea estimulado y, cuando baja el nivel hay toda una serie de manifestaciones fisiológicas que no molan una mierda… (casi las mismas que cuando que desenganchas de algún fármaco u otro tipo de droga) dolores de cabeza, mareos, apatía, depresión, problemas para conciliar el sueño…. obviamente el cuerpo que no es tonto busca la manera de que nuestro cuerpo segregue más dopamina y tengamos más subidón…. y es ahí cuando entra la parte chunga que trato de explicar en este post. LA ADICCION a las personas.

Supongamos que ya lo has visto, ¡si! Que has visto la dopamina mola que no solo te hace estar feliz y sentirte poderoso, si no que es súper adictiva… ahora bien; ¿cuantas relaciones o rollos has encadenado para poder sentirte bien?, ¿cuanto tiempo promedio te ha durado ese principe o princesa arcoíris en tu vida?, ¿cuanto tiempo has creído que estabas con la persona correcta, hasta que algo te ha chirriado y estrepitosamente ha sido la causa o el motivo de ruptura y separación?…¿cuantas veces más vas a repetir esta pauta?….¿cuantas veces te has enganchado a alguien de la forma errónea?…

Esto no es un discurso “moralista” puedes hacer con tu vida lo que te dé la gana, siempre y cuando tú seas razonablemente feliz y, no vayas jodiendo la vida a los demás.

Lo que intento hacer con estos post, es que abras un poco las miras, o al menos que los que me leéis os paréis un poco a pensar; me gustaría mucho que que pensarais y analizarais el porque se hace algo.

No me importa si eres más o menos activo, o más o menos promiscuo; me da igual si eres un puton con ética o eres casto y puro. La cuestión aquí está en decidir y hacerlo lo más libremente posible, no es malo tener hábitos y ofertarse el amor…. lo que creo que no es muy sano es la búsqueda compulsiva de algo que es inalcanzable o irrealizable, lo que creo que lastra y hace que repitamos un patrón tras otro es la falta de conciencia en nosotros mismos, la falta de sinceridad y honestidad con uno y con los demás. Creo que todos en algún punto hemos sido adictos a las personas, además de que porque la dopamina y el subidón mola mucho, porque a veces no somos capaces de ver más allá de esa nube química, porque tememos la soledad y como ya he dicho, porque tenemos una educación que nos enfoca las relaciones desde un modelo homogéneo y reduccionista.

Y por supuesto, (está es mi parte favorita) somos incapaces de asumir responsabilidades, SI señores y señoras…. RESPONSABILIDADES CON NUESTRAS ACCIONES, vamos a dejar ya de jugar a ser niños pequeños… las parejas y las relaciones humanas son cosa de dos, no es en plan…para lo bueno somos dos pero si se rompe la relación es que la culpa la tiene el otro (que puede haber casos….) pero en el modelo relacional convencional de dos…. las dos personas ponen algo de su propia historia personal en el desarrollo de los acontecimientos.

Se confunde lo malo con lo “sexy”

Me resulta muy curioso cómo la mayoría de nosotros tenemos varios “sinos” en nuestro ser y ¡si!, hablo de esa vocecilla en nuestra cabeza… llamada conciencia que a modo de eco aparece cuando menos te lo esperas.

Pero el post de hoy no es una reflexión o logia a nuestra intuición e inconsciente… es más una divagación de los cánones que nos seducen y enamoran… me refiero a cómo, y al porqué casi irremediablemente es natural amar y enamorarte de “lo peligroso”, de lo que no se debe, de lo que sabes que te dolerá antes o después…


La inseguridad emocional es algo muy curioso -como científica e investigadora que soy- me fascina el como el riesgo y lo peligroso llama nuestra atención… es algo así como la luz de la lámpara eléctrica que capta y llama a los bichos y, lo que más me fascina es el cómo se justifica el jugueteo y el acercamiento a lo que sabemos que es peligroso… para hacer uso de tópicos: la frase que más se repite es la de que los polos apuesto al nuestro nos atraen y nos atrapa sin remisión en su campo magnético.

Lo curioso no es si misma la frase, ni siquiera la teoría magnética, lo que me llama verdaderamente la atención es cómo la personas no son capaces de reconocen su propia capacidad de toma de decisiones.

Veo cada día a las personas de distintas situaciones emocionales caer embelesadas por la incertidumbre y al igual que el canto de las sirenas los límites entre lo “lo bueno” y “lo malo”, entre “lo ético” y “no tan ético” se desdibuja para dar cierta coherencia o sentido a nuestras acciones y decisiones.

Cómo nos vemos empujados sin remisión, cautivados y embelesados por aquellas personas a quien no puedes conocer del todo, aquel tipo de personas que suponen un reto para tu ego, ese tipo de perfil que resulta enigmático y atrayente, por supuesto es la clásica persona que ni de lejos puedes o debes tener; aquel perfil de personas que te da un subidón de adrenalina porque sabes que en cierta medida “es un juego peligroso”, alguien que te provoca, te atrae, te llama y te atrapa… alguien con quien sientes que tu cuerpo se convierte en magma incandescente y, con el que no eres completamente dueño de ti mismo.


