La adición a las personas…

El otro día en plena vorágine y locura subí un post sobre las adicciones y dije que, bajo mi punto de vista la droga de todas las drogas conocidas… la más dura de todas era la que desarrollábamos hacia las personas.

Casi puedo ver e intuir cómo os estáis poniendo a repasar mentalmente las drogas conocidas (porros, alcohol, sexo, juego… pero ¿a otras personas? ¿Es eso posible?) ahora creo que estaréis enumerando a distintas personas que se han cruzado en vuestra vida y, estaréis intentando analizar si habéis tenido algún comportamiento adictivo.

Tranquilos, que no cunda el pánico…. tener presente que a mi también me costo asimilar esto… y al final he concluido que yo también he sido una “yonky” y alguna que otra vez fui la marca de “heroina” de alguien.

Si me habéis leido más o menos con regularidad, en alguno de los post que subí hace algún tiempo, hablaba del desarrollo de la personalidad y de como las distintas teorías psicológicas y sociológicas determinaban si la personalidad de los sujetos y por ende el desarrollo psicosocial de los seres humanos eran producto del condicionamiento genético o producto del ambiente y la sociedad en la que viven. En lo que a mi respecta creo que somos un conjunto de ambas.

Partamos de la base, que el ser humano es social por naturaleza, es decir, que indistintamente de las rivalidades que se puedan generar, el ser humano NECESITA de los demás para su desarrollo. Somos mamíferos, la filogenia enterada en nuestro ADN y la necesidad de pertenencia a la manada es algo que queda presente a lo largo del tiempo. Entonces si somos sociales y necesitamos a de los demás, ¿en que se diferencia esa necesidad de una adición?.

Bajo mi puesto de vista, está en la conciencia. La conciencia social de todo lo que envuelve los modelos de crianza y desarrollo (vamos las normas en términos generales y, lo que está bien y está mal) y la autoconciencia; esa es realmente la clave de todo esto. Cada uno de nosotros nos vemos a nosotros mismos en la sociedad en la que vivimos y como encajamos en las normas sociales. En toda sociedad hay una conciencia individual y una colectiva. Como sucede con la moral, que tiene una base social y la ética que tiene su nacimiento en la propia persona, el sujeto es más o menos consciente de aspectos sociales, de su integración y de su “mejor” desarrollo en manada.

Ahora es cuando la cosa se enreda un poco, cuando interactuamos con las personas, todo nuestro cuerpo reacciona a ese interacción, toda nuestra psique se se activa y comienza a mandar un cóctel de neurotramisores, a la vez que nuestro cortex prefrontal comienza a generar complejas psinapsis y nuestra psique codifica la información dando cierto sentido a todo (está es una explicación muy simplista) pero la idea es que más o menos todos nos enteremos.

El caso, es que ante toda esta vorágine química hay un neurotrasmisor en concreto que activa y se segrega cuando algo nos entusiasma, aunque también se libera cuando algo nos desagrada, no obstante y por norma general, el ser humano tiende a repetir reiteradamente lo gusta o nos da satisfacción. Ese químico tan estupendo es LA DOPAMINA (de la cual hay 5 tipos) la que es responsable de esta euforia y esta “necesidad” de repetición.

La dopamina es la que hace que a veces sintamos esas mariposas en el estómago cuando “estamos enamorados” o esa sensación de euforia que hace creernos que somos superman y que podemos con todo cuando tenemos éxito y recibimos reconocimiento de los demás.

Lo preocupante de esto es que a veces no podemos hacer nada, el subidón es tan fuerte y tan potente que nos “quedamos enganchados”, y combinado con este subidón esta nuestra psique que da toda una serie de argumentos para dar aún más potencia y significado a lo que ha sucedido; por lo tanto nuestro cuerpo pide más y más euforia y más subidón. Pide que nuestro “centro del placer” sea estimulado y, cuando baja el nivel hay toda una serie de manifestaciones fisiológicas que no molan una mierda… (casi las mismas que cuando que desenganchas de algún fármaco u otro tipo de droga) dolores de cabeza, mareos, apatía, depresión, problemas para conciliar el sueño…. obviamente el cuerpo que no es tonto busca la manera de que nuestro cuerpo segregue más dopamina y tengamos más subidón…. y es ahí cuando entra la parte chunga que trato de explicar en este post. LA ADICCION a las personas.

Supongamos que ya lo has visto, ¡si! Que has visto la dopamina mola que no solo te hace estar feliz y sentirte poderoso, si no que es súper adictiva… ahora bien; ¿cuantas relaciones o rollos has encadenado para poder sentirte bien?, ¿cuanto tiempo promedio te ha durado ese principe o princesa arcoíris en tu vida?, ¿cuanto tiempo has creído que estabas con la persona correcta, hasta que algo te ha chirriado y estrepitosamente ha sido la causa o el motivo de ruptura y separación?…¿cuantas veces más vas a repetir esta pauta?….¿cuantas veces te has enganchado a alguien de la forma errónea?…

Esto no es un discurso “moralista” puedes hacer con tu vida lo que te dé la gana, siempre y cuando tú seas razonablemente feliz y, no vayas jodiendo la vida a los demás.

Lo que intento hacer con estos post, es que abras un poco las miras, o al menos que los que me leéis os paréis un poco a pensar; me gustaría mucho que que pensarais y analizarais el porque se hace algo.

No me importa si eres más o menos activo, o más o menos promiscuo; me da igual si eres un puton con ética o eres casto y puro. La cuestión aquí está en decidir y hacerlo lo más libremente posible, no es malo tener hábitos y ofertarse el amor…. lo que creo que no es muy sano es la búsqueda compulsiva de algo que es inalcanzable o irrealizable, lo que creo que lastra y hace que repitamos un patrón tras otro es la falta de conciencia en nosotros mismos, la falta de sinceridad y honestidad con uno y con los demás. Creo que todos en algún punto hemos sido adictos a las personas, además de que porque la dopamina y el subidón mola mucho, porque a veces no somos capaces de ver más allá de esa nube química, porque tememos la soledad y como ya he dicho, porque tenemos una educación que nos enfoca las relaciones desde un modelo homogéneo y reduccionista.

Y por supuesto, (está es mi parte favorita) somos incapaces de asumir responsabilidades, SI señores y señoras…. RESPONSABILIDADES CON NUESTRAS ACCIONES, vamos a dejar ya de jugar a ser niños pequeños… las parejas y las relaciones humanas son cosa de dos, no es en plan…para lo bueno somos dos pero si se rompe la relación es que la culpa la tiene el otro (que puede haber casos….) pero en el modelo relacional convencional de dos…. las dos personas ponen algo de su propia historia personal en el desarrollo de los acontecimientos.

Se confunde lo malo con lo “sexy”

Me resulta muy curioso cómo la mayoría de nosotros tenemos varios “sinos” en nuestro ser y ¡si!, hablo de esa vocecilla en nuestra cabeza… llamada conciencia que a modo de eco aparece cuando menos te lo esperas.

Pero el post de hoy no es una reflexión o logia a nuestra intuición e inconsciente… es más una divagación de los cánones que nos seducen y enamoran… me refiero a cómo, y al porqué casi irremediablemente es natural amar y enamorarte de “lo peligroso”, de lo que no se debe, de lo que sabes que te dolerá antes o después…


La inseguridad emocional es algo muy curioso -como científica e investigadora que soy- me fascina el como el riesgo y lo peligroso llama nuestra atención… es algo así como la luz de la lámpara eléctrica que capta y llama a los bichos y, lo que más me fascina es el cómo se justifica el jugueteo y el acercamiento a lo que sabemos que es peligroso… para hacer uso de tópicos: la frase que más se repite es la de que los polos apuesto al nuestro nos atraen y nos atrapa sin remisión en su campo magnético.

Lo curioso no es si misma la frase, ni siquiera la teoría magnética, lo que me llama verdaderamente la atención es cómo la personas no son capaces de reconocen su propia capacidad de toma de decisiones.

Veo cada día a las personas de distintas situaciones emocionales caer embelesadas por la incertidumbre y al igual que el canto de las sirenas los límites entre lo “lo bueno” y “lo malo”, entre “lo ético” y “no tan ético” se desdibuja para dar cierta coherencia o sentido a nuestras acciones y decisiones.

Cómo nos vemos empujados sin remisión, cautivados y embelesados por aquellas personas a quien no puedes conocer del todo, aquel tipo de personas que suponen un reto para tu ego, ese tipo de perfil que resulta enigmático y atrayente, por supuesto es la clásica persona que ni de lejos puedes o debes tener; aquel perfil de personas que te da un subidón de adrenalina porque sabes que en cierta medida “es un juego peligroso”, alguien que te provoca, te atrae, te llama y te atrapa… alguien con quien sientes que tu cuerpo se convierte en magma incandescente y, con el que no eres completamente dueño de ti mismo.


