Resumiendo la anhelada felicidad

Este post es un resumen con algún tinte propio de un libro que sencillamente ME FASCINA.

El libro se llama la felicidad desesperadamente de Andre Comte Sponville; dicho autor tiene otros títulos que si os gusta reflexionar y os fascina la filosofía os recomiendo. Dicho esto, vamos a esta serie de ideas, que no son pocas… sobre la felicidad.

La felicidad desesperadamente

Creo que todos, absolutamente todos nosotros queremos ser felices, es más, es tan ansiada y buscada por todos que con frecuencia la industria y el marketing hace uso de ella para vender toda una serie de artículos que supuestamente te darán la felicidad…. pero de eso ya hablaremos más adelante.

Conté-Sponville en su libro habla de cómo la filosofía y su conocimiento nos puede ayudar en el camino de la búsqueda de la felicidad.

¿Qué es la filosofía?

Epicuro daba a esta pregunta la siguiente definición: “La filosofía es una actividad que, mediante discursos y razonamientos, nos procura la vida feliz”.

Sin embargo mi propia definición es un calco de la de Epicuro: La filosofía es una práctica discutiva que tiene la vida como objeto a la razón como medio y la felicidad como objetivo. Se trata de pensar mejor para vivir mejor. El objetivo de la filosofía es la felicidad. O, más exactamente, el objetivo de la filosofía es la sabiduría, y por lo tanto la felicidad, ya que, una vez más, una de las ideas mejor probadas en la tradición filosófica, y especialmente en la tradición griega, es que la sabiduría se reconoce en la felicidad, o al menos en un cierto tipo de felicidad.

Pero la felicidad que tanto queremos y de la que se habla en esta filosófica definición, no es una felicidad simplona, no es algo que se logra con mentiras, drogas y diversión… la felicidad se logra a través de la verdad, de cierto trabajo pero sobre todo con la verdad.

Y para poder obtener la verdad la clave está en ser franco y sincero, bajo ninguna circunstancia medirse a uno mismo y por ende no mentir a los demás. No Mentir sobre lo que acontece, sobre lo que creemos que ha sucedido y sobre lo que creemos necesitar para ser felices.

¿Difícil no? Pero antes de hacer esta labor titánica, vamos a intentar ver porque no somos felices; cuando digo esto es más bien una referencia a porque nos cuesta tanto percibir la felicidad y pesa más lo rutinario, lo normal o lo malo a la plena felicidad.

La cuestión es que la mayoría de las veces no somos felices, pero no siempre porque todo va mal. También ocurre, y con mayor frecuencia, que no somos felices ni siquiera cuando todo va más o menos bien, al menos para nosotros.

Creo que todos en algún momento hemos pensado aquello de: “Lo tengo todo para ser feliz…sin embargo no lo soy” por lo tanto podemos intuir que no basta con tenerlo todo para ser feliz. ¿Entonces que nos falta para ser felices, cuando lo tenemos todo para serlo y no lo somos? Sencillo NOS FALTA LA SABIDURÍA, nos falta autoconocimiento, en resumen, nos falta el saber vivir, pero no en el sentido de la urbanidad o la corrección del saber estar, sino en el sentido profundo de la expresión, en el sentido en que Montaigne afirma que “no hay ciencia tan ardua como saber vivir esta vida bien y naturalmente”

¿Por qué necesitamos la sabiduría? Porque no somos felices: esto nos remite a una frase de Camus, que tenía ese talento para decir con sencillez cosas graves y fuertes: ”Los hombres mueren y no son felices”. Yo añadiría: por eso la sabiduría es necesaria. Porque morimos y no somos felices.

La cuestión es que si enfocáramos la vida en el aquí y en el ahora, no en mañana ni dentro de un mes y, por supuesto dejar de pensar en el pasado y en lo que podríamos haber dicho o hecho…. tal vez la muerte no nos aterrorizaría. Una vida plena y bien colmada da para mucho.

Obviamente tenemos el deseo de ser felices y a eso se refiere Pascal cuando dices que “todo hombre quiere ser feliz, inclusive el que va a ahorcarse. Se ahorca precisamente para escapar de la desgracia; y escapar de la desgracia es acercarse aún más, al menos tanto como se puede a una cierta felicidad, aunque sea negativa o la misma nada…”

Entonces, recopilemos… necesitamos sabiduría para vivir la vida y enfocar el deseo de la anhelada felicidad…. pero ¿que es el deseo?… es una gran y compleja respuesta que atraviesa toda la historia de la filosofía.

Platón en uno de sus libros más famosos, El banquete. En esta obra se elige un bello tema de conversación: el amor. Cada uno hace su definición y elogio del amor; la definición de Sócrates, por boca del cual acostumbra a expresarse Platón da la siguiente respuesta: “el amor es deseo y el deseo es carencia” Platón remacha el calvo: “lo que no posee, lo que él no es, y aquello de lo que carece ¿no son estas o cosas semejantes el objeto del deseo y el amor?

Sartre: “el hombre es fundamentalmente deseo de ser” y “el deseo es carencia” esto  os condena a la nada o a la caverna, digamos al idealismo: el ser está en otro lugar, ¡el ser es lo que me falta! Por eso la felicidad necesariamente se nos escapa.

Entonces ¿cómo podemos ser felices cuando nos falta, precisamente aquello mismo que se desea? Y la gran clave de todo este juego de palabras… ¿qué es ser feliz? Muchos filósofos dicen que ser feliz es tener lo que se desea, que no es necesariamente igual que tener TODO lo que se desea, obviamente no podemos tener todo, pero si la mayor parte de ello. Así que si partimos de la premisa de que el deseo es carencia, por definición solo deseamos lo que no tenemos…

Y aquí está la gran paradoja de todo este post y lo que expresa magistralmente Comte-Sponville en sus líneas

Ahora bien, si solo se desea lo que no se tiene, no tenemos nunca, lo que deseamos y,  por lo tanto no somos nunca felices.  No se trata de que el deseo no sea nunca satisfecho; la vida no es tan difícil. Con todo, en cuanto un deseo es satisfecho, ya no hay carencia y, por lo tanto, ya no hay deseo. En cuanto el deseo es satisfecho, se anula como deseo.