Pero lo grave es cuando esta persona, este “tifón” es comparada con alguien que es más tranquilo, más lineal, alguien que no exalta tus sentidos pero que es sensata y coherente… como ese mar de tranquilidad nos resulta insulso, plano e inapetente. Me choca aunque a la vez me produce una “morbosa diversión” como etiquetamos lo que es bueno y sano emocionalmente con lo aburrido y como corremos como auténticos descerebrados de la vida en pos de aquello que es malo incluso patológico; corremos sin mirar, cómo auténticos camikaces, cuesta abajo, marcha atrás y sin frenos hacia aquellas personas que nos proporcionarán casi seguro un daño emocional, que dejaran marca tras marca, muesca tras muesca, escepticismo y cinismo en nuestro corazón…. porque después de todo se sigue pensando que los chic@ malos son las mejores amantes… jamás entenderé la paradoja de como muchas personas confunden lo malo con los sexy…

Sobreviviente

Tu tiempo es limitado, de modo que no lo malgaste viviendo la vida de alguien distinto. No quedes atrapado en el Dogma, que es vivir como otros piensan que deberías vivir. No dejes que los ruidos de las opiniones de los demás acallen tu propia voz interior. Y, lo que es más importante, ten el coraje para hacer lo que te dice tu corazón y tu intuición (Steve Jobs)

Quiero recordar que, en alguna ocasión he dicho que soy alguien “peculiar” cuanto menos; también he tenido otras frases como: “somos el resultado del sumatorio de nuestras experiencias y vivencias personales”, pues bien, no soy ni mejor ni peor, solo un ser humano que se ha construido a sí mismo, porque desde el principio no ha encajado muy bien en los estándares sociales, nunca me he sentido muy cómoda con lo que había que hacer porque si ni con lo “políticamente correcto”.

Así que os adelanto algo… mi forma de actuar y las decisiones que he tomado unas más acertadas que las otras no son un capricho, ni siquiera una cuestión de rebeldía, o tal vez sí; una rebeldía para poder salir, para como en una lenta y dolorosa metamorfosis romper la crisálida y por fin dar paso a la mariposa que en cierta forma soy hoy en día.

¿Porque he elegido este título? por varios motivos; el primero fue porque viendo el otro día la tercera te parada de la serie de por trece razones (serie que me toca de forma directa en muchas cuestiones que se abordan)… en un momento una de la protagonistas, dice.: – Me llamo jessyca y, soy una superviviente-. En ese momento me vino de golpe y vi con total claridad el titulo de este post.

Antes de que sigáis leyendo, por favor os pido algo… y es que no me veáis como una víctima, si cómo alguien que sufrió y que lo paso mal, que en su momento no supo expresar correctamente sus emociones, lo cual genero un caos terrible. Me hice daño e hice daño a mucha gente de mi alrededor, obviamente no puedo cambiar el pasado, de ser así, tampoco lo haría… como bien he dicho en el párrafo de arriba, hoy soy, porque ayer fui… y lo que me paso dio lugar a mi yo actual que me empoderó de la fuerza necesaria para llegar a ser la mujer de hoy a la cual sigo mejorando.

Mi personalidad no son ni más ni menos que la consecuencia de mis vivencia y de ciertos bagajes emociones que me acompañan y seguirán haciéndolo a lo largo de mi vida… hay marcas que aunque no sean visibles nos definen y jamás se borran son como una escalificación, un recordatorio que indica de donde vinimos… con el tiempo aprendes a convivir con esas heridas que rara vez vuelven a sangran… pero cuya cicatriz aún quema, el estigma social que acompaña a ciertas marcas jamas te abandona.

Esta Auto etnografía sin duda alguna es uno de los trabajos más difíciles a los que me he tenido que enfrentar; no por el ejercicio en si de reflexionar, cosa que en líneas generales me gusta, sino más bien porque hablar de determinados temas del pasado, retroceder en el tiempo, ver tus fantasmas de nuevo cara a cara y no caer en el estigma social de indefensión y victimización a veces es “complicado”, la mayoría de los días mis fantasmas están, pero pasan desapercibidos, pero otros… queman como brasas ardiendo… no obstante los días buenos son mucho más que los malos…. lo bueno que tiene que hiciera las paces con mis demonios es que cuando me toca visitar el infierno… paso casi de puntillas.

Para introduciros en el post, os situo sobre lo que vais a leer a continuación, estas líneas son un trabajo que realice para la asignatura de antropología del hecho sexual humano. Se supone que teníamos que analizar cómo determinados aspectos de nuestra vida, han influido en nuestra percepción corporal y sexual.

Me llamo Irene y SOY UNA SUPERVIVIENTE….

Ahora y después de esta bomba creo que lo más justo sería decir que, EL DEPORTE SALVO MI VIDA.

Para entender esto el por qué trabajo en el mundo del deporte y, porque he cursado diversas formaciones relacionadas con la psicología y la sexología debería de ir un poco atrás… para poder entender cómo una chica de familia trabajadora y medianamente acomodada con todos los mimos y cuidados precisos terminó desarrollando un sentido nihilista de su propia existencia, como mi sexualidad ha ido evolucionando en un continuo debería de remontarme unos cuantos años atrás.

Sería muy fácil criticar al entorno, la crueldad de mis compañeros del instituto, mi propia hipersensibilidad o, culpar a la propia sociedad… que es atrozmente vertiginosa; una sociedad que te impulsa y obliga a tomar decisiones cuando aún no sabes que narices “quieres ser de mayor”, esa sociedad que te colapsa, te presiona y te exprime para que renuncies a ti misma y a tu esencia, una sociedad con normas explícitas e implícitas anclada en roles de género y estereotipos varios que de diversas formas te canaliza para que seas un clon, una oveja más de la manada; un sin cara entre la masa… pero sinceramente todo eso tuvo que ver en gran medida y a la vez no.

