Abriéndome en canal

Nunca se muy bien como empezar este tipo de cartas… y menos cuando lo que hago es abrirme en canal para darte mi corazón…

Solo se que cuando pienso en ti me pasan un millón de imágenes por la cabeza e intento que mis ideas queden “perfectas” para que de esa forma sepas e integres que TE AMO y eso implica ir a la luna, luchar a tu lado en futuros Apocalipsis zombies y tratar de gestionar un torrente emocional en medio de una pandemia con estado de alarma incluido.

Se que todo es difícil. CREEME LO SE, que las emociones a día de hoy nos quedan a casi todos un poco/ bastante grandes… ¡pero coño!… la vida son riesgos… la única certeza que tenemos es que un día moriremos… entonces ¿no crees que merecemos una oportunidad de ver que pasa si caminamos juntos?

Eres mágico y no consigo hacerte llegar lo segura que estoy de que juntos seríamos un equipo increíble… puedo que eso diste un poco de los topicazos de amor romántico… pero ese lado lo tengo y quiero vivirlo… a tu lado… nada de pantallas o mensajes… quiero poder sorprenderte porque si…un día si o otro también.

Te elegiría una y mil millones de veces… y si hay otras vidas… te buscaré en ellas hasta encontrarte y si eso te parece poco… en las posibles realidades alternativas… también intentaría llegar a ti.. porque mereces cada esfuerzo y cada riesgo… cada intento… contigo quiero reír, bailar, escalar montañas y vencer barreras mentales…discutir y reconciliarnos, negociar y llegar a acuerdos desde las cosas más tontas la las importantes…

No voy a compararme con nadie… pues no soy ni mejor ni peor… tan solo alguien distinto… pero te pido un voto de confianza, un salto de Fe… hubo personas que te tuvieron, te vivieron y disfrutaron y en cierto modo te dejaron ir… tuvieron su oportunidad y ahora, en tu presente estoy yo… dejando cada parte de mi ser y quemando hasta el último cartucho en cada carta que te escribo por las mañanas por la sola y remota posibilidad de que te arriesgues y veas que merece la pena intentarlo…

Te pido por favor, que me concedas la oportunidad de decirte todo esto a la cara… NECESITO mirarte, cogerte la mano y besártela mientras te hablo y te pido a modo de resumen que lo intentemos… si entonces no lo ves claro… te liberaré de mi… por mucho que puede llegar a dolerme… porque lo único que quiero es que seas feliz en la vida lobito…

Me enamore de ti…

Me atrapaste por como eres, porque me gustas así, y porque me emociono cuando me agarras de la mano.

¿Por qué te sigo esperando? Porque a pesar de la distancia, de una cuarentena que a ratos ha sido agónica e infinita… has estado ahí… porque me cada día me muero por verte y, tengo los mismos nervios e ilusión que el primer día.

Porque tus brazos me llenan de paz y tu risa me hace sonreír, por sacar mi mejor versión… por aceptarme tal y como soy, por iluminar cada día de mi vida desde que te conozco y nuestros caminos se cruzaron.

Porque eres la razón de cada una de mis sonrisas, por dejarme estar en tu vida y, no salir corriendo cuando abrí mi en canal y me sinceré con el corazón en la mano… por hacer que cada día quiera divertirte y desee elegirte cada mañana. Por no haber puesto punto y final cuando te sentiste abrumado, por mantener esta conexión aún cuando tienes la cabeza del revés…

Gracias por escucharme, por ser mis ojos y oídos cuando lo requería… por dejarme ser una niña y una mujer cuando lo he necesitado. Por ser leal y sincero. Por reírte con mis memes y por ponerte colorado con mis declaraciones de intenciones. Por ser tu, pero sobre todo por dejarme ser yo.

Esas cartas que jamas leerás…esas cartas que nunca te llegarán….

Para ti mi Lobito

Últimamente he estado pensando en cartas, de esas que se escriben a  mano, de esas que daban un toque poético a las relaciones, esas que empiezas y no puedes parar….

He dudado mucho, muchísimo en enviarte esta carta, y sé de sobra que lo que voy a decirte cuesta de entender y, me resulta muy complicado de admitir; bueno en realidad tengo miedo de mirarte a la cara y decirte lo que estoy a punto de expresar, así que simplemente lo voy a escribir, así no lo pienso demasiado…. así que si tienes la bondad de leer estas letras, si tienes la amabilidad de confiar en mí, entonces quizás acabes creyéndome y de verdad que es muy importante que lo hagas, porque eres, sin tu saberlo, en estos momentos la “única” persona con quien puedo compartir este secreto…

Los elocuentes escritores y en concreto J. Cortázar en su libro de rayuela, si no recuerdo mal creo que dijo algo similar a que los grandes cambios siempre viene acompañados de una fuerte sacudida… y, así llegaste a mi vida, retumbando, haciendo añicos los pilares de mi existencia… haciendo del todo la nada y volviendo mi mundo al revés… entre risas y “calentones” varios y algún que otro periodo de silencio y reflexión…

Cuando te cruzaste en mi camino, cuando te pusiste aquella noche a mi lado en las escaleras del metro sentí una “chispazo” y una conexión (que nada tenia que ver con la química cerebral que se desató casi de inmediato), después me puse muy nerviosa… PERO MUCHO… aquella tarde, aquella noche fue absolutamente asombrosa, estuvo cargada de conversaciones, frases, rock en sujetador, canciones, sesiones de ciclo, risas y pelis a medio ver… con parones para recitar frases de los personajes de Marvel (momento de Hulk y Locki tras darle una sacudida épica…- ¡Dioses a mí!) en serio, sinceramente aquel día fue único, inigualable….