Cuando deseo lo que no tengo, obtengo carencia, frustración ¿y cuando el deseo es satisfecho? Ya no obtengo sufrimiento, puesto que ya no hay carencia. No obtengo felicidad, puesto que ya no hay deseo. Obtengo…”aburrimiento”

“La vida oscila, como un péndulo, del dolor al hastío” Sufrimiento porque deseo lo que no tengo y sufro esa carencia; aburrimiento porque tengo lo que desde ese instante ya no deseo.. Porque el deseo es carencia, y en la medida en que es carencia, la felicidad se nos escapa necesariamente. Es lo que llamo las trampas de la esperanza.

¿Qué hacer? ¿Cómo evitar ese ciclo de la frustración y el aburrimiento, de la esperanza y de la decepción?

1º) El olvido, la diversión, como dice Pascal:¡Pensemos rápidamente en otra cosa !Hagamos como todo el mundo: finjamos que somos felices, finjamos que no nos aburrimos, finjamos que no morimos.

2º) La huida hacia delante, de esperanza en esperanza; lo que hace de alguna manera lo jugadores de lotería, que todas las semanas se consuelan de haber perdido con la esperanza de que ganaran la semana que viene…

3º) Prolonga la precedente, pero cambiando de nivel. Ya no se trata de una huida hacia delante, sino más bien de un salto a una esperanza absoluta, religiosa, que no se considera susceptible de ser defraudada.

En el fondo es la estrategia de pascal. “estando siempre dispuestos a ser felices, es inevitable que no lo seamos nunca” “no hay más bien en la vida que la esperanza de la otra vida”. Es el salto religioso: esperar la felicidad después de la muerte.

Esta estrategia tiene su carta de nobleza filosófica…También es preciso tener fe, y ustedes saben que no la tengo. O estar dispuesto a jugarse la vida, como diría pascal, y me niego a ello: el pensamiento debe someterse a lo más verdadero, o lo más verosímil, y no a lo más ventajoso.

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La adicción a las personas…

El otro día en plena vorágine y locura post domingo subí un post sobre las adicciones y dije que, bajo mi punto de vista la droga más dura de todas era la que desarrollábamos hacia las personas.

Casi puedo ver cómo os ponéis a repasar mentalmente las personas que se han cruzado en vuestra vida y si habéis tenido algún comportamiento adictivo.

Tranquilos, que yo también he sido una “yonky” y alguna que otra vez fui la “heroina” de alguien.

Si me habéis leido más o menos con regularidad, en alguno de los post que subí hace algún tiempo, hablaba del desarrollo de la personalidad y de como las distintas teorías psicológicas y sociológicas determinaban si la personalidad de los sujetos y por ende el desarrollo psicosocial de los seres humanos eran producto del condicionamiento genético o producto del ambiente y la sociedad en la que viven. En lo que a mi respecta creo que somos un conjunto de ambas.

Partamos de la base, que el ser humano es social por naturaleza, es decir, que indistintamente de las rivalidades que se puedan generar, el ser humano NECESITA de los demás para su desarrollo. Somos mamíferos, la filogenia enterada en nuestro ADN y la necesidad de pertenencia a la manada es algo que queda presente a lo largo del tiempo. Entonces si somos sociales y necesitamos a de los demás, ¿en que se diferencia esa necesidad de una adición?.

Bajo mi puesto de vista, está en la conciencia. La conciencia social de todo lo que envuelve los modelos de crianza y desarrollo (vamos las normas en términos generales y, lo que está bien y está mal) y la autoconciencia, esa es realmente la clave de todo esto; y es como cada uno de nosotros nos vemos en la sociedad en la que vivimos y como encajamos en las normas sociales. En toda sociedad hay una conciencia individual y una colectiva. Como sucede con la moral, que tiene una base social y la ética que tiene su nacimiento en la propia persona, el sujeto es más o menos consciente de aspectos sociales, de su integración y de su “mejor” desarrollo en manada.

Ahora es cuando la cosa se enreda un poco, cuando interactuamos con las personas, todo nuestro cuerpo reacciona a ese interacción, toda nuestra psique se se activa y comienza a mandar un cóctel de neurotramisores, a la vez que nuestro cortex prefrontal comienza a generar complejas psinapsis y nuestra psique codifica la información dando cierto sentido a todo (está es una explicación muy simplista) pero la idea es que más o menos todos nos enteremos.

El caso, es que ante toda esta vorágine química hay un neurotrasmisor en concreto que activa y se segrega cuando algo nos entusiasma, aunque también se libera cuando algo nos desagrada, no obstante y por norma general, el ser humano tiende a repetir reiteradamente lo gusta o nos da satisfacción. Ese químico tan estupendo es LA DOPAMINA (de la cual hay 5 tipos) la que es responsable de esta euforia y esta “necesidad” de repetición.

La dopamina es la que hace que a veces sintamos esas mariposas en el estómago cuando “estamos enamorados” o esa sensación de euforia que hace creernos que somos superman y que podemos con todo cuando tenemos éxito y recibimos reconocimiento de los demás.

Lo preocupante de esto es que a veces no podemos hacer nada, el subidón es tan fuerte y tan potente que nos “quedamos enganchados”, y combinado con este subidón esta nuestra psique que da toda una serie de argumentos para dar aún más potencia y significado a lo que ha sucedido; por lo tanto nuestro cuerpo pide más y más euforia y más subidón. Pide que nuestro “centro del placer” sea estimulado y, cuando baja el nivel hay toda una serie de manifestaciones fisiológicas que no molan una mierda… (casi las mismas que cuando que desenganchas de algún fármaco u otro tipo de droga) dolores de cabeza, mareos, apatía, depresión, problemas para conciliar el sueño…. obviamente el cuerpo que no es tonto busca la manera de que nuestro cuerpo segregue más dopamina y tengamos más subidón…. y es ahí cuando entra la parte chunga que trato de explicar en este post. LA ADICCION a las personas.

Supongamos que ya lo has visto, ¡si! Que has visto la dopamina mola que no solo te hace estar feliz y sentirte poderoso, si no que es súper adictiva… ahora bien; ¿cuantas relaciones o rollos has encadenado para poder sentirte bien?, ¿cuanto tiempo promedio te ha durado ese principe o princesa arcoíris en tu vida?, ¿cuanto tiempo has creído que estabas con la persona correcta, hasta que algo te ha chirriado y estrepitosamente ha sido la causa o el motivo de ruptura y separación?…¿cuantas veces más vas a repetir esta pauta?….¿cuantas veces te has enganchado a alguien de la forma errónea?…

Esto no es un discurso “moralista” puedes hacer con tu vida lo que te dé la gana, siempre y cuando tú seas razonablemente feliz y, no vayas jodiendo la vida a los demás.