En toda esta historia hay tres elementos claves, tres factores que considero claves y generaron un efecto dominó que me han conducido hasta aquí, hasta estas líneas; pero vayamos poco a poco:

Llegue a este mundo producto del amor y la voluntad de mis padres, los cuales querían sin duda tener un hijo o una hija; según el análisis transaccional diría que llegue a este mundo con un vive incondicional… pero todos sabemos que cuando nos diseñan nuestros padres siempre tienen al menos una preferencia en cuanto al sexo, a mi nunca me lo dijeron, pero siempre he tenido la extraña sensación de que hubieran preferido tener un chico, lo cual me sitúa en un marco de vive condicional.

Desde pequeña me dieron lo preciso (en ocasiones incluso más), me proporcionaron cuidados y atenciones, me alimentaron y me mimaron; además según recuerdo sentía todo el amor que se puede esperar. Mi educación fue y, según la recuerdo un poco bipolar; una madre con un corazón de oro a la cual sacaba de sus casillas y a la ponía muy nerviosa (fui y a día de hoy sigo siendo hiperactiva); en cuanto a mi padre, por cuestiones laborales era una figura en ocasiones ausente y, por supuesto bastante autoritaria. Así que… según mis “antojos” de forma oportunista acudía a uno u a otro. Esa conducta aun la mantengo hoy en día, según el tema a tratar o la n naturaleza del mismo tengo unas preferencias muy marcadas.

Tengo vagos recuerdo de todo el proceso de construcción de mi YO adulto, pero, retomando el Análisis Transaccional, puedo decir que tuve un padre crítico, MUY CRITICO y una madre con un marcado niño sumiso adaptado (creía que en materia de educación mi padre hacía lo correcto), desde luego esto no es una crítica estática a mis padres, tan solo intento expresar mi realidad (o cómo percibía yo el mundo por aquel entonces) en cualquier caso aunque con buenas intenciones, sus métodos generaron en mi una gran cascada de mandatos que como un dogma se grabaron a fuego en mi (no ha sido hasta años después en terapia cuando me he dado los permisos correctos y he sanado no solo mis emociones naturales sino a ese niño que tenia completamente olvidado, sometido y asfixiado). Supongo que sería más fácil con un ejemplo ¿no? Pues diré alguna de las frases que no se me han olvidado (tengo que aclarar que a día de hoy ya no duelen… pero las recuerdo como un mantra que siempre estará en mi ADN emocional).

  • Una señorita se sabe comportar, en la mesa y allí donde vaya ha de actuar como tal…
  • No te fíes jamás de nadie que acabes de conocer… si la palabra es plata el sindico es oro.
  • Ten cuidado con lo que haces y dices.
  • Para hacer algo mal, es mejor que ni te molestes en empezarlo.
  • Tienes que estar arreglada, nadie te puede ver con mal aspecto.
  • La mujer del cesar no solo ha de serlo sino parecerlo.
  • Contente, no hagas el tonto y mide tus palabras.
  • Eres inteligente y puedes hacer lo que quieras, pero tienes un problema que eres muy vaga.
  • Tienes las manos más eróticas del mundo, todo lo que tocas lo jodes.
  • Una chica jamás se insinuará a un chico….
  • No seas jamas vulgar.

Y cosas por el estilo; vamos un nido de machismo y control entono a mi persona. Pero por favor, evitar las criticas destructivas, la educación que me proporcionaron mis padres de la mejor forma que supieron, lo que ellos creían límites sanos, para mi eran mensajes brutalmente destructivos. Estoy segura que no eran conscientes de la potencia de sus palabras y aunque seguro que ese no era el fin, mi educación la viví como una vida centrada en mantener las apariencias más allá de cualquier duda razonable, incluso cuando no me agradaba la situación, debía de callar y mostrar “respeto” obediencia y abnegación. Quiero repetir, que esto no es una critica o una muestra de rabia y disconformidad con mis padres… hicieron lo que pudieron con las herramientas que tenían y, marcados por sus propios bagajes personales. LOS AMO, se que no se lo demuestro de la forma que a ellos les gustaría, pero ya no soy una niña… soy una mujer adulta y tengo mis propias limitaciones personales y emociones.

Ahora llegan para mi tres momentos clave que permanecieron soterrados en mi inconsciente durante años, supongo que, o eso me dijo mi psicólogo, olvidar o taparlos fue una cuestión de supervivencia emocional.  Pero que no lo recordara hasta que tuve 26 años (durante una sesión de hipnosis) en la que todo volvió a mi como una jodida cascada, no significa que esos sucesos no existieran, solo que los había bloqueado, habían estado “ocultos” condicionando mi forma de ser y actuar con todo mi entono, dirigiendo mi vida y determinando muchas de mis elecciones personales y emocionales. Esos tres momentos generaron un punto de inflexión, ahora que lobeo en la distancia recuerdo sobre todo RABIA… mucha RABIA y pero aún, la sensasion de no poder hablar con nadie de ello por miedo a que no me creyeran, a que lo que me había pasado no fuera tan grave como lo sentí…. ademas de esa rabia, me recuerdo a mi misma, pequeña, desvalida e indefensa….

1º) Tenia como 7 años cuando el hijo del conserje de un colegio en el que mi padre impartía clases tuvo un “comportamiento inapropiado” conmigo… recuerdo que me hacía “pipi” y el me dijo que los baños estaban cerrados y que me llevaría a un sitio para que no me viera nadie. Por suerte no llego a tocarme, me sentía acobardada, recuerdo perfectamente el empezar a hacer pis entre dos coches y sentir una mirada fiera acechando desde la oscuridad, en silencio…. sentí miedo, terror. Os juro que ese momento sentí que el corazón se me salía del pecho y escuché el “silbido” de mi padre (una especie de clave que teníamos para llamarnos) solo pude subirme lo leotardos como pude y salí corriendo. Jamás les conté nada a mis padres (ni a día de hoy he hablado de esto con ellos)

2º Con 11 años un profesor particular de ingles que acudía a casa durante las clases  recuerdo que tenia las manos muy sueltas; digamos que le gustaba mucho ponerme la mano en los muslos y susurrar frases que no entendía en absoluto (ahora que lo pienso creo que este suceso guarda relación directa con mi aversión al ingles). Una vez más, me calle, por vergüenza, porque no sabia que pasaba, pero se con absoluta certeza que aquello no me gustaba; me hacia sentir incomoda y violenta.