Cuando me tocaste, sentí un escalofrío recorrer mi piel y cuando mis labios tocaron los tuyos, supe que jamás me cansaría de ese sabor…. aquella fue la primera vez que sentí la urgente necesidad de que el mundo se detuviera hasta que pudiera comprender lo que estaba sucediendo, porque todo giraba a una velocidad de vértigo….

Pero cada día entiendo menos todo lo que está pasando, se suele decir que todo lo que tiene que ser será… a su tiempo y en su momento; que solo hay que confiar y esperar con paciencia, que las cosas fluyen y nada influye. Pero ¿cómo tener paciencia? cuando siento algo tan potente que me da miedo hasta de escribirlo, cuando siento que te quiero como se quiere lo que no se tiene, ni se puede, ni se debe… con locura.

Afirmo aquí, ahora… en estas líneas que sirven para calmar mi inquieto corazón que me he enamorado bichito… a lo tonto, a lo bestia, a lo ciego y también a lo complicado tintado de imposible, pero esto último lo supe al poquito de tenerte por segunda vez entre mis brazos, ya que eres y serás mi “imposible”… por muchas cosas, pero sobre todo porque más allá de la edad que nos separa, se que alguien como tú es muy complicado que pueda vincularse a alguien como yo… no obstante a pesar de eso eres la única persona en este momento, en este jodido, depravado y absurdo mundo con la que haría todo lo que no me atrevo a hacer con nadie más, con la que rompería “todas mis reglas”.

He querido convencerme infinitas veces de que “no eres nadie”, principalmente por miedo, ese puto miedo, que a veces te paraliza hasta las entrañas, que te grita que no lo hagas, que no confíes… miedo y temor a exponerme ante ti… pero pronto recuerdo que, “tan solo” eres esa persona que me eriza la piel, la persona con la que sueño y deseo despertar en la misma almohada, la persona a la que si pudiera, besaría hasta la voz, cuyo olor se ha colado en mi ser y inunda cada recuerdo como si fuera ayer… la persona con la que deseo trazar la senda de un camino común…

He tenido momentos de locura, de duda y de querer saber de ti a toda hora… pero he templado mis nervios, he calmado mi ansia y me he impuesto darte todo el espacio posible, aunque por dentro a veces me quemaban los dedos… LITERALMENTE… pero me repetía eso de que la delgada línea que separa el interés, de la pesadez y el acoso es ínfima… y lo último que quiero es cagarla por prisas y ansias. Eres increíble e indistintamente a lo que sientas, o la vibra que te de después de esta carta, quiero que sepa que voy a estar aquí, pues nada, absolutamente nada está muerto, si deja un buen recuerdo.

Hace poco, esculcando por la red tope con una frase de Smooth, que ahora me gustaría regalarte.

“Ven a enamorarte, a saber quién soy, permíteme mostrarme, dejar huella en ti… ven a saber de mi”

Soy optimista y me gusta a la idea de que lo imposible tan solo tarda un poco más, por ello y citando al gran Oscar Wilde te digo que “si no tardas mucho te espero toda la vida”…

No tengo mucho más que decirte, pero si darte las GRACIAS por todo lo que me has dado en este tiempo sin saberlo… por tu tiempo y por leerme, por ser como eres, por tus miradas, tus sonrisas y por darme la posibilidad de soñar… ERES GRANDE, y aun en la distancia me has sumado, jamás pierdas esa luz que te caracteriza. Recuerda lo que te dije… tienes una sola vida y un mundo entero para ser descubierto… hagas lo que hagas se muy feliz bichito.

No podría dar cierre a esta carta sin manifestar que, por mi parte me gustaría que hubiera un nosotros y que estás palabras, las cuales estoy segura que están retumbando en todo tu ser solo pasen a ser una anécdota más que podrás contar a nuestros hijos el día de mañana… en plan:

–       Y esto hijos es la historia de cómo vuestra madre (la señora Robbinson) dejo descolocado a vuestro padre durante un largo tiempo…

¡ES BROMAAAAA! Con Nala por ahora me vale.

Una vez más GRACIAS por todo mi niño.

And so the adventure begins…

Como siempre estoy delante del ordenador, escribiendo aunque sin reflexionar demasiado… simplemente voy anotando palabras y frases que salen según me dicta el corazón.