Lo que intento hacer con estos post, es que abras un poco las miras, o al menos que los que me leéis os paréis un poco a pensar; me gustaría mucho que que pensarais y analizarais el porque se hace algo.

No me importa si eres más o menos activo, o más o menos promiscuo; me da igual si eres un puton con ética o eres casto y puro. La cuestión aquí está en decidir y hacerlo lo más libremente posible, no es malo tener hábitos y ofertarse el amor…. lo que creo que no es muy sano es la búsqueda compulsiva de algo que es inalcanzable o irrealizable, lo que creo que lastra y hace que repitamos un patrón tras otro es la falta de conciencia en nosotros mismos, la falta de sinceridad y honestidad con uno y con los demás. Creo que todos en algún punto hemos sido adictos a las personas, además de que porque la dopamina y el subidón mola mucho, porque a veces no somos capaces de ver más allá de esa nube química, porque tememos la soledad y como ya he dicho, porque tenemos una educación que nos enfoca las relaciones desde un modelo homogéneo y reduccionista.

Y por supuesto, (está es mi parte favorita) somos incapaces de asumir responsabilidades, SI señores y señoras…. RESPONSABILIDADES CON NUESTRAS ACCIONES, vamos a dejar ya de jugar a ser niños pequeños… las parejas y las relaciones humanas son cosa de dos, no es en plan…para lo bueno somos dos pero si se rompe la relación es que la culpa la tiene el otro (que puede haber casos….) pero en el modelo relacional convencional de dos…. las dos personas ponen algo de su propia historia personal en el desarrollo de los acontecimientos.

Adicción

Hoy quiero compartir con vosotros una pequeña reflexión, que como siempre ha salido a colación de una conversación vía WhatsApp con una amiga… lo cierto es que no se muy bien como hemos llegado a este punto, pero me parece razonablemente interesante dedicarle unas líneas a estos desvaríos que me/nos dan de vez en cuando.
¿Que es una adicción?¿existen tipos de adicciones?¿hay adicciones peores o mejores que otras?¿son peligrosas?¿porque unas personas son adictas y otras no?….
Vamos a intentar ordenar este pequeño cajón “desastre” que son muchas cuestiones y no se si en un solo post me dará para divagar sobre todas.
Supuestamente por definición, una adicción es: Aquel hábito de conductas peligrosas o de consumo de determinados productos, en especial drogas, y del que no se puede prescindir o resulta muy difícil hacerlo por razones de dependencia psicológica o incluso fisiológica.
En tu día a día, en la vida, si te paras a observar atentamente puedes darte de bruces con las adicciones, parece mentira cuantas podemos llegar a tener. La mayoría de la gente cuando habla o se refiere a las adicciones se centra en sustancias y químicos que no controla y que generan de una manera u otra, alteraciones en su percepción del mundo y en su conducta.
Sería simplista, si solo nos centráramos en el alcohol, el tabaco o los narcóticos, pero sin duda alguna existen muchas más. Siendo sinceros, creo que de todas las adiciones a las que nos podemos enfrentar, la más letal, la más “chunga” de todas… es la ADICCIÓN A LAS PERSONAS.
Pero porque nos hacemos adictos, porque empezamos en algo si sabemos de entrada que es malo, nocivo incluso peligroso. Por lo general y en demasiadas ocasiones la adición empiezan a “lo tonto” como algo normal en tu vida, porque tenemos un motivo oculto, una motivación o un vacío en nuestras vidas y de repente, quedo que era algo esporádico, se convierte en una obsesión y sin más dejas de controlarlo.
Cuando alguien es adicto, e indistintamente de las adicciones que tenga o haya desarrollado el trasfondo suele ser la búsqueda de euforia, esa euforia que te hace sentir vivo y parte del mundo…esa euforia logra al final que lo demás no importe, el resto se desvanezca… eso es lo que te engancha… no es la sustancia en sí, en la inhibición del dolor, del vacío que hay en tu vida lo que te hace consumir y engancharte.
Por desgarcia las adicciones nunca acaban bien, llega un momento en el que lo que antes te daba subidón, ya no lo hace y el dolor empieza a comerle espacio a lo que antes molaba tanto y la sensación de ahogo y asfixia vuelve a adueñarse de tu vida.
El porque unas personas son tendentes a la adicción y otras no, es uno de los grandes enigmas que estudian los campos de la neurociencia y la psicología, a día de hoy aun no han logrado responder. No se saber porque aunque existe probabilidad no hay un perfil único y concreto, tampoco una causalidad directa o un condicionamiento seguro.

Lo que sí suelen decir que que uno no supera las aducciones hasta que se toca fondo… pero ¿cómo sabes que lo has tocado? ¿Cuanto tienes que unirte para saber que ya estás sumido en lo más bajo y profundo? ¿A cuánta gente has de arrastra contigo en ese huracán?

Creo que el punto de inflexión es cuando un día abres los ojos y entiendes que por mucho que algo duela, por mucha angustia que sientas y por muy vacío que estes, has de enfrentarte a ese dolor emocional y físico. Porque aunque algo duela y dejarlo creas que te va a consumir… nada ni nadie salvo tu mismo ha de tener el control de tu vida.

Noches en blanco…

Y hoy ha sido de esa clase de noches, noches en blanco cómo suelo decir “cómicamente” en las que estas tirada en la cama y no puedes dejar de reflexionar porque, alguien dijo algo que te toco y abrió las compuertas de un sin fin de cuestiones… ¡y si! Hablo de la clase de cuestiones profundas qué pueden llegar a martillear la cabeza, de esas que aún siendo alguien “sesudo” como yo le generan cierta inquietud.

El caso es que pienso intentado sacar algo en claro… pienso y vuelvo a pensarlo una vez tras otra… analizo y vuelvo sobre mis pasos, le doy vueltas a todo… y a lo tonto y con la “lagrimilla” en los ojos me han dado las 5 de la mañana otra ves; y a pesar de que estoy medio cogiendo el sueño…. agarro el móvil y escribo…. tengo que dejarlo anotado para después saber dónde me quede en mis divagaciones.