3º Con 13, la pareja de mi abuela, manifestó un acercamiento poco menos que inapropiado una tarde mientras estaba mirando la tele… ahí ya era bastante consciente aunque aun no era sexualmente activa, si tenia las “hormonas” alteradas como buena pre- adolescente, aquello me dios ASCO, mucho ASCO… de nuevo salí corriendo porque me entro la urgente necesidad de ir a jugar con el que era mi mejor amigo y vecino. Como es de esperar, me calle de nuevo.

No se en que momento estallé o el momento exacto en el que salto el “clic” de mi cabeza. Ni siquiera hoy en día soy capaz de saber el episodio concreto en el que los mandatos infantiles, se juntaron con aquellas situaciones vividas con miedo, vergüenza y dolor. Miedo y auténtica sensación de desprotección, dolor y resentimiento porque mis padres no estaban para cuidarme y protegerme, asco y repugnancia, porque hombres mayores abusaron de su posición y se comportaron inadecuadamente conmigo pero sobre todo rabia con todos y conmigo misma, por no poder hablar, por ser una cobarde.

Tengo recuerdos y fragmentos sueltos, una senda relativamente trazada que fue producto de un proceso de terapia que duro algo más de dos años gracias a los cuales logré ordenarlos y cobraron bastante sentido.

Si expusiera mis dos años de terapia me extendería demasiado y casi podría escribir mis memorias. No obstante me gustaría mencionar algunos recuerdos que se conectan con estos tres ejes cruciales en mi vida, como por ejemplo…cuando después de mi comunión me corte el pelo a lo “chicazo” , recuerdo, cuando me negué a estar en ballet y me apunte a karate, recuerdo que los chicos eran el enemigo y todos eran seres horribles, a lo que detestaba hasta más o menos los 16 años momento en el que me dieron mi primer beso…el cual recuerdo bastante invasivo y “baboso”.

Desde mi pubertad hasta bien entrada la edad adulta la relación con mis padres, el instituto, la gente, mis compañeros de clase, amistades del barrio, mis distintos grupos de referencia y primeras parejas fueron bastante tóxicas .

Los años de mi pubertad y adolescencia estuvieron  marcados y condicionados por un TCA. Con 11, tal vez 12el director del colegio alerto a mi madre de que vomitaba la comida del comedor, mi madre aterrorizada y pese a los intentos de llevarme a distintos médicos, y profesionales (pediatras, endocrinos, psicólogos…) poco/nada pudo hacer por frenar esa conducta de absoluto desprecio por mi misma… tuve episodios recurrentes de bulimia que duraron casi hasta los 22 años, entre medias cabe también destacar los “fantabulosos” episodios de autolesión y, cortes varios además de un triste y frustrado intento de suicidio (tras tomarme una caja entera de orfidales, que me había recetado el psiquiatra de urgencia tras un ataque de pánico).

Fueron años muy duros y de un enorme sufrimiento, me odiaba a mi misma, a mi entorno, sentía que no encajaba en lo que los demás esperaban de mí, quería cambiar pero no era capaz de hacerlo, hacia cosas para adaptarme y sobrevivir a aquellos años pero en el fondo no me terminaban de convencer, seguían chirriándome muchas cosas. Coqueteé con la drogas, tuve pautas y conductas de riesgo, comportamientos temerarios… No sabia donde estaba, donde quería ir o que hacer con mi vida.

Hoy en día cuando intimo con gente y, las raras ocasiones en las que salen estos aspectos de mi vida a relucir, siempre digo lo mismo. ESTABA ENVENENADA, intoxicada y resentida, odiaba a todo el mundo y por extensión a mi misma, nada tenia sentido, el mundo era horrible y dolía demasiado, no quería estar en el… así que como “esta feo” eso de matar ir matando a gente, opte por dañarme a mi misma para así hacer daño a los que supuestamente me querían.

Todo ese dolor y sufrimiento emocional condiciono de forma indirecta o directa, lo que soy hoy, a lo que me dedico y por supuesto como me vivo; ha sido una labor titánica, pero por fin y desde hace ya unos 17 años me considero “medio libre”, condicionada por mis experiencias, pero consciente para analizar y elegir de forma más o menos libre. 

Mi construcción como persona, de forma consciente y el refuerzo de mi identidad, empezó cuando con 20 años pedí por primera vez ayuda y “cagada” de miedo fui al psicólogo… acudía por la bulimia y resulto que termine tratando las rabia contenida que tenia acumulada entre otras muchas cosas. 

Con 21 entre en el mundo del deporte que fue lo que termino de sacarme a flote, poco a poco, desde entonces me he caído unas cuantas veces. Por aquel entonces mi padre estaba absolutamente desquiciado por mis vaivenes y comportamientos erráticos, por mediación de una amigo y alumno, me apunto a un gimnasio en el cual tope con un entrenador (culturista) que me “apadrinó” y me oriento indirectamente para ir formándome en ese mundillo, todo esto fue asumido económicamente por mi padre, el cual estaba más que encantado de verme hacer algo “productivo” intelectualmente. Por cierto, se me olvidó mencionar antes que en medio de todo el torbellino destructivo del huracán Irene deje de estudiar según termine 4º de la ESO, estuve dando más bandazos que le baúl de la Piquer por nuestro amado sistema educativo y, por supuesto por mi incipiente vida laboral… hasta que por fin tope con algo que me gustaba, se me daba bien y me hacia sentir mejor… el deporte.