Puedo ver sutilmente la calle desde la ventana, hay niebla, y por el aspecto de los viandantes se que fuera hace frío, la verdad no sé por dónde empezar…


Ayer durante el día estuve pensando y reflexionando mucho, hice una lista de pros y contras, de sueños y objetivos que pretendía cumplir este nuevo año que hace nada ha dado comienzo… sabes que siempre me estoy “reinventándome” que cuando percibo o me doy cuenta que algo no va bien, cuando me lastro y atasco intento cambiar, mejorar.


¿Has sentido alguna vez tristeza? No me refiero la que experimentas a causa de una pérdida, ni a la que sientes cuando recuerdas algo que te dolió o ves una peli que te emociona… me refiero a tristeza real, a esa melancolía que inunda cada fibra de tu ser la que hace que todo pese más de lo debido, como un plomo te te arrastra al fondo de un abismo del que no ves el fin… podía expresarlo casi como un estado nihilista… en el que te mueves pero nada tiene sentido, es lo más parecido a estar anestesiado…pues te diré que llevo así demasiado tiempo…fingiendo, ocupándome para no pensar, tratando de tirar y recordándome eso de que soy fuerte…
Has sido la persona que ha ocupado mi mente día a día y noche tras noche… la única que me ha dejado realmente sin aliento y, por sorprendente que parezca aquella que me ha dejado más de una vez sin argumentos ni excusas para rebatir alguna idea… creo que cuando te fuiste, no eras consciente del desastre que dejabas tras de ti, de la ola tsunami que ha devastado todo a su paso, de la masacre y amputacion emocional a la que me condenabas….porque si hubieras sido mínimamente consciente estoy convencida que hubieras actuado de distinta forma.


Supongo que te das cuenta de que en el último párrafo he hablado en pasado ¿verdad?, pues eso es porque después de ayer ha llegado el momento, ese punto de no retorno en el que afronto y doy un paso definitivo, un paso adelante que me va a liberar de toda culpa, de toda pena… obvio que no te voy a borrar, suprimir o negar, eso sería mezquino y, disculpa que puntualice pero el amor auténtico tiene muchas cosas, pero no un ápice de interés o mezquindad.
Ayer me di cuenta de repente y sin más, con una claridad abrumadora que te has ido, ¡vaya! solo he tardado 8 meses en darme cuenta… ¡no está nada mal! Te he dado más poder sobre mí del que debía, cuando en realidad eres un fantasma, un eterno ausente que no me deja avanzar y que aunque te recuerde me niego a que vivas nunca delante mía, desde hoy caminaras tres pasos por detrás y poco a poco te disiparas y al final solo quedará un lejano recuerdo de aquello que vivimos y que fue tan extraordinario, después de todo y como escuche ayer…nada está realmente muerto si deja un buen recuerdo.


Así que con el corazón aún petrificado hoy me doy la oportunidad de volver a ser auténticamente feliz, de sanar y disfrutar de todo lo que me rodea… de saborear, abrazar y besar a la vida misma recordándome que el amor está en todas partes, que el tiempo pasa curando al final cualquier herida, incluso las cicatrices más profundas y que este es solo el comienzo de tantos otros que me esperan en la vida….