Soy plenamente consciente de que muchas veces he sido una auténtica Hudiny emocional; que buena parte de mi proceso de madurez y, hasta hace muy poco me me he dedicado con gran habilidad a maquillar y tapar cosas, negando el dolor y huyendo de todo aquello que me pudiera hacer sufrir… tanto era asi, que a períodos me he aislado por completo de la gente…bajo “mi teoría” mi profecía auto cumplida de que si no te implicas o lo haces lo justo no te duelen las cosas… pero como siempre las teorías son una cosa y la realidad es otra….

A día de hoy se que puedes ponerte como te de la gana, que la vida o el karma o lo que sea aquello en lo que creas dispondrá situaciones muuuyyy diversas que harán que te tengas que dar “un puntito o dos en la boca”.

A ti que me estás leyendo, que has dedicado tu tiempo a estas líneas, además de darte La gracias sólo te puedo decir, que si estás en un punto como el que por suerte ya pase y, en el que tratas de evitar la “intimidad” con las personas… regulando y dosificando las amistades y a veces evitando lo romántico…. solo puedo decirte que no lo evites, que no huyas, no sirve de nada. “El karma” llegará y en algún momento te dara sopas con ondas… para que aprendan que no todo puede medirse y calcularse… y que la vida es más que una ecuación o una consecución de probabilidades derivadas e integrales. Que la vida de verdad son los instantes que se salen de lo “normal” vamos, las desviaciones típicas.

Así que que un buen día conoces a alguien que cambia tu pespectiva de la vida… cuando menos te lo esperas, sin comerlo ni beberlo vas y te “enamoras”, tu cabeza se convierte es esa especie de cóctel de neurotrasmisores que odias tanto y no te reconoces a ti mismo…. y aunque te cueste admitirlo te dejas la piel tratando de hacerlo bien, pero a veces, lamentablemente el amor no es suficiente. ..

Aunque a todos nos gustan los finales felices (porque es lo que nos han enseñado desde pequeñitos) en las relaciones humanas algunas veces las cosas funcionan y otras no… a veces te caes y te das la “ostia padre” y otras tropiezas y solo pierdes un poco el equilibrio para ponerte de nuevo recta… de cualquier modo, te levantas y sigues adelante, te “lames las heridas” y tratas de recomponerte intentando no perder la fe, la fe en en uno mismo y en las demás personas, tratando de recordar que la vida es un regalo y que el dolor es inevitable, pero es sufrimiento es una opción.

La vida sigue y de nuevo sigues conociendo a gente, a pesar de esforzarte por no implicarte demasiado o negarte cosas hasta la saciedad porque en el fondo es tu naturaleza más arraigada incluso después de negarte todo una y mil veces repitiéndote a ti mismo un discurso que has ensayado frente al espejo hasta memorizar con los ojos cerrados, un día sin más, desconectas y levantas la veda haciendo que tus perspectiva cambie. Cosa que asusta, que narices ACOJONA MUCHO… quieres correr, pero algo te grita que no lo hagas. ..que confíes. ..y de nuevo más perdida que un pulpo en un garaje…reemprendes el camino, acobardada y sin saber muy bien a donde carajos vas, a ciegas. ..abrumada por todo lo que se mueve a cada paso, todo lo que sientes con cada conversación con cada palabra que retumba en tu conciencia… descubriendo que nada es como antes. No pude serlo….

Ghandi dijo en una ocasión que: Todo lo que hagas en la vida sera insignificante, pero es muy importante que lo hagas….porque nadie lo hará por ti.

Esta mañana en el desayuno precisamente hablaba con mi padre de la trascendencia de las acciones, de hacer algo importante y bueno en la vida. No necesariamente solo en el plano profesional, si no en el emocional, con las personas que quieras, a las que cuidas y bueno, si tienes pareja, pues obviamente con tu pareja.

Se que tengo todo a mi favor, pero a veces ciertas cargas debidas a la sobrecordura y a la hipersensible conciencia que tengo, hacen que perciba una carga, una responsabilidad demasiado pesada… porque en tu interior sientes no solo que has de aprovechar ese conocimiento, si no que tienes Las responsabilidad moral y ética de hacer algo filantrópico por los demás.

No es ningún secreto que me da miedo confiar, estoy tan acostumbrada a hacer las cosas “yo solita” y a “pegarme con el mundo” que cuando tengo que reunir a la liga de la justicia me las veo realmente “putas”.

Me da terror confiar de nuevo, abrirme, mostrarme tal y como soy sin escudos ni armaduras, compartir y confiar… me da miedo equivocarme de nuevo, leer mal las señales y que me pegue de nuevo “la hostia padre”. En alguna ocasión pienso que analizar y dar tantas vueltas a las cosas no es bueno y mi meta desde ya mismo es dejar de pensar y racionalizar y sentir y hacer más…

Doy gracias a la vida porque a día de hoy, la gente que comparte mi pequeño circulo, en unos poquísimo casos (muy muy poquitos), me comprende a veces mejor que yo misma y tiene una infinita paciencia con mis “cosas”. Aunque me cueste verbalizarlo, lo pienso, doy gracias por todo lo que a día de hoy tengo…aunque me abrume, por la gente que ha entrado en mi vida y la gente que ya no esta, por los que me hacen pensar y ver cosas que antes no había…

Al final los puntos se unirán…

Durante 37 años me he desplazado por esta senda que se llama vida, inevitablemente e incluso cuando no quería o no era consciente de ello he tomado decisiones; unas más acertadas que otras. Obviamente en el momento no sabia muy bien que trascendencia tendrían o el grado de importancia de las mismas, la principal motivación, lo más importante era mirar al futuro y trazar la senda de mi destino, tenia que decidir para ser alguien en la vida… creo que en cierta forma así nos educan a todos… bajo esa premisa… Ser alguien de provecho.

Recuerdo que durante mucho tiempo no era plenamente consciente de hacia donde caminaba, sabía que avanzaba pero sin saber muy bien hacia donde o qué nivel de impacto tendría. Todo ha sido mucho mas claro cuando tras pasar el tiempo, y de vez en cuando dedico unos segundo a reflexionar y meditar…. me paro, respiro profundamente y miro al pasado… cada vez un poco más lejos, 2, 5 o tal vez 10 años atrás y es ahí cuando todo se ve cristalino. En ese momento se puede ver todo con claridad y como cada decisión sirvió para llegar a tu yo actual, como la unión de “los puntos” dibujan el mapa de tu vida.