En las clases dirigidas y los entrenamientos personales encontré una forma de expresarme, un modo de desfogarme y canalizar todo el malestar que sentía, mientras seguía haciendo terapia tratando de ordenar el batiburrillo de cables pelados que tenia en la cabeza, adquirí disciplina y un carácter metódico y perfeccionista, bueno, para ser honestos en eso también tuvo su impronta mi entrenador el cual me dijo (en modo broma y con sus mejores intenciones de ayudarme) que como se enterara de que vomitaba una sola vez más la comida o me cortaba, me tiraba escaleras abajo del gym y creerme… eran unas gradas muy altas.

Tarde bastantes años en aceptarme y aprender a quererme. En darme permiso para intimar con las personas y, explorar mi sexualidad sin sentirme sucia o mal por ello.

Sigo conociéndome cada día un poquito más por supuesto luchando contra los viejos fantasmas que siguen en mi vida… Las pautas tóxicas no desaparecen nunca, el miedo es eterno es una criatura incansable e insaciable que esta siempre al acecho, pero siempre que puedo le miro a la cara y me enfrento a el… con el tiempo y mucha voluntad aprendí a pedir lo que quería y a expresar mi emocionalidad, erótica y sexualidad… aprendi que amar a las personas indistintamente de sus genitales no esta mal, que tener en ocasiones una expresión de identidad distinta a lo socialmente aceptado es bueno, porque lo diferente siempre enriquece, y encontré en el BDSM una forma de curarme y EMPODERARME a mi misma, pero aprendi el autentico valor del consentimiento sexual y como no vivir como una víctima, aunque la sociedad tienda ha hacerlo.

En consecuencia, y después de todo lo expuesto anteriormente, me temo que este post está tornando a su final y como es lógico llega el apartado de las conclusiones ¿Qué he aprendido de aquellos años?, ¿Qué he sacado de mis experiencias y mi TCA? ¿Cómo ha condicionad mi vida personal y profesional todo el acúmulo de experiencias educativas y sociales? Y la pregunta más importante ¿Quién soy y a donde quiero llegar?

He aprendido que el odio es un lastre, que la vida es muy corta para estar siempre enfadada con una misma y con los demás, he generado la creencia a través de la experiencia del autentico valor de educar creo que es urgente educar no solo en contenidos sino en emocionalidad y gestión emocional. Si aprendes a quererte, a expresarte y darte los permisos con mucha probabilidad aprenderás a decidir y a ser libre e independiente, aunque en muchas ocasiones, el precio de la libertad sea la soledad.

He sacado en claro, que todo absolutamente todo nos influye y, que hasta el más mínimo detalle tiene su efecto en las decisiones que tomamos… esto es un intento de hacer un paralelismo con la teoría del caos y el efecto mariposa. o como bien decía Carl Joung… mientras el inconsciente no se haga consciente, lo seguirás llamando destino y condicionara tu vida.

Por supuesto he aprendido que puedes hacer todo aquello que te propongas, es cuestión de tenacidad, dedicación y jerarquizar de forma adecuada tus prioridades día a día, mes a mes y año tras año forjando cada etapa y cerrando los distintos capítulos que conformaran el libro de tu vida.

Me llamo Irene y soy UNA SUPERVIVIENTE, una guerrea, una amazona, una vakiria que lucha día a día por ser la mejor versión de si misma… pero sobre todo por sumar y aportar a la gente que se cruza en mi vida.

Muchas gracias por vuestro tiempo y por haber leído estas lineas.

Perfectamente imperfecta…

Y hoy es de la clase de día en lo que tengo sentimientos encontrados…todo es demasiado confuso, loco y abrumador.

Y por eso recurro a estas líneas, porque estoy con una efervescencia bipolar… ahora mismo estoy como un péndulo; oscilo de un lado a otro, me debato entre matarte o amarte… entre agarrarte del cuello y estrangularte lentamente o lanzarme sobre ti y abrazarte hasta que te cueste respirar…

Pero antes necesito que me respondas a una cosa… ¿se puede saber en qué diablos estabas pensando? A ver si logras explicarme qué clase de cable se ha soltado de tu cabeza para decirme así, a pelo y sin anestesia QUE ME QUIERES, QUE QUIERES ALGO SERIO Y FORMAL CONMIGO!!!! ¿Estamos todos locos?, ¿porque me pones en esta encrucijada? Más cuando todo estaba claro… cuando te dije desde el principio que no estoy disponible emocionalmente y que te pensaras muy mucho todo… ahora me debato en que hacer, porque no creo que haya una decisión fácil no que nos deje a todos felices para siempre.

Diossss creo que estoy enganchada a una especie de bucle… es como un dejavú que se repite nuevamente… tal vez debería de estar agradecida porque una oportunidad así llame nuevamente a mi puerta, pero la verdad es que estoy demasiado cabreada como para sentirme mínimamente feliz.

Si acepto tu proposición, estará dando mi brazo a torcer, tendré que volver a modelar muchas cosas, cuestiones y aspectos que no sé si quiero ajustar, modificar o adaptarme… pero si renuncio, si sigo con mis férreos principios puede que meta la pata.