Ignoramos lo roto que está el mundo…

Recuerdo hace algún tiempo mientras tomaba café con un buen amigo de la universidad tuvimos una conversación algo trascendental…. típico de irene y por supuesto de mis amistades.
Recuerdo que por aquel entonces hacía poco que había perdido a alguien, no era alguien vital de mi vida, pero si la clase de persona que hace que su ausencia se note y tengas que hacer un duelo. En un momento de la conversación mi amigo me dijo que la muerte no es la mayor perdida en la vida. Que la mayor perdida es cuando nos vamos muriendo por dentro, y no desde el punto de vista biológico, si no, esa muerte espiritual que nos ahoga y asfixia poco a poco, esa muerte metafórica que va estrangulando nuestra esencia hasta que nos deja reducidos a NADA.
Tal vez podría decir el nombre de quien me iluminó con aquella reflexión aquella mañana del mes de noviembre, aquel día que aún hoy me viene de vez en cuando y me hace pensar de más… pero dar su nombre no serviría de nada. Lo verdaderamente importante es el mensaje y no el mensajero.
Así que hoy quiero, sacar y publicar aquellas palabras que escribí, aquellas letras que entre lágrimas leía a mi amigo para poder desahogarme…
Desde que tengo capacidad de recordar y posteriormente de pensar, recuerdo mensajes como que ¡ hay que ser bueno!, ¡si haces las cosas bien todo te irá genial!, ¡hay que ser honrado, honesto! He crecido con mandatos del tipo de no se tiene que mentir, ni robar, por supuesto no has de codiciar los bienes de los demás y mi frase favorita…¡los mansos heredaran todo….!
Pero lo cierto es que tal y como recuerdo aquellos mandatos, que te repites a ti mismo en forma de mantra durante años para así ser “buena persona” no son clichés… Nos han vendido una gran y enorme mentira… todo eso de que a la gente buena le va bien la vida y que hay cierta “magia” y misticismo divino en que si eres justo y te esfuerzas mucho mucho, tendrás tu recompensa…. es falso.
En el mundo hay demasiadas personas buenas que sufren a diario, que no tienen una vida fácil aunque se empeñen en ser honestas y hagan lo correcto, hay gente muy buena que se ve obligada a hacer cosas horribles y por descontado gente mala a la que es inmune ala ley de los hombres…. lo cierto es que hay demasiadas plegarias que quedan sin respuesta.
Todos los días ignoramos lo absolutamente roto que está este mundo. Nos auto convencemos de que todo se va a arreglar, que todo va a ir bien… pero no siempre es así, no siempre no va bien. El problema es que cuando entiendes y descubre lo que acabo de exponer no hay vuelta atrás.
No hay magia en el mundo…no al menos como nos lo han vendido.
He pensado en la finalidad de todo esto, en como alguien puede abandonar tu mundo en un abrir y cerra de ojos para siempre; es triste…y también demasiado grande como para pensarlo.
Es muy duro; se supone que cuando alguien ya no está, casi inmediatamente tienes que seguir adelante, que aceptarlo… en fin… que solo puedes estar triste tanto como duren las flores…
Hay que volver a contar chistes y recordar los viejos tiempos pero hoy lo cierto es que no tengo ningún chiste que contar; es más espero no tener que escuchar ninguno en una temporada…
Los viejos tiempos son solo eso viejos tiempos que han desaparecido….se han evaporado.
Me he dicho infinidad de veces a mi misma que tenia que ser feliz, pero…no me siento feliz y cuando intento cambiar, cuando intento recordar como se conseguía ser feliz, no puedo…no siento alegría…no me siento con ánimo…NO SIENTO NADA… estoy hueca por dentro.
SE QUE TE HAS IDO Y QUE JAMAS VOLVERÁS, te confieso que he pensado que tal vez pueda volver a verte… hablar contigo o tal vez escuchar tu voz. Hoy he vuelto a pelearme con mis padres, les he gritado, no se porque lo he hecho, se que no se lo merecían, pero lo he hecho….
Me da rabia que mi madre siempre pague el plato roto, que porque ahora ya no estas, me enfade con todos y con ella en particular, se merece algo mejor de lo que soy ahora, al igual que mi padre… Todos los días ignoramos lo verdaderamente roto que está este mundo y nos decimos que todo se arreglara… pero nada se va a arreglar, eso lo se ahora…y cuando sabes eso no hay vuelta atrás…

Te quiero porque te amo y, aunque te amo no te necesito…

Para mucho, estas líneas pueden ser estereotípicas y típicas de un discurso del amor post modernista, pero mi pregunta o mis preguntas tienen una naturaleza bastante simplista al igual que la reflexión que le sigue ¿como saber que amas a alguien verdaderamente?, ¿Cómo diferenciar querer de amar? Pues bien te diré algo… uno ama verdaderamente cuando se ama a sí mismo de manera completa, cuando se acepta y cuando no trata de moldear y modelar a la persona con la que comparte su vida… por eso hoy voy a decirte algo….


Te quiero porque te amo, amo todas y cada una de tus caras y facetas, me gusta tu lado bueno, y me entiendo bastante bien con el lado “malo”, con las luces y las sombras que hay en ti, con ese lado friki que tienes y que me arranca una carcajada cuando solo yo entiendo ciertas bromas. Te quiero incluso cuando tus gustos chocan con los míos y a priori me pueden parecer aburridos, adoro tu lado cariñoso, pero también esa rudeza que en ocasiones es un poquito hiriente y, que tras una pequeña reflexión se torna de nuevo en amable. Amo cada segundo que disfruto de tu presencia, de tu inteligencia y filosofía de vida, me resulta adorable cuando algo no te sale bien y con cara compungida y el ceño fruncido pides ayuda mientras haces pucheros, me haces reír cuando te sale ese lado gruñon y “enfadica” adoro cuando estás alegre y sufro contigo en los momentos de tristeza. Beso y venero cada una de tus caras, tus emociones y estados de ánimo… te quiero así, sin más sin demasiada exaltación pero con el corazón repiqueteando con latidos fuertes y precisos….


Mi alma vibra con la tuya, te ama en libertad, te quiere, pero no te necesita… te elijo a ti…te prefiero pero no olvido que no eres mío… no me perteneces, eres de la vida, del mundo o del universo si así lo prefieres, estás conmigo por propia voluntad y nuestro camino juntos durará tanto como nuestra esencia precise, porque el amor no tiene cadenas. El auténtico amor no crece y evoluciona atascándose y lastrandose con miedos vacíos y egos sometidos por el propio egoísmo…. volamos juntos y crecemos juntos, tanto en la distancia como disfrutando de la mutua compañía… tú eres tú y yo soy yo. Tanto juntos como individualmente mostramos damos la mejor versión de nosotros mismos…


Ser enteramente cociente da vértigo, asumir que eres libre y disfrutar de esa libertad es el mayor ejercicio de madurez emocional que harás en la vida pero esa conciencia, y ese amor será lo más grande que hagas en tu vida y su legado jamás desaparecerá.