Por más que lo intentes tal y como dijo Steve Jobs no has de olvidar nunca que los puntos no se ven hacia delante, solo se conectan cuando miras atrás y, para bueno o malo hay que confiar en que se conectaran.

Está en la naturaleza humana confiar en algo, tener CONFIANZA O FE en algo; el instinto, la intuición, el destino, la vida, Dios, el karma, lo que sea. Porque creer que los puntos se unirán y todo cobrara sentido te dará la confianza para “apostar” por el corazón.

En esta sociedad nos han enseñado que si luchas, que si te empeñas de verdad lograrás todo aquello que quieras; pero eso no es del todo cierto, a veces, en ocasiones la vida te da un “mazazo”, te hace pasar por momentos en lo que crees desesperante profundamente, en los que esta todo negro y no ves mas allá de tus pies… hay etapas en las que vagas por la más absoluta oscuridad en busca de un punto de luz…pero incluso eso…sirve de algo, los malos momentos, por duros que sean te hacen aprender la lección más valiosa de todas: QUE JAMAS SE DEBE DE PERDER LA FE; JAMÁS DEBES RENDIRTE.

Ya lo he dicho en varias ocasiones, y lo cierto es es que uso mucho una analogía que me gusta mucho y que dice que en la vida hay dos cosas seguras; La muerte y hacienda; llevado a un terreno mas “practico” o claro, hay dos cosas seguras…la muerte y las dificultades.

No importa lo mucho que lo intentes, ni lo bueno de tus intenciones, inevitablemente vas a cometer errores…unas veces causaras tu el daño y otras serás tu el que sufra el dolor. Y es el dolor donde creo que reside el secreto, como lo asimilamos y sacamos una lección de nuestros fallos o del de los otros.

Cuando te enfrentas al dolor y al sufrimiento no hay soluciones ni respuestas sencillas; las heridas emocionales que padecemos son a veces mas profundas de lo que creemos y lo que hay que hacer entonces, es “dejarse la piel” para curar la herida y que esta sane.

Tenemos cicatrices en los lugares más inesperados, que conforman el mapa secreto de nuestra historia personal.

Ayer tenia algo en la cabeza, y es que “no se mucho de la vida”, es tan corta y siento que aún tengo tantas cosas que hacer, tanto que conocer y leer, tanto de lo que nutrirme para mejorar…pero si que he aprendido algo, y es, que hay que tomar decisiones, aunque sean dolorosas, aunque las opciones entre las que tienes que elegir no sean todo lo bueno que te gustaría.

Cuando has de tomar una decisión, cuando te encuentras en un cruce de caminos sabes, a ciencia cierta que existe un P.N.R (Punto de no Retorno), parece algo sencillo, cruzar esa línea y mirar solo adelante, sin pensar en lo que dejas atrás.

Parece una buena forma de vivir, mirar solo hacia delante, dejar atrás las cosas malas y seguir, pero es imposible…el pasado siempre te encuentra, aunque creas que lo has dejado atrás.

Pasar el punto de no retorno, no es algo que ocurra sin mas, es una lección propia y de cada uno; cuando decidimos cruzar esa línea, tenemos…que asumir las consecuencias. No hay promesas de que el resultado sea positivo; nadie garantiza que al igual que Cesar al cruzar al Rubicon se gane un imperio; lo único que sabemos es que algo cambiará y que tendremos que vivir con ello. Y eso es lo más duro, PORQUE ES NUESTRO PASADO LO QUE DEFINE QUIENES SOMOS.

Podemos plantearnos que decir un millón de veces, pero nuestras decisiones son nuestras; se convierten en parte de nosotros y aunque crucemos el rio…nuestras huellas quedarán siempre en la otra orilla.TIENES QUE ELEGIR, pues si no lo haces tu, otros lo harán por ti, y solamente TU…has de ser dueño de tu vida y tu destino, recuerda el final de un viaje solo es el principio de otro. Que los cambios son buenos, pero lo mas importante y rico es evolucionar y conocerse a si mismo. NOSCE TE IPSUM , ponía en el templo de Apolo en Delfos.

En el camino del auto conocimiento y mejora de uno mismo soy consciente de que he tomado muchas decisiones; evidentemente visto desde fuera puede resultar fácil emitir un juicio sobre las opciones que tenía y como lo habría gestionado otra persona.

¿Pero queréis saber un secreto?….

NO CAMBIARIA NADA. Porque como decía antes, ahora todos los puntos se unen y todo tiene sentido… En este tiempo he aprendido que uno ha de vivir por uno mismo y no en base a lo que los demás esperan de ti; la vida es muy corta y si tenemos el valor de escuchar nuestra voz interna en una porcentaje muy alto tendremos éxito, pues en el fondo todo sabemos lo que queremos ser y a donde queremos llegar.

Mi deseo es tu deseo…

Te seré sincera, aunque ¡que diablos! Sabes que lo soy, pero en esta ocasión voy a obviar todos los filtros existentes y te hablaré más que claro… te lo diré cristalino.

¡Me gustas…! Es más si me apuras te diré que ¡me encantas… y, que te deseo!

Me da igual, lo que piense la gente, me da exactamente igual las retrógradas mentes contaminadas por los juicios de valor y la “moralina” que pende en sus cabezas cuál espada de Damocles. Sinceramente me importa poco que me juzguen nuevamente, la verdad que si uno lo piensa de verdad, que triste debe de ser la vida de alguien que centra toda su energía en criticar a los demás obviando la base de todo… un poco de auto reflexión y autocrítica.

A la sociedad y en concreto a mucha gente le gusta jactarse y “marcar negativamente” poniendo una letra escarlata aquello que escapa a su control o que es diferente a lo establecido como “normal”; obviamente a estas alturas, sabes que soy libre, y que mi alma está plena, pero ansiosa de buscar y seguir experimentando. Sabes muy bien que soy del tipo de persona que nunca se niega algo que pueda satisfacer sus apetitos… y ahora mismo siendo francos te deseo, lo hago fervientemente y con arrojo… deseo que nuestros cuerpos se unan piel con piel… añoro sentirte y tocarte, cerrar brevemente los ojos y oírte… también te reconozco que hacía tiempo que no me nacía el deseo de poseer así a nadie.