Soy muy consciente que tienes mucha paciencia, sé que no soy fácil y, que mi carácter a veces es un “carácter de mierda”…. PERO JODER!!!! Porque lo quieres complicar todo… porque insistes en ponerle una etiqueta, una dichosa fecha y clamar a los cielos que de algún modos “estamos juntos”…. No me da miedo la intimidad, porque sabes perfectamente que me manejo en ese fluctuante campo, pero admito que me da miedo perder mi identidad, dejar de ser yo.

Mi personalidad a veces dicotómica se que te pierde y te abruma, pero a la vez es lo que te atrae y te atrapa de mi, mi forma de ver todo, de entender la vida y de vivirla… si me adapto… sé que en cierto modo perderé esa esencia que tanto te gusta y al final te “aburrirás” de mi, porque es bien sabido por todos… que uno es auténticamente feliz cuando sueña con la futura felicidad; es decir, que no es a mi a quien quieres… si la esencia y la fantasía de mi persona.

Así que mi respuesta es NO, no puedo ni quiero cambiar, no quiero poner una fecha, cambiar mi estado del Facebook y ceñirme a convencionalismos que no van conmigo… no quiero poner un montón de stories a tu lado (a forma de meada digital territorial)… te amo, te quiero y siempre estarás en mi corazón; pero no quiero renunciar a mi… se que suena duro y crudo, pero si realmente sientes lo mismo que yo… me aceptaras tal cual… perfectamente imperfecta…. soy real no perfecta.

“Hasta que lo inconsciente no se haga consciente, el subconsciente seguirá dirigiendo tu vida y tu lo llamaras destino”.

Buena y productiva noche….a pesar de tratar de apagar mi cpu mental…eran las dos y seguía con el run run en la cabeza producto de cierto análisis del post de ayer con un buen amigo…que dicho sea de paso nos asustamos/ sorprendimos de forma mutua con nuestras “divagaciones” pernoctas.

Los que me conocéis sabéis que soy relativista por naturaleza no me gustan los absolutos, también es cierto que mi tendencia natural suele derivar en sembrar con según que temas, cierta polémica y aplicar aquello de “que se dice que me opongo”.

Carl Jung psiquiatra que inició junto a Freud el movimiento del psicoanálisis dijo.: “Hasta que lo inconsciente no se haga consciente, el subconsciente seguirá dirigiendo tu vida y tu lo llamaras destino”.

Dicho esto, hablemos del “Destino” y de esa clase de decisiones que condicionan tu vida, obvio es que todo tiene impacto (en mayor o menos medida) en nuestras vida y por ende en la de las demás personas que pasan por ella, y si no recordemos el ya conocido “efecto mariposa”, pero no vamos por ahí…

Unamos el destino con el amor…

En determinado momentos, compartimos un tiempo con X persona y por circunstancias (bien porque no se ha dado la situación, porque la otra persona cometió un agravio o porque tu mismo la dejaste escapar) la vida os separa. El caso es, y, aunque en el momento todo parezca dramático (mentes a cupido, su descendencia y clames al cielo que nunca volverás a enamorarte) que sigues con tu vida, conoces a gente maravillosa y diversa, que te hace crecer y enriquecerte como ser humano pero nunca es auténtico, no es como “aquella chic@” que marco un antes y un después; estas a gusto e incluso podrías ser razonablemente feliz incluso asentarte con esa nueva persona, pero tu alma no la reconoce como “LA PERSONA”…no te manda las señales que te hagan “dar el paso”.

Será entonces que ¿aquel antiguo amor nuca se fue?…¿hasta donde llega la idealización de alguien que sientes que era tu alma gemela? Y en consecuencia ¿donde comienza el amor verdadero que nunca se extingue; ese del que se habla en libros, se interpreta en películas y que hace que la vida sea un extasis sin igual? En resumidas cuentas IDEALIZACIÓN VS AMOR VERDADERO y para aderezar el coctel ¿que papel juega el destino en todo esto?.

Creo que todos tenemos una misión, un plan que armoniza exquisitamente con el universo, pero también es cierto que no esta escrito en piedra, no importa las vueltas que des, las subidas y las bajadas o los atajos que quieras tomar…al final cumplirás la función que tu alma tiene en esta vida…por lógica igual pasa con el amor, puedes dar mil vueltas, establecer mil relaciones, tal vez en una de ellas hallar a tu alma gemela y, en algún punto “perderla”, pero si tu destino es que estés junto a ella/el, lo harás…puede que no sea ahora, en este instante; puede que tengas que recordar a tu esencia lo maravilloso que fue y porque la/ le dejaste ir, incluso puede, que aquella persona fuera tan especial que condicione de forma inconsciente a través de proyecciones, deseos y anhelos el resto de parejas que tengas… nunca se sabe, tal vez suceda que solo compartas unos meses al final de tu vida…pero si has de estar y compartir…lo harás y solo por eso merece la pena amar y dejarse amar.

Solo por la posibilidad de gozar de unos efímeros momentos de plenitud con la persona que sientes que es tu completitud merece la pena mil errores (que no lo son, en tanto en cuanto sepas dar el enfoque correcto)…porque si hay dos certezas en esta vida es que.:

1) que de todo se aprende y que todo, hace recordar cada vez más cual es tu esencia verdadera.

2) que la vida es un regalo que merece la pena vivir instante a instante a pesar de la presencia de ciertas dificultades y de etapas oscuras…

Porque y como dijo Gandi en su día. TODO LO QUE HAS EN TU VIDA SERA INSIGNIFICANTE, PERO ES MUY IMPORTANTE QUE LO HAGAS PORQUE NADIE LO HARÁ.