Pero lo grave es cuando esta persona, este “tifón” es comparada con alguien que es más tranquilo, más lineal, alguien que no exalta tus sentidos pero que es sensata y coherente… como ese mar de tranquilidad nos resulta insulso, plano e inapetente. Me choca aunque a la vez me produce una “morbosa diversión” como etiquetamos lo que es bueno y sano emocionalmente con lo aburrido y como corremos como auténticos descerebrados de la vida en pos de aquello que es malo incluso patológico; corremos sin mirar, cómo auténticos camikaces, cuesta abajo, marcha atrás y sin frenos hacia aquellas personas que nos proporcionarán casi seguro un daño emocional, que dejaran marca tras marca, muesca tras muesca, escepticismo y cinismo en nuestro corazón…. porque después de todo se sigue pensando que los chic@ malos son las mejores amantes… jamás entenderé la paradoja de como muchas personas confunden lo malo con los sexy…

Sobreviviente

Tu tiempo es limitado, de modo que no lo malgaste viviendo la vida de alguien distinto. No quedes atrapado en el Dogma, que es vivir como otros piensan que deberías vivir. No dejes que los ruidos de las opiniones de los demás acallen tu propia voz interior. Y, lo que es más importante, ten el coraje para hacer lo que te dice tu corazón y tu intuición (Steve Jobs)

Quiero recordar que, en alguna ocasión he dicho que soy alguien “peculiar” cuanto menos; también he tenido otras frases como: “somos el resultado del sumatorio de nuestras experiencias y vivencias personales”, pues bien, no soy ni mejor ni peor, solo un ser humano que se ha construido a sí mismo, porque desde el principio no ha encajado muy bien en los estándares sociales, nunca me he sentido muy cómoda con lo que había que hacer porque si ni con lo “políticamente correcto”.

Así que os adelanto algo… mi forma de actuar y las decisiones que he tomado unas más acertadas que las otras no son un capricho, ni siquiera una cuestión de rebeldía, o tal vez sí; una rebeldía para poder salir, para como en una lenta y dolorosa metamorfosis romper la crisálida y por fin dar paso a la mariposa que en cierta forma soy hoy en día.

¿Porque he elegido este título? por varios motivos; el primero fue porque viendo el otro día la tercera te parada de la serie de por trece razones (serie que me toca de forma directa en muchas cuestiones que se abordan)… en un momento una de la protagonistas, dice.: – Me llamo jessyca y, soy una superviviente-. En ese momento me vino de golpe y vi con total claridad el titulo de este post.

Antes de que sigáis leyendo, por favor os pido algo… y es que no me veáis como una víctima, si cómo alguien que sufrió y que lo paso mal, que en su momento no supo expresar correctamente sus emociones, lo cual genero un caos terrible. Me hice daño e hice daño a mucha gente de mi alrededor, obviamente no puedo cambiar el pasado, de ser así, tampoco lo haría… como bien he dicho en el párrafo de arriba, hoy soy, porque ayer fui… y lo que me paso dio lugar a mi yo actual que me empoderó de la fuerza necesaria para llegar a ser la mujer de hoy a la cual sigo mejorando.

Mi personalidad no son ni más ni menos que la consecuencia de mis vivencia y de ciertos bagajes emociones que me acompañan y seguirán haciéndolo a lo largo de mi vida… hay marcas que aunque no sean visibles nos definen y jamás se borran son como una escalificación, un recordatorio que indica de donde vinimos… con el tiempo aprendes a convivir con esas heridas que rara vez vuelven a sangran… pero cuya cicatriz aún quema, el estigma social que acompaña a ciertas marcas jamas te abandona.

Esta Auto etnografía sin duda alguna es uno de los trabajos más difíciles a los que me he tenido que enfrentar; no por el ejercicio en si de reflexionar, cosa que en líneas generales me gusta, sino más bien porque hablar de determinados temas del pasado, retroceder en el tiempo, ver tus fantasmas de nuevo cara a cara y no caer en el estigma social de indefensión y victimización a veces es “complicado”, la mayoría de los días mis fantasmas están, pero pasan desapercibidos, pero otros… queman como brasas ardiendo… no obstante los días buenos son mucho más que los malos…. lo bueno que tiene que hiciera las paces con mis demonios es que cuando me toca visitar el infierno… paso casi de puntillas.

Para introduciros en el post, os situo sobre lo que vais a leer a continuación, estas líneas son un trabajo que realice para la asignatura de antropología del hecho sexual humano. Se supone que teníamos que analizar cómo determinados aspectos de nuestra vida, han influido en nuestra percepción corporal y sexual.

Me llamo Irene y SOY UNA SUPERVIVIENTE….

Ahora y después de esta bomba creo que lo más justo sería decir que, EL DEPORTE SALVO MI VIDA.

Para entender esto el por qué trabajo en el mundo del deporte y, porque he cursado diversas formaciones relacionadas con la psicología y la sexología debería de ir un poco atrás… para poder entender cómo una chica de familia trabajadora y medianamente acomodada con todos los mimos y cuidados precisos terminó desarrollando un sentido nihilista de su propia existencia, como mi sexualidad ha ido evolucionando en un continuo debería de remontarme unos cuantos años atrás.

Sería muy fácil criticar al entorno, la crueldad de mis compañeros del instituto, mi propia hipersensibilidad o, culpar a la propia sociedad… que es atrozmente vertiginosa; una sociedad que te impulsa y obliga a tomar decisiones cuando aún no sabes que narices “quieres ser de mayor”, esa sociedad que te colapsa, te presiona y te exprime para que renuncies a ti misma y a tu esencia, una sociedad con normas explícitas e implícitas anclada en roles de género y estereotipos varios que de diversas formas te canaliza para que seas un clon, una oveja más de la manada; un sin cara entre la masa… pero sinceramente todo eso tuvo que ver en gran medida y a la vez no.

En toda esta historia hay tres elementos claves, tres factores que considero claves y generaron un efecto dominó que me han conducido hasta aquí, hasta estas líneas; pero vayamos poco a poco:

Llegue a este mundo producto del amor y la voluntad de mis padres, los cuales querían sin duda tener un hijo o una hija; según el análisis transaccional diría que llegue a este mundo con un vive incondicional… pero todos sabemos que cuando nos diseñan nuestros padres siempre tienen al menos una preferencia en cuanto al sexo, a mi nunca me lo dijeron, pero siempre he tenido la extraña sensación de que hubieran preferido tener un chico, lo cual me sitúa en un marco de vive condicional.

Desde pequeña me dieron lo preciso (en ocasiones incluso más), me proporcionaron cuidados y atenciones, me alimentaron y me mimaron; además según recuerdo sentía todo el amor que se puede esperar. Mi educación fue y, según la recuerdo un poco bipolar; una madre con un corazón de oro a la cual sacaba de sus casillas y a la ponía muy nerviosa (fui y a día de hoy sigo siendo hiperactiva); en cuanto a mi padre, por cuestiones laborales era una figura en ocasiones ausente y, por supuesto bastante autoritaria. Así que… según mis “antojos” de forma oportunista acudía a uno u a otro. Esa conducta aun la mantengo hoy en día, según el tema a tratar o la n naturaleza del mismo tengo unas preferencias muy marcadas.

Tengo vagos recuerdo de todo el proceso de construcción de mi YO adulto, pero, retomando el Análisis Transaccional, puedo decir que tuve un padre crítico, MUY CRITICO y una madre con un marcado niño sumiso adaptado (creía que en materia de educación mi padre hacía lo correcto), desde luego esto no es una crítica estática a mis padres, tan solo intento expresar mi realidad (o cómo percibía yo el mundo por aquel entonces) en cualquier caso aunque con buenas intenciones, sus métodos generaron en mi una gran cascada de mandatos que como un dogma se grabaron a fuego en mi (no ha sido hasta años después en terapia cuando me he dado los permisos correctos y he sanado no solo mis emociones naturales sino a ese niño que tenia completamente olvidado, sometido y asfixiado). Supongo que sería más fácil con un ejemplo ¿no? Pues diré alguna de las frases que no se me han olvidado (tengo que aclarar que a día de hoy ya no duelen… pero las recuerdo como un mantra que siempre estará en mi ADN emocional).

  • Una señorita se sabe comportar, en la mesa y allí donde vaya ha de actuar como tal…
  • No te fíes jamás de nadie que acabes de conocer… si la palabra es plata el sindico es oro.
  • Ten cuidado con lo que haces y dices.
  • Para hacer algo mal, es mejor que ni te molestes en empezarlo.
  • Tienes que estar arreglada, nadie te puede ver con mal aspecto.
  • La mujer del cesar no solo ha de serlo sino parecerlo.
  • Contente, no hagas el tonto y mide tus palabras.
  • Eres inteligente y puedes hacer lo que quieras, pero tienes un problema que eres muy vaga.
  • Tienes las manos más eróticas del mundo, todo lo que tocas lo jodes.
  • Una chica jamás se insinuará a un chico….
  • No seas jamas vulgar.

Y cosas por el estilo; vamos un nido de machismo y control entono a mi persona. Pero por favor, evitar las criticas destructivas, la educación que me proporcionaron mis padres de la mejor forma que supieron, lo que ellos creían límites sanos, para mi eran mensajes brutalmente destructivos. Estoy segura que no eran conscientes de la potencia de sus palabras y aunque seguro que ese no era el fin, mi educación la viví como una vida centrada en mantener las apariencias más allá de cualquier duda razonable, incluso cuando no me agradaba la situación, debía de callar y mostrar “respeto” obediencia y abnegación. Quiero repetir, que esto no es una critica o una muestra de rabia y disconformidad con mis padres… hicieron lo que pudieron con las herramientas que tenían y, marcados por sus propios bagajes personales. LOS AMO, se que no se lo demuestro de la forma que a ellos les gustaría, pero ya no soy una niña… soy una mujer adulta y tengo mis propias limitaciones personales y emociones.