Te quiero, porque te amo pero no te necesito, porque la necesidad nace de la desesperación, del ahogo….y antes de ella está la frustración por querer algo que compensará o tapara de alguna forma los miedos, las inseguridades… aunque los miedos son naturales y hay que sentirlos, vivirlos y no negarlos…. tus miedos jamás han de ser proyectados en el amor…. así que vive, ama, crece, respeta, dialoga, respira…siente…vuela y flota, disfruta de cada segundo y de cada experiencia que la vida te brinde… crece y aprende de ti mismo, comparte y ámate por encima de todo… después date permiso para amor y disfrutar de mi compañía….

A mi mus@

Si existiera la capacidad de detener el tiempo… simplemente lo estancaría una o dos décadas en el instante que tus ojos se posaron en mi alma….


Esos ojos… ese preciso momento en el que pude verte, en el que tu mirada se cruzó con la mía y traspasó mi ser de arriba a abajo… ese segundo en el que llegaste a lo más profundo de mi anima…


En el segundo en el nuestras manos, nuestros cuerpos al igual que un iman se atrajeron, cuando nuestros labios se rozaron lo supe…tuve la certeza más aplastante de toda mi existencia, sentí emociones de las que no era consciente; pero a la vez experimenté una profunda y terrible sensación de pánico que me paralizó… miedo, angustia y ansiedad ante lo desconocido…


Quise evitarlo, frenarlo….pero al final me fue imposible y cedí mi voluntad… Me abrí a la vaga posibilidad de viajar a tu pecho, a tu sonrisa y a explicarte todo lo que pienso y siento por ti, contarlo en forma de metáforas cargadas de magia… en códigos que tan solo entendamos tu y yo.


Cada noche te extraño y desearía poder despertar a tu lado para abrazarte, sentir tu olor, ese aroma que me transporta al paraíso haciéndome sentir como en casa.
Desearía susurrarte palabras que alimentaran tu alma y nutrieran tu espíritu; desearía una noche tras otra que sucumbiéramos juntos al mundo de morfeo donde todo es posible y nada acaba jamás…. porque se en el fondo de mi ser se que eres TÚ! Siempre has sido tú… a pesar del tiempo, la distancia y la vida que nos separa… SOLO TÚ!

La adición a las personas…

El otro día en plena vorágine y locura subí un post sobre las adicciones y dije que, bajo mi punto de vista la droga de todas las drogas conocidas… la más dura de todas era la que desarrollábamos hacia las personas.

Casi puedo ver e intuir cómo os estáis poniendo a repasar mentalmente las drogas conocidas (porros, alcohol, sexo, juego… pero ¿a otras personas? ¿Es eso posible?) ahora creo que estaréis enumerando a distintas personas que se han cruzado en vuestra vida y, estaréis intentando analizar si habéis tenido algún comportamiento adictivo.

Tranquilos, que no cunda el pánico…. tener presente que a mi también me costo asimilar esto… y al final he concluido que yo también he sido una “yonky” y alguna que otra vez fui la marca de “heroina” de alguien.

Si me habéis leido más o menos con regularidad, en alguno de los post que subí hace algún tiempo, hablaba del desarrollo de la personalidad y de como las distintas teorías psicológicas y sociológicas determinaban si la personalidad de los sujetos y por ende el desarrollo psicosocial de los seres humanos eran producto del condicionamiento genético o producto del ambiente y la sociedad en la que viven. En lo que a mi respecta creo que somos un conjunto de ambas.

Partamos de la base, que el ser humano es social por naturaleza, es decir, que indistintamente de las rivalidades que se puedan generar, el ser humano NECESITA de los demás para su desarrollo. Somos mamíferos, la filogenia enterada en nuestro ADN y la necesidad de pertenencia a la manada es algo que queda presente a lo largo del tiempo. Entonces si somos sociales y necesitamos a de los demás, ¿en que se diferencia esa necesidad de una adición?.

Bajo mi puesto de vista, está en la conciencia. La conciencia social de todo lo que envuelve los modelos de crianza y desarrollo (vamos las normas en términos generales y, lo que está bien y está mal) y la autoconciencia; esa es realmente la clave de todo esto. Cada uno de nosotros nos vemos a nosotros mismos en la sociedad en la que vivimos y como encajamos en las normas sociales. En toda sociedad hay una conciencia individual y una colectiva. Como sucede con la moral, que tiene una base social y la ética que tiene su nacimiento en la propia persona, el sujeto es más o menos consciente de aspectos sociales, de su integración y de su “mejor” desarrollo en manada.

Ahora es cuando la cosa se enreda un poco, cuando interactuamos con las personas, todo nuestro cuerpo reacciona a ese interacción, toda nuestra psique se se activa y comienza a mandar un cóctel de neurotramisores, a la vez que nuestro cortex prefrontal comienza a generar complejas psinapsis y nuestra psique codifica la información dando cierto sentido a todo (está es una explicación muy simplista) pero la idea es que más o menos todos nos enteremos.