Quiero que sepas, que cada día intente llegar a ti, quise amarte y conquistarte, traté de ser comprensiva a cada momento y gestionar lo que no entendía de la forma más adulta… pero hay rechazos que duelen… duelen y mucho.

Hasta hace unos días casi me había hecho a la idea de que seríamos solo amigos, cosa que me costó horrores (para que negarlo)… pero se que eres buena persona, has sido bueno conmigo y, a pesar del poco aprecio que le tienes a tu propia existencia (cómo sueles decir) o, que seas un fantasma analógico en una era tecnológica muy rápida… eres un buen niño y por eso he luchado hasta el final… no obstante para hacer un poco “dramático” todo… diré que en este kamikaze intento de llegar a ti… he “muerto” como el general caster… con las botas puestas.

Enamorarme de ti, ha sido lo más bonito que me ha pasado en mucho tiempo… abrumador ¡si!, pero algo precioso que jamas olvidare. Pero a día de hoy y después de los últimos acontecimientos (para los cueles, estoy segura que habrá una razón de peso) creo que sencillamente no puedo más… creí sinceramente que el sol volvería a salir hoy… que podría verte, abrazarte y… sentirte de nuevo. Pero parece que finalmente no pasará, creo que todo ha sido un espejismo, soñé en poder volver a perderme en tus ojos, en tu sonrisa, escuchar tus expresiones y verte gesticular como solo tu lo haces… de ese modo mi malherido corazón volvería a latir, porque tengo que decirte, si aún no eres consciente de ello… que tenerte cerca es experimentar la ilusión y alegría que un niño tiene la mañana navidad; tenerte cerca es un sueño que creo que jamás se cumplirá… por eso creo que esta es en cierto modo esta es una carta de despedida…

Sabes que abrirse y exponerse emocionalmente no es fácil… al menos para mi. Pero contigo me desnude en todas las formas posibles por ello me has visto “ tal cual soy” sin filtros; has podido ver una buena parte de Irenita; has visto mi alma al desnudo y aunque por desgracia mis sentimientos no han sido correspondidos te doy las gracias porque no los has negado o te has burlado de ellos, has visto parte de mis cicatrices y, aunque no sabes su historia… al menos no te tapaste la cara cuando las vistes.

En mi purgatorio particular, he estado escuchando últimamente a bastantes cantautores… y releyendo novelas y poemas cortos…. Loreto Sesma, Benedetti, Becquer…. Ahora es el momento en el que me imaginas en la barra de un bar, tomando tequila por los amores perdidos o no correspondidos (al igual que hacia Chavela Vargas… pero sin salir a tiros en plena fase de delirio…)

Si he sacado algo en claro en esas lecturas, es que parece que hay que ser muy valiente para enamorarse, para dejarse llevar por el corazón eludiendo lo que la razón grita a pleno pulmón… que si tenemos miedo al amor es porque en algún momento nos hicieron daño (una, dos o tal vez más veces) tenemos miedo porque en algún momento un huracán atravesó nuestra existencia y dejó nuestro mundo vuelto del revés… pero a pesar de eso… siempre he querido apostar de nuevo, cuesta y mucho y como diría Loreto Sesma si no has muerto al menos 7 veces en vida… es que no has vivido realmente. Hay que que tener un par de cojones y mucho coraje para enamorarse; porque aquel que te sonríe y te da besos es el mismo que una mañana cualquiera dejará las sábanas frías y un hueco imposible de llenar en tu cama…

Hace tiempo te hable de la teoría de la profecía auto cumplida y puestos a confesar en el fondo siempre he sabido que estaría sola… en compañía de los desgarrados versos de Carlos Sale que me recuerdan a menudo lo jodida que puedo llegar a estar…

Y ahora quiero darte las gracias, porque has sido una de las mejores inspiraciones que he tenido en la vida… y aunque haya perdido como los gatos otra vida… se que ha merecido la pena… y quiero que sepas que si te ahogas o si necesitas algo, aquí estaré… porque eres tan “jodidamente” extraordinario que siempre tendrás un pedacito de mi corazón. Hagas lo que hagas y decidas lo que decidas… sé muy feliz bichito…

Abriendo el corazón…

Hola bichito…. después de varios días rumiando y dándole vueltas a muchas cosas ha llegado “la hora de la verdad…” ese momento en el que me sincero y me abro a ti….

No te mentiré, me da miedo, me asusta y, lo cierto es que no es tanto el exponerme a ti como afrontar todo lo que está pasando…. todo lo que provocas en mi cuando estás cerca, cuando me escribes y te leo; pero la vida es eso… correr riesgos… así que aún con miedo te voy a hablar claro.

Desde hace muy poco me he abierto a la posibilidad de dejarme llevar por la imaginación, por mis deseos y anhelos; haciendo un ejercicio de sinceridad conmigo misma, sueño despierta y cuando caigo presa de los brazos de Morfeo, respiro, me calmo y fluyo; así puedo viajar mentalmente a tu pecho, tu sonrisa, tus ojos…

¿Sabes algo? Cada noche te extraño y desearía poder despertar a tu lado para abrazarte y sentir tu olor… ese aroma que me transporta al paraíso y me hace sentir como en casa…

Si hay algo que me fascina es observarte… sobre todo cuando no te das cuenta… puede que te extrañe, que te choque, pero te prometo que las pocas veces que hemos dormido juntos, cuando al despertar y aún medio adormila por fin he tomaba consciencia de tu presencia… solo he podía mirarte y susurrarte muy bajito… buenos días bichito. En ese momento, en ese instante sencillamente me invadió una sensación de plenitud difícil de explicar y más aún de expresar.