Ahora llegan para mi tres momentos clave que permanecieron soterrados en mi inconsciente durante años, supongo que, o eso me dijo mi psicólogo, olvidar o taparlos fue una cuestión de supervivencia emocional.  Pero que no lo recordara hasta que tuve 26 años (durante una sesión de hipnosis) en la que todo volvió a mi como una jodida cascada, no significa que esos sucesos no existieran, solo que los había bloqueado, habían estado “ocultos” condicionando mi forma de ser y actuar con todo mi entono, dirigiendo mi vida y determinando muchas de mis elecciones personales y emocionales. Esos tres momentos generaron un punto de inflexión, ahora que lobeo en la distancia recuerdo sobre todo RABIA… mucha RABIA y pero aún, la sensasion de no poder hablar con nadie de ello por miedo a que no me creyeran, a que lo que me había pasado no fuera tan grave como lo sentí…. ademas de esa rabia, me recuerdo a mi misma, pequeña, desvalida e indefensa….

1º) Tenia como 7 años cuando el hijo del conserje de un colegio en el que mi padre impartía clases tuvo un “comportamiento inapropiado” conmigo… recuerdo que me hacía “pipi” y el me dijo que los baños estaban cerrados y que me llevaría a un sitio para que no me viera nadie. Por suerte no llego a tocarme, me sentía acobardada, recuerdo perfectamente el empezar a hacer pis entre dos coches y sentir una mirada fiera acechando desde la oscuridad, en silencio…. sentí miedo, terror. Os juro que ese momento sentí que el corazón se me salía del pecho y escuché el “silbido” de mi padre (una especie de clave que teníamos para llamarnos) solo pude subirme lo leotardos como pude y salí corriendo. Jamás les conté nada a mis padres (ni a día de hoy he hablado de esto con ellos)

2º Con 11 años un profesor particular de ingles que acudía a casa durante las clases  recuerdo que tenia las manos muy sueltas; digamos que le gustaba mucho ponerme la mano en los muslos y susurrar frases que no entendía en absoluto (ahora que lo pienso creo que este suceso guarda relación directa con mi aversión al ingles). Una vez más, me calle, por vergüenza, porque no sabia que pasaba, pero se con absoluta certeza que aquello no me gustaba; me hacia sentir incomoda y violenta.

3º Con 13, la pareja de mi abuela, manifestó un acercamiento poco menos que inapropiado una tarde mientras estaba mirando la tele… ahí ya era bastante consciente aunque aun no era sexualmente activa, si tenia las “hormonas” alteradas como buena pre- adolescente, aquello me dios ASCO, mucho ASCO… de nuevo salí corriendo porque me entro la urgente necesidad de ir a jugar con el que era mi mejor amigo y vecino. Como es de esperar, me calle de nuevo.

No se en que momento estallé o el momento exacto en el que salto el “clic” de mi cabeza. Ni siquiera hoy en día soy capaz de saber el episodio concreto en el que los mandatos infantiles, se juntaron con aquellas situaciones vividas con miedo, vergüenza y dolor. Miedo y auténtica sensación de desprotección, dolor y resentimiento porque mis padres no estaban para cuidarme y protegerme, asco y repugnancia, porque hombres mayores abusaron de su posición y se comportaron inadecuadamente conmigo pero sobre todo rabia con todos y conmigo misma, por no poder hablar, por ser una cobarde.

Tengo recuerdos y fragmentos sueltos, una senda relativamente trazada que fue producto de un proceso de terapia que duro algo más de dos años gracias a los cuales logré ordenarlos y cobraron bastante sentido.

Si expusiera mis dos años de terapia me extendería demasiado y casi podría escribir mis memorias. No obstante me gustaría mencionar algunos recuerdos que se conectan con estos tres ejes cruciales en mi vida, como por ejemplo…cuando después de mi comunión me corte el pelo a lo “chicazo” , recuerdo, cuando me negué a estar en ballet y me apunte a karate, recuerdo que los chicos eran el enemigo y todos eran seres horribles, a lo que detestaba hasta más o menos los 16 años momento en el que me dieron mi primer beso…el cual recuerdo bastante invasivo y “baboso”.

Desde mi pubertad hasta bien entrada la edad adulta la relación con mis padres, el instituto, la gente, mis compañeros de clase, amistades del barrio, mis distintos grupos de referencia y primeras parejas fueron bastante tóxicas .

Los años de mi pubertad y adolescencia estuvieron  marcados y condicionados por un TCA. Con 11, tal vez 12el director del colegio alerto a mi madre de que vomitaba la comida del comedor, mi madre aterrorizada y pese a los intentos de llevarme a distintos médicos, y profesionales (pediatras, endocrinos, psicólogos…) poco/nada pudo hacer por frenar esa conducta de absoluto desprecio por mi misma… tuve episodios recurrentes de bulimia que duraron casi hasta los 22 años, entre medias cabe también destacar los “fantabulosos” episodios de autolesión y, cortes varios además de un triste y frustrado intento de suicidio (tras tomarme una caja entera de orfidales, que me había recetado el psiquiatra de urgencia tras un ataque de pánico).

Fueron años muy duros y de un enorme sufrimiento, me odiaba a mi misma, a mi entorno, sentía que no encajaba en lo que los demás esperaban de mí, quería cambiar pero no era capaz de hacerlo, hacia cosas para adaptarme y sobrevivir a aquellos años pero en el fondo no me terminaban de convencer, seguían chirriándome muchas cosas. Coqueteé con la drogas, tuve pautas y conductas de riesgo, comportamientos temerarios… No sabia donde estaba, donde quería ir o que hacer con mi vida.

Hoy en día cuando intimo con gente y, las raras ocasiones en las que salen estos aspectos de mi vida a relucir, siempre digo lo mismo. ESTABA ENVENENADA, intoxicada y resentida, odiaba a todo el mundo y por extensión a mi misma, nada tenia sentido, el mundo era horrible y dolía demasiado, no quería estar en el… así que como “esta feo” eso de matar ir matando a gente, opte por dañarme a mi misma para así hacer daño a los que supuestamente me querían.

Todo ese dolor y sufrimiento emocional condiciono de forma indirecta o directa, lo que soy hoy, a lo que me dedico y por supuesto como me vivo; ha sido una labor titánica, pero por fin y desde hace ya unos 17 años me considero “medio libre”, condicionada por mis experiencias, pero consciente para analizar y elegir de forma más o menos libre. 

Mi construcción como persona, de forma consciente y el refuerzo de mi identidad, empezó cuando con 20 años pedí por primera vez ayuda y “cagada” de miedo fui al psicólogo… acudía por la bulimia y resulto que termine tratando las rabia contenida que tenia acumulada entre otras muchas cosas. 

Con 21 entre en el mundo del deporte que fue lo que termino de sacarme a flote, poco a poco, desde entonces me he caído unas cuantas veces. Por aquel entonces mi padre estaba absolutamente desquiciado por mis vaivenes y comportamientos erráticos, por mediación de una amigo y alumno, me apunto a un gimnasio en el cual tope con un entrenador (culturista) que me “apadrinó” y me oriento indirectamente para ir formándome en ese mundillo, todo esto fue asumido económicamente por mi padre, el cual estaba más que encantado de verme hacer algo “productivo” intelectualmente. Por cierto, se me olvidó mencionar antes que en medio de todo el torbellino destructivo del huracán Irene deje de estudiar según termine 4º de la ESO, estuve dando más bandazos que le baúl de la Piquer por nuestro amado sistema educativo y, por supuesto por mi incipiente vida laboral… hasta que por fin tope con algo que me gustaba, se me daba bien y me hacia sentir mejor… el deporte.

En las clases dirigidas y los entrenamientos personales encontré una forma de expresarme, un modo de desfogarme y canalizar todo el malestar que sentía, mientras seguía haciendo terapia tratando de ordenar el batiburrillo de cables pelados que tenia en la cabeza, adquirí disciplina y un carácter metódico y perfeccionista, bueno, para ser honestos en eso también tuvo su impronta mi entrenador el cual me dijo (en modo broma y con sus mejores intenciones de ayudarme) que como se enterara de que vomitaba una sola vez más la comida o me cortaba, me tiraba escaleras abajo del gym y creerme… eran unas gradas muy altas.

Tarde bastantes años en aceptarme y aprender a quererme. En darme permiso para intimar con las personas y, explorar mi sexualidad sin sentirme sucia o mal por ello.

Sigo conociéndome cada día un poquito más por supuesto luchando contra los viejos fantasmas que siguen en mi vida… Las pautas tóxicas no desaparecen nunca, el miedo es eterno es una criatura incansable e insaciable que esta siempre al acecho, pero siempre que puedo le miro a la cara y me enfrento a el… con el tiempo y mucha voluntad aprendí a pedir lo que quería y a expresar mi emocionalidad, erótica y sexualidad… aprendi que amar a las personas indistintamente de sus genitales no esta mal, que tener en ocasiones una expresión de identidad distinta a lo socialmente aceptado es bueno, porque lo diferente siempre enriquece, y encontré en el BDSM una forma de curarme y EMPODERARME a mi misma, pero aprendi el autentico valor del consentimiento sexual y como no vivir como una víctima, aunque la sociedad tienda ha hacerlo.