Pero no solo es físico, ni mucho menos eso no es lo más me llama de ti, lo que más me gusta, lo que de verdad me enloquece es que eres tan claro como yo, das a cada cosa su nombre y… no te atas fácilmente, es más… nada, absolutamente nada te condiciona… por lo tanto y aunque sea una locura creo que podríamos ser un gran tándem.

Las conexiones mentales se dan rara vez… resulta curioso incluso abrumador cuando percibes que todo es fácil, que sobran las palabras y que todo cuadra.

Creo que te sucede como a mí, que cuando no estás cerca la cabeza vuela y en mi caso, tú esencia y recuerdo son utilizados para ser el centro de todas y cada una de mis fantasías, de esos deseos que me conducen a pecar deseando por encima de todo arrastrarte a tu perdición a tus deseos más oscuros, locos y desenfrenados.

Mi naturaleza libre te dejará espacio, entiéndeme cuando te digo me me gusta saber de ti y que si por mí fuera te tomaría cada mañana antes de trabajar y cada noche antes de dormir… y, porque no… también el medio día… pero por nada del mundo deseo invadirte… así que… sabes dónde estoy, sabes lo que quiero y sabes lo que me gusta…

Dulces sueños… pues te veré en ellos.

4) Programación del tiempo según el AT

Cuando hablamos de la programación del tiempo en Análisis Transaccional debemos de remontarnos al propio Berne que dice que hay tres tipos de fuentes de programación del tiempo:Material, social e interna o individual.Cada una de ellas dará como resultado distintas maneras de gestionar y estructurar nuestro tiempo con los demás, con la sociedad en general. Esa gestión nos marcará el mapa de cómo ínteractuaremos con otro y que naturaleza tendrán nuestras transacciones.La programación material estructura las transacciones de manera que el intercambio de caricias se orienta a manejar la realidad para transformarla con acuerdo a un objetivo o proyecto común acordado o establecido en función de la posición social que cada persona ocupa. Es lo que Berne llama actividades.La programación social estructura las transacciones de manera estilizada de forma que el intercambio de caricias se orienta al reconocimiento mutuo de manera regular en los encuentros, las despedidas y en los momentos señalados de las personas. Berne lo denominó rituales o ceremoniales.Hay otro aspecto de la programación social, establecido en cada cultura de manera apropiada y diferente, que estructura las transacciones de manera que el intercambio de caricias se oriente al conocimiento mutuo y a la selección social, de modo que podamos encontrar personas afines y potencialmente propicias para transacciones más comprometidas personalmente en cuanto a la intensidad emocional de las caricias. A este modo de estructurar el tiempo Berne lo llamo pasatiempos.La programación individual estructura las transacciones de dos formas. Una en la que las transacciones discurren de modo natural, no programadas socialmente ni materialmente, de forma que el intercambio de caricias se orienta a satisfacer la necesidad de encuentro genuino y directo entre las personas. Berne lo llamaba intimidad.Para que esto sea posible es necesario que las personas estén en contacto con su identidad personal realista positiva, de modo que tengan Permiso para ser conscientes, espontáneos, auténticos, aceptando los límites propios, ajenos y de la realidad, es decir, autónomos.Cuando las personas están en contacto con sus identidades de guión, basadas en decisiones tempranas autolimitadoras, su programación individual tenderá a estructurar las transacciones de modo que las caricias que se intercambian procuren confirmar esos aspectos de las identidades de guión.Esta forma de estructurar el tiempo toma la forma de relaciones simbióticas de extorsión de caricias, y por tanto no auténticas. Cuando estas relaciones simbióticas de extorsión fracasan, desembocan en lo que Berne llama juegos psicológicos.En resumen, existen seis formas básicas de estructurar el tiempo:Una es el aislamiento social, y cinco formas transaccionales:- Los rituales o ceremoniales- Los pasatiempos- Las actividades- Los juegos psicológicos- La intimidad

Sin remedio….

Definitivamente no tengo remedio… cualquiera que lea estas líneas seguro que cree que tengo un problema, y para qué negarlo, ¡LO TENGO…!

A estas alturas de la película ya nos conocemos, sabes lo vital que es para mí “entender” o tener razones para asimilar cualquier tipo de acontecimiento, pero la incomprensión de todo lo que rodeó tu abandono el cual ya quedó muy atrás en el tiempo creó una gran herida, una herida que a pesar del tiempo y por ausencia de respuestas o cierta lógica no cerró bien.

En mi corazón, en mi alma se a creando una cicatriz, un callo que no se va a borrar nunca, a pesar de que me empeñé e incluso tras poner en practicas varias estrategias psicológicas con el fin de perdonar, entender o procesar todo, cada vez que tengo un flash black o cada vez que por parte de alguien se produce un intento de acercamiento o se desdibuja atisbo de intimidad el callo se rompe teniendo la sensación que la herida vuelve a sangrar rompiéndome en mil pedazos…. mucho me temo que este “fantasma” me acompañará el resto de mi vida.

No creo que te hagas una idea del trabajo emocional que he tenido que hacer a causa de tu “dejadez”, de tu despiste y tu “no sé qué pasa pero estoy en un momento de mi vida que no me encuentro”… ¿tanto te costaba darme lo único que te pedí?…. alguna justificación por triste que fuera, ya que, y siendo sinceros esperar de ti algún tipo de argumento adulto es lo mismo que sentarse para ver cómo el infierno se congela.

No sabes la cantidad de días que he quedado pegada al teléfono esperando una llamada, un correo o un manifiesto por tu parte; las veces que he regulado mi orgullo tratado de llegar a ti, las infinidad de veces que cargada de enfado y otras emociones coléricas he redactado una parrafada en el WhatsApp para después borrarla, dejar el móvil boca abajo y abrazarme a la almohada pensando que era tu pecho sobre el que me apoyaba.