Cuando sueño, cuando recuerdo me pierdo en los detalles de tu rostro… lo primero que recuerdo es ver tu espalda, perfectamente cincelada por esos contornos suaves y fuertes al mismo tiempo… después en algún momento y motivos de mis furtivas caricias… cuando logro que te gires…. me pierdo en tu mentón, tus sensuales labios, tus pómulos y, por fin tus ojos… A través de ellos, de ese brillo tan especial que veo exaltado cuando estamos juntos, enredados el uno en el otro y con el deseo como único testigo… entro en tu cabeza para perderme en ese fabuloso laberinto; te leo e interpreto… después el mundo se detiene, el ruido del exterior se apaga y solo estamos los dos y esa energía que va creciendo poco a poco… una vez tras otra llego a la misma conclusión…

Quiero “violarte” la mente, saber todas y cada una de tus ideas, aunque puedan parecerte una locura… conocer tus deseo y arder contigo, exponerme, gozar y sentir que me quema bajo el tacto de tus manos… sentirte en todas partes y lugares; incluso los inimaginables… quiero gozar, gritar, jadear y sudar… que mi cuerpo se encaje con el tuyo y retozar para alcanzar el climax una vez tras otra.

Bichito… muérdeme la boca y cada parte de mi cuerpo. Arañame, fóllame, hazme el amor, poséeme con fiereza y deseo, entra en mi… sigamos entregándonos, ríndiendonos ante el deseo… Hoy te reto a que gocemos como nunca antes lo habíamos hecho. Hazme tuya ahora, esta noche, cada noche… pídeme lo que quieras… pues tus deseos son el motor de mis fantasías…

9) Los rackets

En el post anterior hablábamos del guión de vida… pues ahora lega una parte fascinante; una mecánica que se a a más de uno y de una le va a dejar pensando un buen rato.

Una vez decidido nuestro guión de vida es decir cuando estamos en contacto con nuestros niveles de identidad relacionados con el guión de vida, es inevitable que distorsionamos la percepción de las situaciones de la vida de forma que encajen en nuestras creencias de guión. Es decir… esos mensajes que se grabaron en nuestra cabeza a lo lago del tiempo y que dimos por validos, que dimos por verdades absolutas harán que seleccionamos a las personas con quien relacionarnos de modo que nuestras relaciones giren en torno a ellos… dicho de otra forma nos permitan entablar transacciones motivadas por esas creencias; experimentamos sentimientos y sensaciones somáticas que por tanto no motivan una acción efectiva para la resolución de las situaciones de forma satisfactoria. La consecuencia es que se refuerzan todavía más esos niveles de identidad.

Distorsión de la percepción

Los procesos de distorsión de la percepción de las situaciones de la vida se explican estructuralmente como contaminaciones o interferencias en el estado Adulto (neopsíquico) de la realidad por nuestro estado niño (Arqueopsique) o por el estado Padre (Extereopsique)

Schiff en 1975 decía que “Todos elaboramos un Marco de Referencia a través del cual filtramos los estímulos que percibimos de la realidad para que encajen en nuestras creencias de guión y a través del cual autorregulamos nuestra conducta de manera que se mantenga estable este sistema de creencias que es el Marco de Referencia.”

La consecuencia es una auto-limitación en las opciones a la hora de resolver los problemas y una serie de conductas pasivas a la hora de enfrentarlos, que suelen manifestarse con expresiones/ acciones que “pendulean” desde ‘no hacer nada’ hasta otras formas más sutiles de pasividad como: ‘sobre-adaptarse’ a los otros; ‘agitarse’ intentando actuar sin un objetivo dirigido a la resolución de los problemas; ‘incapacitarse’ o ejercer ‘violencia’ contra las personas o las cosas como forma de descarga después de la agitación sin que ello resulte en la resolución de los problemas….

Por otro lado cada acción, cada acto que refuerza nuestro guión de vida genera emociones y sentimientos.

Sentimientos naturales y parásitos

Como sabemos la principal función de los sentimientos es la toma de conciencia de las situaciones en las que nos encontramos.

Las emociones básicas que tienen ese valor funcional son la alegría, la tristeza, el miedo y el enfado, (si no habéis visto la película incide out… verla!!!) 

La alegría, la tristeza, el miedo, el enfado y el asco (la mayoría de los autores lo ponen en emociones de segundo orden….) son las emociones naturales que el niño experimenta en la interacción natural con el entorno en función de la satisfacción de sus necesidades.

En el proceso de adaptación condicionada al entorno y de respuesta a los mandatos adoptamos, junto con las decisiones de guión, unos sentimientos específicos que fueron reforzados en la infancia desplazando o descontando a los naturales. Estos sentimientos es lo que llamamos sentimientos parásitos.

Los sentimientos parásitos tienden a ser repetitivos o recurrentes en muy variadas situaciones de la vida, en especial en los juegos psicológicos. No obstante, los sentimientos naturales siempre subyacen a los parásitos.

Los rackets

Un sentimiento parásito o sustituto de un sentimiento genuino  surge de una emoción que se a prohibido o reprimido en la infancia.

Por tanto, debajo de cada sentimiento parásito hay sentimientos reales que la persona no está expresando.

Algunos ejemplos de sentimientos parásitos son los celos, la vergüenza, la culpa, la envidia, la depresión, la frustración y la nostalgia. Otra cararacterística de estos tipos de sentimientos es que son aprendidos y manifestados por el Niño Adaptado Negativo.

El cambio a la emoción permitida, suele tener lugar de forma inconsciente, evitando así la resolución efectiva del problema en cuestión en el aquí y ahora, por lo que la persona termina experimentando un sentimiento de insatisfacción.