En consecuencia, y después de todo lo expuesto anteriormente, me temo que este post está tornando a su final y como es lógico llega el apartado de las conclusiones ¿Qué he aprendido de aquellos años?, ¿Qué he sacado de mis experiencias y mi TCA? ¿Cómo ha condicionad mi vida personal y profesional todo el acúmulo de experiencias educativas y sociales? Y la pregunta más importante ¿Quién soy y a donde quiero llegar?

He aprendido que el odio es un lastre, que la vida es muy corta para estar siempre enfadada con una misma y con los demás, he generado la creencia a través de la experiencia del autentico valor de educar creo que es urgente educar no solo en contenidos sino en emocionalidad y gestión emocional. Si aprendes a quererte, a expresarte y darte los permisos con mucha probabilidad aprenderás a decidir y a ser libre e independiente, aunque en muchas ocasiones, el precio de la libertad sea la soledad.

He sacado en claro, que todo absolutamente todo nos influye y, que hasta el más mínimo detalle tiene su efecto en las decisiones que tomamos… esto es un intento de hacer un paralelismo con la teoría del caos y el efecto mariposa. o como bien decía Carl Joung… mientras el inconsciente no se haga consciente, lo seguirás llamando destino y condicionara tu vida.

Por supuesto he aprendido que puedes hacer todo aquello que te propongas, es cuestión de tenacidad, dedicación y jerarquizar de forma adecuada tus prioridades día a día, mes a mes y año tras año forjando cada etapa y cerrando los distintos capítulos que conformaran el libro de tu vida.

Me llamo Irene y soy UNA SUPERVIVIENTE, una guerrea, una amazona, una vakiria que lucha día a día por ser la mejor versión de si misma… pero sobre todo por sumar y aportar a la gente que se cruza en mi vida.

Muchas gracias por vuestro tiempo y por haber leído estas lineas.

Resumiendo la anhelada felicidad…

Este post es un resumen con algún tinte propio de un libro que sencillamente ME FASCINA.

El libro se llama la felicidad desesperadamente de Andre Comte Sponville; dicho autor tiene otros títulos que si os gusta reflexionar y os fascina la filosofía os recomiendo. Dicho esto, vamos a esta serie de ideas, que no son pocas… sobre la felicidad.

La felicidad desesperadamente

Creo que todos, absolutamente todos nosotros queremos ser felices, es más, es tan ansiada y buscada por todos que con frecuencia la industria y el marketing hace uso de ella para vender toda una serie de artículos que supuestamente te darán la felicidad…. pero de eso ya hablaremos más adelante.

Conté-Sponville en su libro habla de cómo la filosofía y su conocimiento nos puede ayudar en el camino de la búsqueda de la felicidad.

¿Qué es la filosofía?

Epicuro daba a esta pregunta la siguiente definición: “La filosofía es una actividad que, mediante discursos y razonamientos, nos procura la vida feliz”.

Sin embargo mi propia definición es un calco de la de Epicuro: La filosofía es una práctica discutiva que tiene la vida como objeto a la razón como medio y la felicidad como objetivo. Se trata de pensar mejor para vivir mejor. El objetivo de la filosofía es la felicidad. O, más exactamente, el objetivo de la filosofía es la sabiduría, y por lo tanto la felicidad, ya que, una vez más, una de las ideas mejor probadas en la tradición filosófica, y especialmente en la tradición griega, es que la sabiduría se reconoce en la felicidad, o al menos en un cierto tipo de felicidad.

Pero la felicidad que tanto queremos y de la que se habla en esta filosófica definición, no es una felicidad simplona, no es algo que se logra con mentiras, drogas y diversión… la felicidad se logra a través de la verdad, de cierto trabajo pero sobre todo con la verdad.

Y para poder obtener la verdad la clave está en ser franco y sincero, bajo ninguna circunstancia medirse a uno mismo y por ende no mentir a los demás. No Mentir sobre lo que acontece, sobre lo que creemos que ha sucedido y sobre lo que creemos necesitar para ser felices.

¿Difícil no? Pero antes de hacer esta labor titánica, vamos a intentar ver porque no somos felices; cuando digo esto es más bien una referencia a porque nos cuesta tanto percibir la felicidad y pesa más lo rutinario, lo normal o lo malo a la plena felicidad.

La cuestión es que la mayoría de las veces no somos felices, pero no siempre porque todo va mal. También ocurre, y con mayor frecuencia, que no somos felices ni siquiera cuando todo va más o menos bien, al menos para nosotros.

Creo que todos en algún momento hemos pensado aquello de: “Lo tengo todo para ser feliz…sin embargo no lo soy” por lo tanto podemos intuir que no basta con tenerlo todo para ser feliz. ¿Entonces que nos falta para ser felices, cuando lo tenemos todo para serlo y no lo somos? Sencillo NOS FALTA LA SABIDURÍA, nos falta autoconocimiento, en resumen, nos falta el saber vivir, pero no en el sentido de la urbanidad o la corrección del saber estar, sino en el sentido profundo de la expresión, en el sentido en que Montaigne afirma que “no hay ciencia tan ardua como saber vivir esta vida bien y naturalmente”

¿Por qué necesitamos la sabiduría? Porque no somos felices: esto nos remite a una frase de Camus, que tenía ese talento para decir con sencillez cosas graves y fuertes: ”Los hombres mueren y no son felices”. Yo añadiría: por eso la sabiduría es necesaria. Porque morimos y no somos felices.

La cuestión es que si enfocáramos la vida en el aquí y en el ahora, no en mañana ni dentro de un mes y, por supuesto dejar de pensar en el pasado y en lo que podríamos haber dicho o hecho…. tal vez la muerte no nos aterrorizaría. Una vida plena y bien colmada da para mucho.

Obviamente tenemos el deseo de ser felices y a eso se refiere Pascal cuando dices que “todo hombre quiere ser feliz, inclusive el que va a ahorcarse. Se ahorca precisamente para escapar de la desgracia; y escapar de la desgracia es acercarse aún más, al menos tanto como se puede a una cierta felicidad, aunque sea negativa o la misma nada…”

Entonces, recopilemos… necesitamos sabiduría para vivir la vida y enfocar el deseo de la anhelada felicidad…. pero ¿que es el deseo?… es una gran y compleja respuesta que atraviesa toda la historia de la filosofía.

Platón en uno de sus libros más famosos, El banquete. En esta obra se elige un bello tema de conversación: el amor. Cada uno hace su definición y elogio del amor; la definición de Sócrates, por boca del cual acostumbra a expresarse Platón da la siguiente respuesta: “el amor es deseo y el deseo es carencia” Platón remacha el calvo: “lo que no posee, lo que él no es, y aquello de lo que carece ¿no son estas o cosas semejantes el objeto del deseo y el amor?

Sartre: “el hombre es fundamentalmente deseo de ser” y “el deseo es carencia” esto  os condena a la nada o a la caverna, digamos al idealismo: el ser está en otro lugar, ¡el ser es lo que me falta! Por eso la felicidad necesariamente se nos escapa.

Entonces ¿cómo podemos ser felices cuando nos falta, precisamente aquello mismo que se desea? Y la gran clave de todo este juego de palabras… ¿qué es ser feliz? Muchos filósofos dicen que ser feliz es tener lo que se desea, que no es necesariamente igual que tener TODO lo que se desea, obviamente no podemos tener todo, pero si la mayor parte de ello. Así que si partimos de la premisa de que el deseo es carencia, por definición solo deseamos lo que no tenemos…

Y aquí está la gran paradoja de todo este post y lo que expresa magistralmente Comte-Sponville en sus líneas

Ahora bien, si solo se desea lo que no se tiene, no tenemos nunca, lo que deseamos y,  por lo tanto no somos nunca felices.  No se trata de que el deseo no sea nunca satisfecho; la vida no es tan difícil. Con todo, en cuanto un deseo es satisfecho, ya no hay carencia y, por lo tanto, ya no hay deseo. En cuanto el deseo es satisfecho, se anula como deseo.

Cuando deseo lo que no tengo, obtengo carencia, frustración ¿y cuando el deseo es satisfecho? Ya no obtengo sufrimiento, puesto que ya no hay carencia. No obtengo felicidad, puesto que ya no hay deseo. Obtengo…”aburrimiento”

“La vida oscila, como un péndulo, del dolor al hastío” Sufrimiento porque deseo lo que no tengo y sufro esa carencia; aburrimiento porque tengo lo que desde ese instante ya no deseo.. Porque el deseo es carencia, y en la medida en que es carencia, la felicidad se nos escapa necesariamente. Es lo que llamo las trampas de la esperanza.

¿Qué hacer? ¿Cómo evitar ese ciclo de la frustración y el aburrimiento, de la esperanza y de la decepción?

1º) El olvido, la diversión, como dice Pascal:¡Pensemos rápidamente en otra cosa !Hagamos como todo el mundo: finjamos que somos felices, finjamos que no nos aburrimos, finjamos que no morimos.

2º) La huida hacia delante, de esperanza en esperanza; lo que hace de alguna manera lo jugadores de lotería, que todas las semanas se consuelan de haber perdido con la esperanza de que ganaran la semana que viene…

3º) Prolonga la precedente, pero cambiando de nivel. Ya no se trata de una huida hacia delante, sino más bien de un salto a una esperanza absoluta, religiosa, que no se considera susceptible de ser defraudada.

En el fondo es la estrategia de pascal. “estando siempre dispuestos a ser felices, es inevitable que no lo seamos nunca” “no hay más bien en la vida que la esperanza de la otra vida”. Es el salto religioso: esperar la felicidad después de la muerte.