El caso, es que ante toda esta vorágine química hay un neurotrasmisor en concreto que activa y se segrega cuando algo nos entusiasma, aunque también se libera cuando algo nos desagrada, no obstante y por norma general, el ser humano tiende a repetir reiteradamente lo gusta o nos da satisfacción. Ese químico tan estupendo es LA DOPAMINA (de la cual hay 5 tipos) la que es responsable de esta euforia y esta “necesidad” de repetición.

La dopamina es la que hace que a veces sintamos esas mariposas en el estómago cuando “estamos enamorados” o esa sensación de euforia que hace creernos que somos superman y que podemos con todo cuando tenemos éxito y recibimos reconocimiento de los demás.

Lo preocupante de esto es que a veces no podemos hacer nada, el subidón es tan fuerte y tan potente que nos “quedamos enganchados”, y combinado con este subidón esta nuestra psique que da toda una serie de argumentos para dar aún más potencia y significado a lo que ha sucedido; por lo tanto nuestro cuerpo pide más y más euforia y más subidón. Pide que nuestro “centro del placer” sea estimulado y, cuando baja el nivel hay toda una serie de manifestaciones fisiológicas que no molan una mierda… (casi las mismas que cuando que desenganchas de algún fármaco u otro tipo de droga) dolores de cabeza, mareos, apatía, depresión, problemas para conciliar el sueño…. obviamente el cuerpo que no es tonto busca la manera de que nuestro cuerpo segregue más dopamina y tengamos más subidón…. y es ahí cuando entra la parte chunga que trato de explicar en este post. LA ADICCION a las personas.

Supongamos que ya lo has visto, ¡si! Que has visto la dopamina mola que no solo te hace estar feliz y sentirte poderoso, si no que es súper adictiva… ahora bien; ¿cuantas relaciones o rollos has encadenado para poder sentirte bien?, ¿cuanto tiempo promedio te ha durado ese principe o princesa arcoíris en tu vida?, ¿cuanto tiempo has creído que estabas con la persona correcta, hasta que algo te ha chirriado y estrepitosamente ha sido la causa o el motivo de ruptura y separación?…¿cuantas veces más vas a repetir esta pauta?….¿cuantas veces te has enganchado a alguien de la forma errónea?…

Esto no es un discurso “moralista” puedes hacer con tu vida lo que te dé la gana, siempre y cuando tú seas razonablemente feliz y, no vayas jodiendo la vida a los demás.

Lo que intento hacer con estos post, es que abras un poco las miras, o al menos que los que me leéis os paréis un poco a pensar; me gustaría mucho que que pensarais y analizarais el porque se hace algo.

No me importa si eres más o menos activo, o más o menos promiscuo; me da igual si eres un puton con ética o eres casto y puro. La cuestión aquí está en decidir y hacerlo lo más libremente posible, no es malo tener hábitos y ofertarse el amor…. lo que creo que no es muy sano es la búsqueda compulsiva de algo que es inalcanzable o irrealizable, lo que creo que lastra y hace que repitamos un patrón tras otro es la falta de conciencia en nosotros mismos, la falta de sinceridad y honestidad con uno y con los demás. Creo que todos en algún punto hemos sido adictos a las personas, además de que porque la dopamina y el subidón mola mucho, porque a veces no somos capaces de ver más allá de esa nube química, porque tememos la soledad y como ya he dicho, porque tenemos una educación que nos enfoca las relaciones desde un modelo homogéneo y reduccionista.

Y por supuesto, (está es mi parte favorita) somos incapaces de asumir responsabilidades, SI señores y señoras…. RESPONSABILIDADES CON NUESTRAS ACCIONES, vamos a dejar ya de jugar a ser niños pequeños… las parejas y las relaciones humanas son cosa de dos, no es en plan…para lo bueno somos dos pero si se rompe la relación es que la culpa la tiene el otro (que puede haber casos….) pero en el modelo relacional convencional de dos…. las dos personas ponen algo de su propia historia personal en el desarrollo de los acontecimientos.

Se confunde lo malo con lo “sexy”

Me resulta muy curioso cómo la mayoría de nosotros tenemos varios “sinos” en nuestro ser y ¡si!, hablo de esa vocecilla en nuestra cabeza… llamada conciencia que a modo de eco aparece cuando menos te lo esperas.

Pero el post de hoy no es una reflexión o logia a nuestra intuición e inconsciente… es más una divagación de los cánones que nos seducen y enamoran… me refiero a cómo, y al porqué casi irremediablemente es natural amar y enamorarte de “lo peligroso”, de lo que no se debe, de lo que sabes que te dolerá antes o después…


La inseguridad emocional es algo muy curioso -como científica e investigadora que soy- me fascina el como el riesgo y lo peligroso llama nuestra atención… es algo así como la luz de la lámpara eléctrica que capta y llama a los bichos y, lo que más me fascina es el cómo se justifica el jugueteo y el acercamiento a lo que sabemos que es peligroso… para hacer uso de tópicos: la frase que más se repite es la de que los polos apuesto al nuestro nos atraen y nos atrapa sin remisión en su campo magnético.