He probado incluso a borrar tu número del teléfono, pero me lo sé de memoria, al igual que tu e mail y tantas, tantas cosas… al final siempre vuelvo a meterlo junto con aquella imagen que siempre creí digna de ti… un mirlo blanco…

He tratado de volver a interactuar con personas, pero nada… me resulta imposible… y no es porque evite la auténtica intimidad… si no…PORQUE NO PUEDO SENTIR NADA… es demasiado extraño, es como si fuera el hombre de hoja lata… si, el personaje del mago de öz, aquel que no tenía corazón…

En un intento de lo más kamikace recuerdo que te pregunte si estabas con alguien, con la única pretensión de así poder darme alguna razón de peso y poder pasar página, pero para mí tristeza dijiste que no… lo cierto es que no eres alguien que mienta, puede que seas un agujero negro emocional, pero la mentira no está en tu sello, así que eso me hace aferrarme indirectamente… intenté no escribirte… y por ahora la desintoxicación va bien… pero cada día de una manera u otra cada pensamiento me lleva a ti… es una puta agonía… eres y serás mi marca de Heroína, nunca había vivido esta desolación… este dependencia tan chunga… aferrada a un pasado muerto que me lastra, que me persigue y no me deja avanzar, porque se, en lo más profundo de mi alma que hay amores que están condenados a no estar juntos y eso… eso somos tú y yo…

3) Análisis Transaccional (AT). Las hambres psicológicas básicas

Como ya expliqué hace unos post el AT es una filosofía en sí misma y que en la actualidad se aplica en psicoterapia; pero además es utilizada en cursos y por expertos Coach y en otros campos; ya que aunque puede tratar muchas cuestiones profundas y de diversa complejidad, no obstante, su naturaleza “simple” cuyos conceptos se expresan mediante un vocabulario sencillo y original hacen que sirva en muchas ocasiones como guía para el crecimiento personal de personas que inicialmente no presentan un desorden emocional.


Las hambres psicológicas básicas

Como ya digamos el ser humano (y según la teoría de Berne) para su completa satisfacción y óptimo desarrollo necesita ver “cubiertas” estas hambres psicológicas básicas.

¿Recordáis el post que hablaba de los tipos de transacciones?

Transacción simple complementaria

Transacción simple cruzada 

Transacción ulterior angular 

Transacción ulterior doble

Pues bien, todas las personas en términos generales realizamos este tipo de transacciones con la intención de cubrir estas “hambres psicológicas”.

En un primer momento Berne nos habló de tres tipos de hambres

Hambre de estímulos 

Hambre de reconocimiento

Hambre de estructura 

Posteriormente a esta lista se sumó…

Hambre de sexo 

Hambre de incidentes 

Hambre de posición 



1. El hambre de estímulos

Es la primera de todas, está directamente relacionada con nuestra cognición, las conexiones sinapticas que se dan en nuestro cerebro, y sobre todo en nuestro cortes prefrontal. Tiene que ver con toda clase de estímulos que como seres humanos recibimos a través de nuestros sentidos, visuales, auditivos, olfativos, cenestésicos pero sobre todo, los estímulos táctiles.

es considerada como el hambre más importante de todas, en palabras de Berne “necesitamos reconocimiento para existir”, ergo, todo lo que hacemos va direccionado a “llamar la atención de los demás” esas llamadas de atención (realizadas mediante las transacciones) producen acciones, reacciones es decir incidentes.

Los incidentes son acontecimientos que alteran el estado medio haciendo que la persona se sienta “estimulada”, todos, toooodos necesitamos estímulos en la vida, de lo contrario la rutina daría pié al aburrimiento y esa idea de forma prolongada resulta insoportable.

Los seres humanos necesitamos, existir, ser amados, parecidos y respetados, para obtenerlas el hombre o la mujer demandan el segundo tipo hambre (el reconocimiento, mediante las caricias y las expresiones de amor).
2. El hambre de reconocimiento… Las caricias

Antes de nada, debemos, a mi modo de ver matizar que es una caricia. Pues bien, una caricia, es cualquier acto o comportamiento que sirve para que el receptor de la misma se sienta “reconocido”

Por lo general las caricias, son mensajes que contienen un gran poder y suelen llevar implícito un mensaje valioso. Las caricias son FUNDAMENTALES para todos, especialmente cuando somos niños (y curiosamente cuando se forma nuestra estructura del YO), estas caricias ayudan a que el desarrollo sea adecuado y sano. En el caso de los adultos, sobre todo ligado a aspectos educaciones y culturales, hemos aprendidos a vivir a dieta de caricias (ya que aprenden a intercambiar caricias no solo verbales, si no simbólicas)

Es fundamental que quede claro la importancia de las caricias (en AT), es básico entender la complejidad y el lenguaje propio de la caricias. Cuando una persona da una caricia a otra le dice de forma directa ¡Eh, se que estás aquí, se que existes!.

Pero cuidado, las caricias, no siempre son bonitas, delicadas y dulces, también estás las negativas.

Las caricias positivas; se identifican como expresiones de aprecio, reconocimiento, alabanzas, pero pueden ser incondicionales, cuando las expresamos de forma natural y sin querer esperar nada a cambio, se dan en resumen por el mero hecho de existir. Las caricias positivas condicionadas, son las que se dan y se reciben por nuestras acciones.
Las caricias negarivas; son aquellas devaluadoras o que muestran un prejuicio.
Dada la necesidad de todas las personas de satisfacer el hambre de estímulos y reconocimiento, Berne expresaba que, cualquier caricia vale ¡Más vale una caricia cualquiera que ninguna” lo cual en  ocasiones deriva en comportamientos nocivos, transacciones complejas y psicopatologías.

3. Hambre de estructura

En el tercer escalafón nos encontramos con el hambre de estructura. Este hambre sobre todo es desarrollado o empieza a ser operativo, cuando nuestro adulto estar en acción, es decir, cuando el niño empieza a tomar consciencia del tiempo y como su existencia interactuar con el mundo, en especial como establece las relaciones con los demás y como desarrolla las transacciones con aquellos que le rodean.

El tiempo y su estructura según Berne, nace de la necesidad de obtener las máximas ganancias internas y externas, por lo tanto el hambre de estructura tiene la dimensión interna y la externa.

La estructura externa tiene dos ámbitos: el temporal y espacial.

La primera guarda relación con la capacidad de orientarse en el espacio y suele esconder a preguntas del tipo:¿Dónde estoy? ¿Cómo se puede uno mover aquí?, por supuesto existe la necesidad de explorar el mundo y de establecer relaciones espaciales.