Esta estrategia tiene su carta de nobleza filosófica…También es preciso tener fe, y ustedes saben que no la tengo. O estar dispuesto a jugarse la vida, como diría pascal, y me niego a ello: el pensamiento debe someterse a lo más verdadero, o lo más verosímil, y no a lo más ventajoso.

Perfectamente imperfecta…

Y hoy es de la clase de día en lo que tengo sentimientos encontrados…todo es demasiado confuso, loco y abrumador.

Y por eso recurro a estas líneas, porque estoy con una efervescencia bipolar… ahora mismo estoy como un péndulo; oscilo de un lado a otro, me debato entre matarte o amarte… entre agarrarte del cuello y estrangularte lentamente o lanzarme sobre ti y abrazarte hasta que te cueste respirar…

Pero antes necesito que me respondas a una cosa… ¿se puede saber en qué diablos estabas pensando? A ver si logras explicarme qué clase de cable se ha soltado de tu cabeza para decirme así, a pelo y sin anestesia QUE ME QUIERES, QUE QUIERES ALGO SERIO Y FORMAL CONMIGO!!!! ¿Estamos todos locos?, ¿porque me pones en esta encrucijada? Más cuando todo estaba claro… cuando te dije desde el principio que no estoy disponible emocionalmente y que te pensaras muy mucho todo… ahora me debato en que hacer, porque no creo que haya una decisión fácil no que nos deje a todos felices para siempre.

Diossss creo que estoy enganchada a una especie de bucle… es como un dejavú que se repite nuevamente… tal vez debería de estar agradecida porque una oportunidad así llame nuevamente a mi puerta, pero la verdad es que estoy demasiado cabreada como para sentirme mínimamente feliz.

Si acepto tu proposición, estará dando mi brazo a torcer, tendré que volver a modelar muchas cosas, cuestiones y aspectos que no sé si quiero ajustar, modificar o adaptarme… pero si renuncio, si sigo con mis férreos principios puede que meta la pata.

Soy muy consciente que tienes mucha paciencia, sé que no soy fácil y, que mi carácter a veces es un “carácter de mierda”…. PERO JODER!!!! Porque lo quieres complicar todo… porque insistes en ponerle una etiqueta, una dichosa fecha y clamar a los cielos que de algún modos “estamos juntos”…. No me da miedo la intimidad, porque sabes perfectamente que me manejo en ese fluctuante campo, pero admito que me da miedo perder mi identidad, dejar de ser yo.

Mi personalidad a veces dicotómica se que te pierde y te abruma, pero a la vez es lo que te atrae y te atrapa de mi, mi forma de ver todo, de entender la vida y de vivirla… si me adapto… sé que en cierto modo perderé esa esencia que tanto te gusta y al final te “aburrirás” de mi, porque es bien sabido por todos… que uno es auténticamente feliz cuando sueña con la futura felicidad; es decir, que no es a mi a quien quieres… si la esencia y la fantasía de mi persona.

Así que mi respuesta es NO, no puedo ni quiero cambiar, no quiero poner una fecha, cambiar mi estado del Facebook y ceñirme a convencionalismos que no van conmigo… no quiero poner un montón de stories a tu lado (a forma de meada digital territorial)… te amo, te quiero y siempre estarás en mi corazón; pero no quiero renunciar a mi… se que suena duro y crudo, pero si realmente sientes lo mismo que yo… me aceptaras tal cual… perfectamente imperfecta…. soy real no perfecta.

“Hasta que lo inconsciente no se haga consciente, el subconsciente seguirá dirigiendo tu vida y tu lo llamaras destino”.

Buena y productiva noche….a pesar de tratar de apagar mi cpu mental…eran las dos y seguía con el run run en la cabeza producto de cierto análisis del post de ayer con un buen amigo…que dicho sea de paso nos asustamos/ sorprendimos de forma mutua con nuestras “divagaciones” pernoctas.

Los que me conocéis sabéis que soy relativista por naturaleza no me gustan los absolutos, también es cierto que mi tendencia natural suele derivar en sembrar con según que temas, cierta polémica y aplicar aquello de “que se dice que me opongo”.

Carl Jung psiquiatra que inició junto a Freud el movimiento del psicoanálisis dijo.: “Hasta que lo inconsciente no se haga consciente, el subconsciente seguirá dirigiendo tu vida y tu lo llamaras destino”.

Dicho esto, hablemos del “Destino” y de esa clase de decisiones que condicionan tu vida, obvio es que todo tiene impacto (en mayor o menos medida) en nuestras vida y por ende en la de las demás personas que pasan por ella, y si no recordemos el ya conocido “efecto mariposa”, pero no vamos por ahí…

Unamos el destino con el amor…

En determinado momentos, compartimos un tiempo con X persona y por circunstancias (bien porque no se ha dado la situación, porque la otra persona cometió un agravio o porque tu mismo la dejaste escapar) la vida os separa. El caso es, y, aunque en el momento todo parezca dramático (mentes a cupido, su descendencia y clames al cielo que nunca volverás a enamorarte) que sigues con tu vida, conoces a gente maravillosa y diversa, que te hace crecer y enriquecerte como ser humano pero nunca es auténtico, no es como “aquella chic@” que marco un antes y un después; estas a gusto e incluso podrías ser razonablemente feliz incluso asentarte con esa nueva persona, pero tu alma no la reconoce como “LA PERSONA”…no te manda las señales que te hagan “dar el paso”.

Será entonces que ¿aquel antiguo amor nuca se fue?…¿hasta donde llega la idealización de alguien que sientes que era tu alma gemela? Y en consecuencia ¿donde comienza el amor verdadero que nunca se extingue; ese del que se habla en libros, se interpreta en películas y que hace que la vida sea un extasis sin igual? En resumidas cuentas IDEALIZACIÓN VS AMOR VERDADERO y para aderezar el coctel ¿que papel juega el destino en todo esto?.

Creo que todos tenemos una misión, un plan que armoniza exquisitamente con el universo, pero también es cierto que no esta escrito en piedra, no importa las vueltas que des, las subidas y las bajadas o los atajos que quieras tomar…al final cumplirás la función que tu alma tiene en esta vida…por lógica igual pasa con el amor, puedes dar mil vueltas, establecer mil relaciones, tal vez en una de ellas hallar a tu alma gemela y, en algún punto “perderla”, pero si tu destino es que estés junto a ella/el, lo harás…puede que no sea ahora, en este instante; puede que tengas que recordar a tu esencia lo maravilloso que fue y porque la/ le dejaste ir, incluso puede, que aquella persona fuera tan especial que condicione de forma inconsciente a través de proyecciones, deseos y anhelos el resto de parejas que tengas… nunca se sabe, tal vez suceda que solo compartas unos meses al final de tu vida…pero si has de estar y compartir…lo harás y solo por eso merece la pena amar y dejarse amar.

Solo por la posibilidad de gozar de unos efímeros momentos de plenitud con la persona que sientes que es tu completitud merece la pena mil errores (que no lo son, en tanto en cuanto sepas dar el enfoque correcto)…porque si hay dos certezas en esta vida es que.:

1) que de todo se aprende y que todo, hace recordar cada vez más cual es tu esencia verdadera.

2) que la vida es un regalo que merece la pena vivir instante a instante a pesar de la presencia de ciertas dificultades y de etapas oscuras…

Porque y como dijo Gandi en su día. TODO LO QUE HAS EN TU VIDA SERA INSIGNIFICANTE, PERO ES MUY IMPORTANTE QUE LO HAGAS PORQUE NADIE LO HARÁ.

¿Estamos predispuestos?

Primero me gustaría enmarcar el término para que no deje duda.:
PREDISPUESTO; Según la RAE proviene Del lat. praedisponĕre. Conjug. c. poner; part. irreg. predispuesto.

1. Verbo transitivo. Preparar, disponer anticipadamente algo o el ánimo de alguien para un fin determinado. U. t. c. prnl. (usado también como pronominal).

¿Y eso?, ¿A cuento de que hablamos ahora de estar predispuestos ante algo?, pues bien querido lector, me gustaría centrar mi “discursito de hoy” en la tendencia que tenemos en predisponer y etiquetar todo, en darle un sentido y una coherencia a cada acto y experiencia que tenemos (una veces mas consciente que otras, obviamente). Y, ¡Ojo, que no digo que este mal, ni nada por el estilo!, solo intento evocar a la reflexión. Porque después de todo, ¿cuando vas con una idea preconcebida sobre algo, cuantas veces nos perdemos grande oportunidades o algo distinto, porque no se ajusta a nuestro patron o idea inicial?….

Dicho esto, empecemos.:

La vida es un conjunto de experiencia, hasta aquí todo bien, con esas experiencias con las vivencias y, el día a día normalmente adquirimos un aprendizajes o un bagaje, que hace que uno se forme un criterio de lo que quiere y lo que no quiere en la vida, lo que le gusta y lo que no, lo que tolera y los límites que son infranqueable, esas ideas o pre conceptos llamados “ETIQUETAS”, inundan tu mundo, tu día a día…

Vas poniendo etiquetas aquí y allá con el único fin de “simplificar tu vida”, porque como es lógico como sere humanos con energía y tiempo limitado, no podemos hacer una análisis detallado de caso por caso para ver si es o no adepto o que me aporta o no en la vida.