Lo curioso no es si misma la frase, ni siquiera la teoría magnética, lo que me llama verdaderamente la atención es cómo la personas no son capaces de reconocen su propia capacidad de toma de decisiones.

Veo cada día a las personas de distintas situaciones emocionales caer embelesadas por la incertidumbre y al igual que el canto de las sirenas los límites entre lo “lo bueno” y “lo malo”, entre “lo ético” y “no tan ético” se desdibuja para dar cierta coherencia o sentido a nuestras acciones y decisiones.

Cómo nos vemos empujados sin remisión, cautivados y embelesados por aquellas personas a quien no puedes conocer del todo, aquel tipo de personas que suponen un reto para tu ego, ese tipo de perfil que resulta enigmático y atrayente, por supuesto es la clásica persona que ni de lejos puedes o debes tener; aquel perfil de personas que te da un subidón de adrenalina porque sabes que en cierta medida “es un juego peligroso”, alguien que te provoca, te atrae, te llama y te atrapa… alguien con quien sientes que tu cuerpo se convierte en magma incandescente y, con el que no eres completamente dueño de ti mismo.


Pero lo grave es cuando esta persona, este “tifón” es comparada con alguien que es más tranquilo, más lineal, alguien que no exalta tus sentidos pero que es sensata y coherente… como ese mar de tranquilidad nos resulta insulso, plano e inapetente. Me choca aunque a la vez me produce una “morbosa diversión” como etiquetamos lo que es bueno y sano emocionalmente con lo aburrido y como corremos como auténticos descerebrados de la vida en pos de aquello que es malo incluso patológico; corremos sin mirar, cómo auténticos camikaces, cuesta abajo, marcha atrás y sin frenos hacia aquellas personas que nos proporcionarán casi seguro un daño emocional, que dejaran marca tras marca, muesca tras muesca, escepticismo y cinismo en nuestro corazón…. porque después de todo se sigue pensando que los chic@ malos son las mejores amantes… jamás entenderé la paradoja de como muchas personas confunden lo malo con los sexy…

Resumiendo la anhelada felicidad…

Este post es un resumen con algún tinte propio de un libro que sencillamente ME FASCINA.

El libro se llama la felicidad desesperadamente de Andre Comte Sponville; dicho autor tiene otros títulos que si os gusta reflexionar y os fascina la filosofía os recomiendo. Dicho esto, vamos a esta serie de ideas, que no son pocas… sobre la felicidad.

La felicidad desesperadamente

Creo que todos, absolutamente todos nosotros queremos ser felices, es más, es tan ansiada y buscada por todos que con frecuencia la industria y el marketing hace uso de ella para vender toda una serie de artículos que supuestamente te darán la felicidad…. pero de eso ya hablaremos más adelante.

Conté-Sponville en su libro habla de cómo la filosofía y su conocimiento nos puede ayudar en el camino de la búsqueda de la felicidad.

¿Qué es la filosofía?

Epicuro daba a esta pregunta la siguiente definición: “La filosofía es una actividad que, mediante discursos y razonamientos, nos procura la vida feliz”.

Sin embargo mi propia definición es un calco de la de Epicuro: La filosofía es una práctica discutiva que tiene la vida como objeto a la razón como medio y la felicidad como objetivo. Se trata de pensar mejor para vivir mejor. El objetivo de la filosofía es la felicidad. O, más exactamente, el objetivo de la filosofía es la sabiduría, y por lo tanto la felicidad, ya que, una vez más, una de las ideas mejor probadas en la tradición filosófica, y especialmente en la tradición griega, es que la sabiduría se reconoce en la felicidad, o al menos en un cierto tipo de felicidad.

Pero la felicidad que tanto queremos y de la que se habla en esta filosófica definición, no es una felicidad simplona, no es algo que se logra con mentiras, drogas y diversión… la felicidad se logra a través de la verdad, de cierto trabajo pero sobre todo con la verdad.

Y para poder obtener la verdad la clave está en ser franco y sincero, bajo ninguna circunstancia medirse a uno mismo y por ende no mentir a los demás. No Mentir sobre lo que acontece, sobre lo que creemos que ha sucedido y sobre lo que creemos necesitar para ser felices.

¿Difícil no? Pero antes de hacer esta labor titánica, vamos a intentar ver porque no somos felices; cuando digo esto es más bien una referencia a porque nos cuesta tanto percibir la felicidad y pesa más lo rutinario, lo normal o lo malo a la plena felicidad.

La cuestión es que la mayoría de las veces no somos felices, pero no siempre porque todo va mal. También ocurre, y con mayor frecuencia, que no somos felices ni siquiera cuando todo va más o menos bien, al menos para nosotros.