La segunda (estructura temporal) va relacionada con la necesidad de las personas de darle un sentido a la existencia. Responder a las preguntas básicas sobre el tiempo en soledad o en relación: ¿Qué hago en este lugar con estas personas? ¿Qué hacer después de decir “!Hola!”? (libro altamente recomendado, pero para disfrutarlo poco a poco, ya que su naturaleza es bastante más compleja que los conceptos que aporto en estos post). En resumen la estructura temporal se satisface con la programación del tiempo.
La estructura interna tiene relación con la identidad, con la necesidad de responderse a las preguntas existenciales básicas sobre sí mismo y los otros: ¿Quién soy yo? ¿Cuáles son mis límites? ¿Cuáles son mis potencialidades? ¿Quiénes son los otros para mí?….

Las respuestas a estas preguntas en relación con el entorno y sobre todo con el primer grupo de referencia (que son los padres y las demás figuras de autoridad), todo esto contribuye a la construcción dela identidad (los distintos estados del Yo).  Cuando las relaciones son saludables, las necesidades básicas con de aceptación, de amor, de reconocimiento… la identidad se desarrolla realista positiva lo que hace que con el paso de tiempo el individuo sea autónomo.
Por contra si son negativas, generan el denominado guión de vida, causado por reacciones negativas, desproporcionadas, imposiciones que dan lugar a comportamiento limitantes… El guión de de vida tiene diversos niveles de identidad que veremos más adelante.

Decisiones 

Hace ya días, estaba hablando con unos colegas, y salió el tema de ir o no a un terapeuta, para según el momento clarificar ciertas cosas o aspectos de uno mismo.

Tengo que admitir y no porque yo tenga formación al respecto, que creo sinceramente que todos… TODOS antes o después, deberíamos ir a terapia, por mucho motivos, aunque esto es aplicable a un conglomerado muy amplio de gente tengo que matizar que deberíamos “excluir” las patologías graves o muy graves, ya que estas que requieren trabajo conjunto de psiquiatra y psicoterapeuta.

Cuando somos niños, en los primeros años de nuestra infancia, en esa etapa sensible en la que se forma por así decirlo, la columna vertebral de nuestra personalidad, en esa etapa, en la que todo se graba y queda, fijamos buena parte de nuestros aprendizajes y lo que determinará muy probablemente todo lo que hago y digo como adulto, desde las amistades, pasando por la elección de parejas a como enfocar el trabajo y los estudios. Pero ya hablaré con calma, en el siguiente post y como en AT se dan este tipo de procesos. Por lo tanto, y sin entrar en “demagogias populistas” si partimos de la premisa, que el ser humano es presumiblemente inteligente y adaptativo, igual que aprendes algo de niño; de adulto aunque cueste, se pueden pulir y modificar conductas… ¿o no?.

Hace algunos post puse una frase de Carl Joung que va muy unido a todo lo que estoy poniendo hoy aquí y es: Hasta que lo inconsciente no se haga consciente, el subconsciente seguirá dirigiendo tu vida y tu lo llamaras destino.

¿Que quiere decir esto? Creo bajo mi punto de vista y dicho sea de paso no creo que sea la única que piensa así, que muchas personas (yo cada vez entro menos en ese tipo de conductas, aunque aún tengo mis momentos) estamos viviendo en una mecánica constante de “indefensión” de “victimización” casi patológica, en la que de forma automática y sistemática estamos poniendo excusas para TODO, y así, eludir las responsabilidades de nuestras acciones.

Es más fácil decir, ¡es que el destino!, ¡es que no pude hacer nada!, ¡es que no dependía de mí…! es que, es que… es que… pues te diré algo, en la vida, que a veces es muy jodida, y obviamente se pasa mal, y de nuevo no siendo demagógicos (no se me ocurriría por nada del mundo vender una fórmula para LA FELICIDAD), hay que tomar decisiones… pero para ello has de CENTRARTE… CENTRA Y CONCENTRA TUS OBJETIVOS, no caigas en eso de voy a ser feliz el próximo año, o esta temporada voy a ser más responsable… si realmente quieres ser dueño de tu vida, si realmente quieres cambiar las cosas y, a ser posible con ayuda de un buen terapeuta (o como a mí me gusta llamar a los buenos profesionales, generadores de recursos emocionales y mentales), empieza a decidir y a pensar un poco las consecuencias de tus decisiones, vamos aquello de los pros y los contras…

Tomar el control de tu vida, empieza a decidir, no es el destino el que te reparte unas cartas que no se pueden cambiar, tu eres dueño de como juegas esas cartas, de como manejas o en qué momento te marcas un farol; las decisiones no son grandes metas, esta bien tener sueños, pero la casa empieza a construirse por los cimientos, en tu vida hay muchas cosas sobre las que puedes decidir y, que te acercan cada vez más a tus objetivos… puedo decidir cómo gestiono mi tiempo, con quien hipoteco ese escaso bien que pocos tratan con la vehemencia que se merece; puedes decidir las personas que ocupan tu emocionalidad y que te complementan (si si, te complementan) para ir ala andando ese meta y esa felicidad que todos queremos. Puedes decidir cómo gestionar y invertir tu energía, en que batallas participar, que vendettas pelear y que luchas eludir. Puedo seleccionar y decidir que estudio, como lo hago y en cuanto tiempo, puedo decidir, quedarme en mi zona de confort mental o buscar ideas contrarias a las mías con el fin de enriquecerme o reafirmar mis iniciales creencias.

Y por supuesto puedo decidir cómo voy a reaccionar ante la vida y las adversidades.

Hay un vídeo circulando por las redes sociales, en la que se manera brillante, Victor Küppers expone una el efecto bombilla en las personas (si no lo habéis visto buscarle porque merece la pena);citada fórmula es V=(c+h)*a
La v; sería cuanto vales tu como persona

La c; los conocimientos que tienes

La h; la habilidad con la que desarrollas tus conocimientos

La a; que sería ACTITUD, que es tu forma de ser

Dicho esto… los conocimientos y la habilidad suma, pero TU ACTITUD multiplica.

La actitud ante la vida es la clave de como voy a enfocar la mayoría de mis decisiones, a pequeña y gran escala y lo que hará que mi vida sea un camino que a pesar de las dificultades pelee o me hunda y caiga en el recurrente papel de víctima de las circunstancias y mártir del destino.

Todo esto es realmente complejo, y más cuando has “mamado” desde pequeño algunos mandatos que te han condicionado, por eso, si tiene dudas, si realmente quieres ser responsable de tu vida y maduro en tus decisiones, te recomiendo dos cosas… mucha lectura y acudir tal vez a un buen terapeuta, para que te ayude a generar recursos adecuados y correctos para manejarte con eficacia en la vida.