Pero a veces la etiquetas (y esa particular mania que tenemos todos los eres humanos de enjuiciar y clasificar todo lo que nos rodea) nos juegan una mala pasada, precisamente porque son eso…etiquetas, y, al cerrar, al enclaustrar algo con una serie de significado, puede que apartemos de nuestro entorno algo maravilloso que nos puede nutrir y hacer crecer en experiencia y sabiduría.

Y ahora me preguntareis…¡Si, si…pero concreta, que pareces un politico, diciendo mucho pero sin poner un ejemplo claro para que me entere!…¡Valeeeee, no seáis prisas, que todo llega!.

Bien el ejemplo que mejor se me ocurre y del cual el que más y el que menos todo tenemos algún referente, la relaciones humanas; bien, ¿ Y como integramos las relaciones humanas/ románticas en esto de la predisposición?, pues muy sencillo.

Como ya he dicho, uno con las experiencias de la vida va poniendo etiquetas, que ayudan a clasificar e identificar a la gente que, por así decirlo es mas afín a ti o se ajusta a tu idea y concepto de vida. La gente que (ojo a la expresión que es muy importante) que mantiene tu Status Quo y tu zona de conford.

Uno en general se rodea de la gente que le “aporta” y refuta sus ideas e ideales, que casa en su vida y sus normas, QUE ES AFÍN porque ¿Quien en su sano juicio querría debatir con alguien diametralmente opuesto?, ¿Quien querría hacer un ejercicio de reflexión y romper las ideas y patrones preestablecidos, que aunque validos no necesariamente son aplicables y válidos para a todos los casos que se cruzan en mi vida?…eso sería cuanto menos una locura (lease esto ultimo con tono sarcástico al máximo).

Pues bien eso sucede con la relaciones en general, uno tiene una serie de ideas, de conceptos y de etiquetas, una serie de requisitos que quiere que la gente cercana tenga…esas ideas que hacen que la zona de confort sea cada vez mas homogénea y mas segura… Uno se forja standards, normas, ideales etc… por ejemplo.:

¿Como es tu chi@ perfecto?, ¿Como es tu amigo perfecto?, ¿Tu amante perfecto?; ¿Que cualidades ha de tener?, ¿Alguna característica física concreta?, ¿valores?, ¿Ideas políticas?, ¿Pensamientos filosóficos?, ¿Metas ante la vida?…

Bien pues todo eso, todas esas respuestas son las etiquetas que TU pones y que crean una predisposición a la hora de conocer a alguien nuevo… (Amig@, amante, novi@, folla amig@)…. pero esas ideas que revolotean en tu cabeza afectan a todo, no solo al plano humano y romántico, afectan e impregnan absolutamente a todo, incluso a la hora de buscar un trabajo, de cursar unos estudios, o de comprar un coche… las etiquetas y la predisposición es una plaga en nuestra vida….

Pero intentemos ser más concretos, por poner un ejemplo, cuando conoces a alguien que “llama tu atención”, inconscientemente uno empieza a poner el “pero” por delante, en plan.:

Es buen chic@, me encuentro a gusto con el/ella, pero ahora no quiero nada serio, o, en el caso de si querer algo serio, automáticamente lo descartas pensado por la otra persona (pensando POR y no EN… ojo que es importante el matiz); aun así haces un esfuerzo y dedicas tu tiempo (SI, SI… TU TIEMPO… ese bien tal valioso que tenemos y, que rara vez valoramos), analizas la situación y de forma mecánica comienzas a repasar las distintas etiquetas que tienes y, que te ayudarán a compartimentár y organizar la relación que establecerás con ese chic@ que tienes delante y que ha captado tu atención.

Y no te das cuenta que al ir descartando y cerrando las opciones, al ir clasificando la situación, al racionalizarlo, puede que te estés pediendo algo distinto y muy muy grande. Si vas con una o muchas ideas preconcebidas ante la vida y las relaciones, seguramente no veas el amplio abanico de diversidad que tienes frente a ti, SI, puede que sea más “seguro”, pero creo sinceramente que te perderás muchas cosas.

Muchos son los filósofos, escritores y pensadores los que han citado y han hablado y abierto el debate sobre la vida, y la emoción de vivir… pero hoy me gustaría citar a alguien que en su día sirvió a modo de reflexión en la defensa de mi Tesina Doctoral…

Eleanor Roosevelt dijo.: El propósito de la vida es vivirla, disfrutar de la experiencia al extremo, extender la mano con impaciencia y sin miedo a vivir experiencias más nuevas y más enriquecedoras.

Desde hace un tiempo y, a modo de ejercicio propio, trato de evitar los prejuicios y pre-conceptos, cuando conozco a alguien intento pararme unos segundos, acallar todo el ruido que inunda mi día a día y concentrarme en mi intuición, en la energía que emana esa persona y desde ahi trazar un mapa individual y propio para esa persona, si, es cierto que eso ocupa mucho tiempo y demanda mucha energía, pero en lo que a mi respecta, es una experiencia que recomiendo a todo el mundo. PREDISPONER lo menos posible una relación incipiente es la mejor formula de aprender y nutrirte en todo campo.

Puede que esa persona se convierta en una nueva amistad, o tal vez, puede que conectes sexualmente con el/ella de una forma que nunca creíste, puede que se convierta en una relación que marque un antes y un después en tu vida o tal vez tengas delante a ESE UNICORNIO que te de un poco de todo y que haga de este momento de tu vida algo especialmente mágico y que recordaras siempre.

Louse L Hay… escribir algo así como.: Para cambiar tu vida por fuera debes de cambiar tu por dentro. En el momento que te dispones a cambiar, es asombroso como el universo comienza a ayudarte, y te trae lo que necesitas.

Pues eso mismo querido amig@, cuando te quitas el velo del pre concepto, del razocinio y de la autorregulación, descubres que la vida es maravillosa, que es un regalo que hay que sentir y disfrutar segundo a segundo y, que de poco o nada sirve ir de RACIONAL POR LA VIDA… porque te guste o no, y aunque te controles y dosifiques, aunque demasiadas veces no te des permiso para vivir y disfrutar, somos más instinto y emoción de lo que nos gustaría.

La pregunta que me ronda la cabeza ahora es ¿Porque no te dejas llevar más a menudo?, ¿Porque no te das permiso para disfrutar, para sonreír, para vivir aunque no salgan las cosas como crees o como te gustaría?, ¿Porque no nos dejamos llevar más por la emociones y los sentimientos…? ,¿Porque no apostamos más por el corazón y callamos un poco a la razón?…

Ahora si quieres, te invito a que contestes a esas preguntas y que abras más el corazón porque como decía mi querido Berne “En vez de animar a la gente a vivir valientemente en un viejo mundo desgraciado, es posible hacerles vivir felizmente en un valiente mundo nuevo.”

Miedos…

Cuando era pequeña mis padres hicieron todo lo posible porque no fuera una niña “miedosa”; tengo que matizar que, cuando digo “miedosa” es que no fuera asustadiza y retraída, y, la verdad es que no sé si por eso o por cierta predisposición genética, en cierta forma siempre fui un poco Kamikaze, el caso es que una tarde que me quede con una vecinas de enfrente, no recuerdo con exactitud la edad…. aunque creo que tendría seis, tal vez siete años, tras un apagón y una serie de historias de miedo, tuve una temporada en la que tenía miedo a las brujas, al hombre del saco… pero sobre todo a la oscuridad. Pensaba que en cualquier momento una mano, saldría de debajo de mi cama y me llevaría a algún lado lejos de las gente que más quería.

Cuando te haces mayor y no sin cierta dificultad empiezas a entender un poco la vida, alguna veces te cuesta más que otras, eso de “la comprensión del mundo que te rodea” te das cuenta que esos monstruos no son ni mas ni menos que la falta de confianza, la soledad, el arrepentimiento, el miedo al dolor y al sufrimiento, pánico a fracasar y por ende a ser juzgado por otras personas, miedo a no estar a la altura de las expectativas de los demás; MIEDO, MIEDO, MIEDO…

Nuestros demonios interiores o “gusarapos” (es mi forma cariñosa de llamarlos); se forman desde nuestra más tierna infancia… (aquí es donde los psicólogos y demás estudiosos de la mente humana y la conducta aplicarían las distintas teorías; pero no es mi intención soltar “una chapa pomposa”, mi IDEA es que el mensaje llegue, que cale, que sirva de reflexión.)

Lo dicho; esos “guarapos” se forman desde que somos pequeños y en general CADA MIEDO va ligado a un MANDATO (trágica y generalmente con carácter peyorativo) esos MANDATOS nos calan y nos dan mensaje de vida, que con el tiempo se convierten en un guión que comanda y dirige tu vida más de lo que te imaginas (ya escribiré largo y tendido sobre la teoría de Berne y el Análisis Transaccional.)

Pero por otro lado, EL MIEDO es una emoción muy curiosa, sirve en la mayoría de los casos para alertarnos de algo o, evitar un peligro., pero ahora no hablamos de esa emoción que nos salva y nos protege… hablamos del “exceso de miedo/os”, quiero que penséis con detenimiento en la siguiente pregunta; ¿Que sucede cuando el miedo se cuela en nuestras entrañas y siembra tanta duda en nuestra vida que te impide tomar decisiones?