Creo que todos en algún momento hemos pensado aquello de: “Lo tengo todo para ser feliz…sin embargo no lo soy” por lo tanto podemos intuir que no basta con tenerlo todo para ser feliz. ¿Entonces que nos falta para ser felices, cuando lo tenemos todo para serlo y no lo somos? Sencillo NOS FALTA LA SABIDURÍA, nos falta autoconocimiento, en resumen, nos falta el saber vivir, pero no en el sentido de la urbanidad o la corrección del saber estar, sino en el sentido profundo de la expresión, en el sentido en que Montaigne afirma que “no hay ciencia tan ardua como saber vivir esta vida bien y naturalmente”

¿Por qué necesitamos la sabiduría? Porque no somos felices: esto nos remite a una frase de Camus, que tenía ese talento para decir con sencillez cosas graves y fuertes: ”Los hombres mueren y no son felices”. Yo añadiría: por eso la sabiduría es necesaria. Porque morimos y no somos felices.

La cuestión es que si enfocáramos la vida en el aquí y en el ahora, no en mañana ni dentro de un mes y, por supuesto dejar de pensar en el pasado y en lo que podríamos haber dicho o hecho…. tal vez la muerte no nos aterrorizaría. Una vida plena y bien colmada da para mucho.

Obviamente tenemos el deseo de ser felices y a eso se refiere Pascal cuando dices que “todo hombre quiere ser feliz, inclusive el que va a ahorcarse. Se ahorca precisamente para escapar de la desgracia; y escapar de la desgracia es acercarse aún más, al menos tanto como se puede a una cierta felicidad, aunque sea negativa o la misma nada…”

Entonces, recopilemos… necesitamos sabiduría para vivir la vida y enfocar el deseo de la anhelada felicidad…. pero ¿que es el deseo?… es una gran y compleja respuesta que atraviesa toda la historia de la filosofía.

Platón en uno de sus libros más famosos, El banquete. En esta obra se elige un bello tema de conversación: el amor. Cada uno hace su definición y elogio del amor; la definición de Sócrates, por boca del cual acostumbra a expresarse Platón da la siguiente respuesta: “el amor es deseo y el deseo es carencia” Platón remacha el calvo: “lo que no posee, lo que él no es, y aquello de lo que carece ¿no son estas o cosas semejantes el objeto del deseo y el amor?

Sartre: “el hombre es fundamentalmente deseo de ser” y “el deseo es carencia” esto  os condena a la nada o a la caverna, digamos al idealismo: el ser está en otro lugar, ¡el ser es lo que me falta! Por eso la felicidad necesariamente se nos escapa.

Entonces ¿cómo podemos ser felices cuando nos falta, precisamente aquello mismo que se desea? Y la gran clave de todo este juego de palabras… ¿qué es ser feliz? Muchos filósofos dicen que ser feliz es tener lo que se desea, que no es necesariamente igual que tener TODO lo que se desea, obviamente no podemos tener todo, pero si la mayor parte de ello. Así que si partimos de la premisa de que el deseo es carencia, por definición solo deseamos lo que no tenemos…

Y aquí está la gran paradoja de todo este post y lo que expresa magistralmente Comte-Sponville en sus líneas

Ahora bien, si solo se desea lo que no se tiene, no tenemos nunca, lo que deseamos y,  por lo tanto no somos nunca felices.  No se trata de que el deseo no sea nunca satisfecho; la vida no es tan difícil. Con todo, en cuanto un deseo es satisfecho, ya no hay carencia y, por lo tanto, ya no hay deseo. En cuanto el deseo es satisfecho, se anula como deseo.

Cuando deseo lo que no tengo, obtengo carencia, frustración ¿y cuando el deseo es satisfecho? Ya no obtengo sufrimiento, puesto que ya no hay carencia. No obtengo felicidad, puesto que ya no hay deseo. Obtengo…”aburrimiento”

“La vida oscila, como un péndulo, del dolor al hastío” Sufrimiento porque deseo lo que no tengo y sufro esa carencia; aburrimiento porque tengo lo que desde ese instante ya no deseo.. Porque el deseo es carencia, y en la medida en que es carencia, la felicidad se nos escapa necesariamente. Es lo que llamo las trampas de la esperanza.

¿Qué hacer? ¿Cómo evitar ese ciclo de la frustración y el aburrimiento, de la esperanza y de la decepción?

1º) El olvido, la diversión, como dice Pascal:¡Pensemos rápidamente en otra cosa !Hagamos como todo el mundo: finjamos que somos felices, finjamos que no nos aburrimos, finjamos que no morimos.

2º) La huida hacia delante, de esperanza en esperanza; lo que hace de alguna manera lo jugadores de lotería, que todas las semanas se consuelan de haber perdido con la esperanza de que ganaran la semana que viene…

3º) Prolonga la precedente, pero cambiando de nivel. Ya no se trata de una huida hacia delante, sino más bien de un salto a una esperanza absoluta, religiosa, que no se considera susceptible de ser defraudada.

En el fondo es la estrategia de pascal. “estando siempre dispuestos a ser felices, es inevitable que no lo seamos nunca” “no hay más bien en la vida que la esperanza de la otra vida”. Es el salto religioso: esperar la felicidad después de la muerte.

Esta estrategia tiene su carta de nobleza filosófica…También es preciso tener fe, y ustedes saben que no la tengo. O estar dispuesto a jugarse la vida, como diría pascal, y me niego a ello: el pensamiento debe someterse a lo más verdadero, o lo más verosímil, y no a lo más ventajoso.