Alguien que fue muy importante en mi vida me dijo en una ocasión, que al miedo hay que mirarle directamente a los ojos, que solo entonces pierde su fuerza y tu te EMPODERAS de modo que puedes tomar realmente las riendas de tu vida. Una vez nos hemos enfrentado a ese miedo, la parálisis desaparece, te quitas un lastre y te arriesgas, ¿Que más da si la decisión que has tomado no sale según lo planeado? siempre ganaras algo, si sale bien, habrás logrado tu anhelo o meta, si sale mal, aprenderás de cara a situaciones similares y lo enfocarás de otra forma. Así que mi conclusión es que en esta vida siempre merece la pena correr el riesgo, aunque te caigas después, pero no te quedes jamás con la duda de “que pasará si”…. MIRA EL MIEDO A LOS OJOS; VIVE Y ARRIESGA. MERECERÁ LA PENA.

Con miedo o sin el, en diversos momentos de muestra vida, existe un punto de inflexión, que te obliga a replantearte cuestiones y principios que hasta entonces, asta ese preciso momento permanecían férreos e inamovibles dando sentido y coherencia a la forma en la cual te enfrentabas a tu día a día. En esos momentos clave, evalúas todo lo que creías saber y en algunos casos generas hipótesis con la intención de mejorar y evolucionar de forma favorable.

Cuando has de tomar una decisión, cuando te encuentras en un cruce de caminos sabes, a ciencia cierta que existe un P.N.R (Punto de no Retorno), parece algo sencillo, cruzar esa línea y mirar solo adelante, sin pensar en lo que dejas atrás. Parece una buena forma de vivir, mirar solo hacia delante, dejar atrás las cosas malas y seguir, pero es imposible…el pasado siempre te encuentra, es parte de uno mismo, y aunque creas que lo has dejado atrás está en ti, impregnado todo tu ser.
Pasar el punto de no retorno, no es algo que ocurra sin mas, es una lección propia y de cada uno; cuando decidimos cruzar esa línea, tenemos…que asumir las consecuencias. Es de sobra conocido que cualquier acción, tiene una reacción igual y opuesta, las decisiones que podemos tomar después de esos momentos claves, de esos puntos de no retorno a veces dan mucho miedo. Pero antes o después TODOS debemos decidir aunque lo cierto es que las decisiones acertadas o desafortunadas, parece exactamente las mismas cuando las tomas.

No hay promesas de que el resultado sea positivo cuando uno se arriega; nadie garantiza que al igual que Cesar al cruzar al Rubicón se gane la guerra y con ello un imperio; lo único que sabemos es que algo cambiará, y, que ese cambio para bueno o malo deberemos de asumirlo y vivir con el. Y eso es lo más duro, PORQUE ES NUESTRO PASADO LO QUE DEFINE QUIENES SOMOS.

Es solo al mirar atrás cuando puedes valorar la naturaleza de esa decisión, y si lo hiciste bien o no. Aunque después de todo, cuando pasan los años, y miras atrás, si has de arrepentirte de algo, es de aquello que nunca intentaste o diste la oportunidad, porque LA VIDA es en su mejor expresión un camino incierto, NUNCA SABES QUE VA A PASAR CON CERTEZA ABSOLUTA, y, eso es bajo mi punto de vista lo más paradójico y bonito de la vida…que no hay certezas y no hay nada escrito en piedra.

Llegados a este punto me gustaría parafrasear al gran Steave Jobs y el “archiconocido” discurso de Harvard:
“…Cuando tenía 17 años, leí una cita que decía algo como: “Si vives cada día como si fuera el último, algún día tendrás razón”. Me marcó, y desde entonces, durante los últimos 33 años, cada mañana me he mirado en el espejo y me he preguntado: “Si hoy fuese el último día de mi vida, ¿querría hacer lo que voy a hacer hoy?” Y si la respuesta era “No” durante demasiados días seguidos, sabía que necesitaba cambiar algo.”

Tengo treinta y siete años, casi treinta y ocho y ya que hablamos de decisiones, y de enfrentarse a los miedos en estos años elegí, me arriesgué, unas veces acerté y otras me caí, y aunque de cierto modo no era plenamente consciente de la relevancia de mis acciones o de como determinarían mi futuro para así trazar la senda de mi destino (eso se da con los años, un poco de análisis y bastante autocrítica…).

Que te depara el futuro es imposible de saber, pero lo que si puedes hacer es pararte, concederte un lapso de tiempo y ver ¿Porque estás donde estás?, y ¿Como has llegado hasta ese punto?…retrocede un tiempo, analiza tus decisiones y acciones y entonces, en ese ejercicio mental, verás con claridad la cartografía de tu vida…verás que todo tiene sentido y nada queda al azar… los puntos siempre se conectan.

El ser humano necesita confiar en algo, el instinto, la intuición, el destino, la energía, el universo, la vida, Dios, el karma, lo que sea….porque cuando crees en algo, ese motor te ayuda a tener fe y esa fe te ayuda a seguir los dictados de tu corazón y tu intuición.

En la película de “Conoces a Joe Black” hay una analogía sobre la vida a la que recurro con frecuencia… y es que en la vida solo hay dos certezas.: LA MUERTE Y HACIENDA. Pero ahora me gustaría obviar los impuesto y modificarlo por…solo hay dos certezas en la vida; “la muerte y las dificultades”

Evidentemente todos vamos a morir y poco o nada podemos hacer en el como y el cuando, pero sobre lo que si tenemos cierto grado de control es sobre como ha de ser nuestra vida y como queremos pasar el tiempo en la tierra. Caminas a ciegas, confiando en que lo haces de la mejor manera posible, dando lo mejor de ti, viviendo lo mas acorde a tus principios los cuales se han ido forjando con el paso de los años, pero inevitablemente vas a cometer errores y, en ocasiones lastimaras a otras personas, otras veces te harán daño a ti, pero has de enfrentarlo, como sucede con el miedo el dolor es inevitable, pero el sufrimiento depende de cada uno y como enfoque las diversas situaciones, obviamente esto ultimo parece sacado de un libro de autoayuda… Se por experiencia propia que enfrentarse a los miedos, al dolor y al sufrimiento NO es fácil y no tiene respuestas sencillas.

La vida te somete a diversas situaciones para que recuerdes tu autentica esencia, el conocimiento a través de la experiencia, a veces la vida te da un “mazazo”, te hace pasar por momentos que te desesperan, en los que esta todo negro y no ves mas allá de tus pies…hay etapas en las que vagas por la más absoluta oscuridad en busca de un punto de luz…pero incluso eso…sirve de algo, los malos momentos, por duros que sean te hacen recordar la lección más valiosa de todas: QUE JAMAS SE DEBE DE PERDER LA FE. a pesar de cada una de las dificultades, cada escollo es necesario en tanto en cuanto nuestra alma vino a esta vida para recordar algo que necesitaba. así que párate unos segundos y piensa.:

¿Sabes quien eres?

¿Esta es la vida que deseas?

¿Lo que hago, me satisface de verdad?

¿La calidad con la que hago mis tareas, es la máxima que puedo ofrecer?.

Son tantas las preguntas y por ende múltiples las respuestas.

Creo sinceramente que lo realmente complicado es vivir con aquello de lo que no estamos completamente satisfechos, es normal que hagamos cosas de las cuales no estamos orgullosos, pero eso se debe , a que, no somos prefectos; aprender a vivir con las consecuencias de nuestros actos es lo complicado ya a veces esas consecuencias tornan a remordimientos y con ello llega una marea de culpa, la pregunta lógica es: ¿como vivir con ellos?, ¿como levantarse cada mañana sabiendo que podrías haberlo hecho mejor o de otra forma? , cuando nuestras decisiones afectan a otros, ¿puede una disculpa cerrar las heridas emocionales causadas?, ¿paliará el dolor que hemos generado?…
La espera tras tus acciones, es una agonía, tomas una decisión, haces algo y….después el mundo ha de girar; llegan las consecuencias y cómo es lógico, no depende de ti, así que inicias un diálogo interno que te desespera aun más… ¿lo que hice, estuvo bien?, ¿que pasará ahora?,¿cambiará algo?…el tiempo pasa, y cuándo no obtienes respuesta a las preguntas que te has formulado, te quemas, quieres saber si el cambio será para bien o para mal. Necesitas en cada fibra de tu ser, definir si esa decisión dará paso a un final y cierre de capítulo o a un crecimiento y evolución personal.

Tenemos cicatrices en los lugares más inesperados, que conforman el mapa secreto de nuestra historia personal. como en las relaciones personales y afectivas, no existen garantías de un éxito, pero vivir, sentir, amar, aprender, crecer cada día y VIVIR como si fuera el ultimo, es la mejor de las experiencias que se pueden tener…la más grande y enriquecedora.

Con la vida, las decisiones, vencer los miedos, ganar y a veces cometer errores llega la evolución, la cual forma parte activa de la vida del ser humano, en ese proceso dejamos continuamente momentos y personas atrás. Cuando ya no necesitamos algo, lo descartamos y lo dejamos ir. La pregunta que me hago ahora mismo es, ¿por qué te sientes tan bien cuando te deshaces de algo? Dicho de otro modo, ¿por qué te sientes mejor cuando te quitas un peso de encima?. Creo que deberíamos recordar mas a menudo, que en realidad necesitamos muy poco para sobrevivir, y que eso demuestra, que somos mas fuertes de lo que en realidad creemos. Todos deberíamos quedarnos solo con lo necesario, con aquello que nos nutra y nos aporte, no por solo por supervivencia, si no para mejorar y crecer cada vez más.

El fracaso es inevitable, pero a pesar de el y del daño que puedas causar, has de seguir adelante, perseguir tus sueños y aspiraciones a pesar del dolor, los huesos rotos y los inevitables y nada deseables daños colaterales. No cedas, ni te riendas… La vida con sus vaivenes siempre, siempre… MERECE LA PENA.

Podemos plantearnos que decir un millón de veces, pero nuestras decisiones son nuestras; se convierten en parte de nosotros y aunque crucemos el rio…nuestras huellas quedarán siempre en la otra orilla. TIENES QUE ELEGIR, pues si no lo haces tu, otros lo harán por ti, y solamente TU…has de ser dueño de tu vida y tu destino, recuerda el final de un viaje solo es el principio de otro. Que los cambios son buenos, pero lo mas importante y rico es evolucionar y conocerse a si mismo. NOSCE TE IPSUM , ponía en el templo de Apolo en Delfos.

En el camino del auto conocimiento y mejora de uno mismo soy consciente de que he tomado muchas decisiones; evidentemente visto desde fuera puede resultar fácil emitir un juicio sobre las opciones que tenía y como lo habría gestionado otra persona.

¿Pero queréis saber un secreto?….

NO CAMBIARIA NADA. Porque como decía antes, ahora todos los puntos se unen y todo tiene sentido… En este tiempo he aprendido que uno ha de vivir por uno mismo y no en base a lo que los demás esperan de ti; la vida es muy corta y si tenemos el valor de escuchar nuestra voz interna en una porcentaje muy alto tendremos éxito, pues en el fondo todo sabemos lo que queremos ser y a donde queremos llegar.

Las heridas emocionales que padecemos son a veces mas profundas de lo que creemos y lo que hay que hacer entonces, es “dejarse la piel” para curar la herida y que esta sane.

A veces, necesitamos dejar de analizar el pasado, dejar de planear el futuro, dejar de intentar definir como nos sentimos, dejar de decidir exactamente que es lo que queremos y solo dejar que pase lo que tenga que pasar.

San Juan

Noche de San Juan 2016

Dentro de pocas horas será la noche de San Juan, así que voy a aprovechar para escribirte una carta que se que posiblemente nunca leerás, una carta que nunca recibirás, ya que como dicta la tradición, cuando termine estas letras la quemare.

En este tiempo en el que no nos vemos, en el que no hablamos… he intentado avanzar, pero es muy duro, tengo que admitir que sigo anclada en el pasado, en nuestra historia, en todo lo que paso y que me hubiera gustado que jamás “tocara a su fin…” pero en la vida no siempre los deseos se cumplen. Ha pasado un tiempo más que prudente, si, lo sé… he querido olvidar, pero siempre, por alguna razón, me era imposible; a veces era una canción (como la de Aisha de outlandish o la de thinking out loud….) en ocasiones una frase o una palabra, incluso una fragancia que me conectaba con una emoción que a su vez me catapultaba cuando menos me lo esperaba hacia atrás, a mis recuerdos a todos aquellos momentos que fueron sensacionales… se que es una locura… pero en nuestra historia todo era jodidamente perfecto, era extraordinario; así que siendo sinceros tampoco me parece justo olvidar algo así. Creo que por eso estoy aquí sentada de madrugada escribiendo esto y supongo que lo hago porque es una forma de perdonarme a mi misma y así “poder avanzar”.

Cuando uno esta “mal”, cuando siente angustia y pena por la pérdida, en especial de alguien a quien ama con todo su ser, lo ve todo negro, cada minuto es una larga agonía que no toca a su fin, escuchas el tic tac del reloj como una lenta sucesión de golpes y punzadas de dolor, el tiempo pierde su sentido y no ves el futuro, ¿pero sabes que? estoy segura y a pesar de que ahora no estamos juntos, esa conexión no se ha perdido, es mas estoy convencida de que todos y cada uno de los estados emocionales por lo que he pasado y los vaivenes por los que aún paso, los sientes del mismo modo que yo, incluso con mayor intensidad, me atrevería a decir que nuestra conexión es tan fuerte que estamos totalmente sincronizados… porque después de todo esto está ahora así por las circunstancias de la vida, no porque ya no nos amemos o no nos queramos.

Si escribo esto es para que de alguna forma pueda expirar mi “culpa”, para admitir y decir todo lo que no fui capaz cuando tuve la oportunidad, porque en cierto modo no he podido decir todo lo que querría ni despedirme como me hubiera gustado….lo peor de todo es que se, que ya es tarde… Sé que nunca más podré amar a nadie, has sido tan potente n mi vida que ahora que ya no estás me siento hueca, vacía; como si me hubieran arrancado el corazón… Me siento como el motor de un coche que “ha gripado” nunca volveré a ser la misma, porque sencillamente tú ya no estás…

No obstante para mi conciencia no lo es, mi alma necesita liberarse, para que de algún modo la angustia que siento mientras escribo no se quede dentro por más tiempo…para que salga fuera y así poder continuar de una vez por todas.

Se que me he equivocado, desde el principio subestime mis sentimientos, los tuyos, la situación… pero la culpa no fue tuya…la estúpida fui yo, porque quise ser racional y manejar todo, controlar las emociones y los dictados del corazón, cuando desde siempre, desde el inicio de los tiempos, se sabe que la razón y el corazón tienen lenguajes distintos; la lógica no sirve de nada cuando encuentras a tu alma gemela y cuando tu alma recuerda que el amor se queda corto si lo comparas con lo evocador y todo lo que nace en ti cuando tienes a esa persona cerca.

Pero a pesar de la racionalidad todo lo que despertaste en mi me sobrepaso, de tal forma que me deje caer, me deje llevar por mi corazón y por eso sé QUE ERES TÚ… Eres lo que siempre había y he soñado en alguien, es algo tan fuerte, tan potente que puedes sentir que los dos corazones palpitan rítmicamente al son de una sinfonía conjunta y común.

¿Que pasara en el futuro?, no lo se la verdad!!! Obvio que me gustaría que volviéramos, pero mientras trato de visualizar y vislumbrar la luz al final del túnel, ver la cartografía de mi vida, pero no soy capaz…por mas que trato de mirar hacia delante, solo soy capaz de unir los puntos hacia atrás, pasaron cosas antes, mucho antes, de forma que todo me condujo hasta ti, y durante el tiempo que nos amamos, esos meses que vivimos a tope han sido los mejores de mi existencia, porque todo tuvo sentido y, cada locura cada limite que se nos presentaba merecía la pena ser transgredido, el futuro era nuestro y hoy, mientras escribo estas líneas me doy cuenta que desde el inicio y hasta ahora, a pesar de tu ausencia todo tiene sentido, aunque cuando recuerdo, me duele como si me pusieran vinagre en una herida recién hecha. No quiero, ni espero milagros, solo deseo que las cosas se den de la mejor manera. Pero ya no depende de mi, solo de ti… Si realmente nuestra historia significó la mitad de lo que fue para mi, sin que me leas, sin recibir esta carta…. El destino volverá a unirnos como lo hizo aquella vez, porque aun en la distancia seguimos siendo uno solo pues somos guerreros de la vida plena.

Eternamente tuya…

Porque no soy esa “clase de chicas”…

Creo sinceramente y, con el pasar de los días y los meses, que no me conoces en absoluto… aunque siendo sinceros…  creo que nadie se conoce a sí mismo realmente, por lo que llegar a conocer de verdad a otro ser humano, es algo bastante improbable; pero hagamos un intento y pongamos las cartas sobre la mesa…

No tengo pretensiones, sabes perfectamente que no soy de esa clase de chicas; una cosa es que tenga ilusiones y anhelos y otra muy distinta son las expectativas…

Aunque este comienzo es algo agridulce, me gustaría “proponerte” algo, si es que tienes el coraje para seguir adelante.

Me gustaría que te tomaras un tiempo, al menos razonable para conocerme, el necesario como para que supieras de mis miedos y temores; para que conocieras mis ilusiones y mis puntos fuertes…pero has de estar tranquilo mis palabras no son una soga al cuello que asfixia y corta la libertad, tomate el tiempo necesario, descúbreme, caminemos juntos, sin prisa pero sin pausa; no temas, no te estoy persiguiendo. Si quieres, puedes hablarme de ti, de tus ideas, sueños y metas, pero deja un breve espacio para el suspense, porque yo aun tengo mucho que contarte…

Por las mañana cuando te despiertes, dedica cinco minutos a pensarme, o cuando estés tranquilo y meditando, visualiza que lugar quieres que ocupe en tu día a día, sea como sea, no renuncies a descubrirme, a descubrite cuando estás a mi lado y, a pesar del entusiasmo de personas nuevas que puedan cruzarse en nuestros caminos, no dejes de querer conocerme cada día un poquito mas; porque yo no lo hago.

Eres como un libro que desde el comienzo, desde su portada, ya resultó intrigante; que desde el epílogo y, página a página me has fascinado, deja que sea yo la persona que señale y deje notas en los márgenes…

No temas, no hay obligaciones ni imposiciones, solo me gustaría que no olvides nuestros momentos, no apagues tus sentimientos y los míos racionalizando.

¡Déjate llevar, fluye!…víveme y disfruta de los efímeros instantes de nuestra vida,para que segundo a segundo hagamos consciente la felicidad del camino que estamos transitando.